Perdón por el necrobump pero este hilo está infravalorado, ya que trata de soslayo un tema tremendo, y es cómo la música actual (y la de varias décadas atrás) está diseñada para que la juventud se pervierta y se corrompa, ya que sus ritmos, melodías y temáticas de letras están principalmente destinadas a ellos.
¿Alguna vez escucharon una canción que anime a los jóvenes a tener una buena formación académica, a hacer ejercicio, a ser autosuficiente en el trabajo y la economía, a formar una familia? No. Pero ¿cuántas canciones hay sobre heroína y opioides, cocaína, marihuana, sexo, prostitución, asesinato, muerte, criminalidad, suicidio...? Innumerables.
Luego está el asunto de los mensajes subliminales, que admito que es algo abierto a debate, ya que hay mucho fraude al respecto, pero también hay casos reales. No creo en la eficacia de dichos mensajes, pero la intención de los artistas que los plasman es clara.
También hay mensajes no verbales en las propias melodías, que como en el caso de los cantautores clásicos constantemente evocan la tristeza y la melancolía, convirtiendo al oyente en un depresivo artificial.
La música es un arma en el sentido más estricto de la palabra, ya que con la música se puede torturar y MODIFICAR CONDUCTAS, que es de lo que trata la música del siglo pasado y de este.