¿Zun no tiene rival?
Puede parecer que el creador de Touhou es incomparable y la comunidad lo adora por muy buenas razones:
1. Es auto-didacta
2. Sus videojuegos fueron primicias en los juegos Indie creados con pocos recursos
3. Su música
4. Es un Sublime que adora a las lolis abiertamente
Sin embargo, ¿Puede ser que el negro promedio llegue a ser tan grande como él? Pues parece que no, pero les diré una cosa que te puede animar el día: Zun es un mortal que bebe mucha cerveza, no un dios. Si él pudo, negro, tu también puedes. Una de las razones por las que lo deifican es porque parece que Zun no tiene competencia, ya que los grandes compositores de videojuegos como Nobuo Uematsu o Yoko Shimumura NO aprendieron solos, a diferencia de ZUN.
La pasión de ZUN fue siempre la música, a tal punto que el saca nuevas tojas como excusa para sacar su nueva música, pero el hecho es que existen varios compositores musicalmente a la altura de ZUN y quiero destacar a Tim Follin.
Tim Follin es básicamente el mejor compositor de música de videojuegos de la era de 8 bits, sobre todo para ZX Spectrum, 64 y AMIGA. Musica relatada es un tema del videojuego Pictionary de NES, escúchala, no suena para nada a Pictionary. Y ahí radica la razón por la que Tim Follin no es tan reconocido, su pésima suerte. A Tim le ha tocado componer música con muy pocas limitaciones técnicas para juegos de mierda, llevando adelante nuevos modos de construir emociones a partir del sentido del oído.
Si comparas las canciones más famosas de Tim Follin con las de ZUN, podrás comprobar que son diferentes en temática y método, sin embargo cada uno tiene su plus. En el caso de ZUN, usa un estilo más enfocado al ritmo, la nostalgia y la tradición japonesa en un entorno fantástico, mientras que Tim Follin no se caracteriza por el estilo musical, si no por las notas envolventes y la genialidad de llevar al límite las capacidades del hardware.
En conclusión, creé este hilo para los tojaputos que deifican a ZUN, cuya música son obras maestras, pero que no se atreven a mirar más allá de Bad Apple, y hacerles ver que la calidad está siempre más cerca de lo que aparenta, y que no importa lo imponente que se vea una persona, siempre hay alguien que lo puede igualar.