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La caída del doi moi empezó en 2022 cuando en las esferas del gobierno ya se hablaba de una "investigación de corrupción" (detrás de esto se encontraban rencillas de varios lados del psuv por la cantidad de plata que El'Salami estaba sacando y el poder que este güevon estaba amasando en las altas esferas llegándose a hablar incluso de que quería dar jaque a otros pesos pesados). No solo los panitas del El'Salami se vieron afectados, sino todo boliburgues que quería lavar su plata tuvo que hacer una retirada esperando a ver qué movida hacía el gobierno. El flujo de plata basicamente se detuvo y ese espejismo de "Venezuela se está recuperando" se fue a la mierda, sin plata corrupta no se podía hacer nada.
En esencia el doi moi fue el circo que tuvo a todos los payasos en el momento propicio. Primero el aumento de la entrada de remesas luego de años de migración masiva le dio al ciudadano de a pie un poquito más de poder adquisitivo. Muchas de estas personas empezaron "Emprendimientos" pequeños que tenían cierta vida. Adicionalmente, luego de varios años de sanciones y de restricciones muchos boliburgueses no podían ir al 1er mundo a gastar su plata tan tranquilos como antes, no les quedo más de otra que "invertir" aquí, montando supermercados, tiendas, restaurantes, construyendo edificios y demás. Los hijos, las esposas y l@s put@s de estos boliburgueses son en gran parte mojoneados de la vida con ínfulas de estrellas de redes sociales y mucho antes ya se venía gestando la ola de "influencers". Al haber nuevos lugares para farandulear empezaron a llegar estos mojoneados a ventilar su vida de lujo en redes para ganar likes. El ciudadano de a pie empezó a ver esa dinamización casi salida de la nada y se la creyó, reportando también la "nueva vida" de Caracas (el doi moi ni alcanzó a despegar en el interior del país).
Aldo, es gracioso que en este pozo séptico de tablón se venía hablando del doi moi muchos años antes de que nada de lo anterior fuera evidente. El doyo moyo si llegó a la vida, pero no de la forma en la que sus forzadores lo decían, kek.