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Crater Abyss [Cap:4] Rolero 28/01/2025 (Mar) 02:45:47 Id: 3f6aed 106802
Crater Abyss: [Episodio IV - Esto... Es Personal] https://youtu.be/tYE462wwjWk 1d100 = 26 El dadito. = = = https://youtu.be/gNL2aJTYwAU En tiempos de sombras, en tierras de luto, se abre el abismo, un reino sin fruto. Allí yace el Cráter, donde el mal reinó, mazmorra sin fin que la muerte engendró. Un eco profundo seduce a los vivos, susurra promesas, sueños furtivos. "Desciende, mortal, al umbral sin piedad, hallarás en mi seno la verdad de tu ansiedad." Fue un joven valiente, Khorin el Justo, con fuego en los ojos y un corazón robusto. Su hermano caído por garras del mal, era su razón, su pena abismal. "Te traeré de vuelta, oh sangre perdida, te arrancaré de la muerte prohibida." Con espada y linterna, su paso marcó, al fondo del Cráter su alma entregó. Cuentan los bardos que al cruzar el umbral, Khorin encontró el deseo mortal. No habló su boca, mas su mente traicionó, y el ansia secreta su suerte selló. Al alba emergió, dorado y cargado, con riquezas que harían a un rey humillado. Monedas y gemas, un trono sin par, mas sus ojos vacíos no podían mirar. Susurros corrían en cada taberna: “Khorin el rico, mas no halla linterna. ¿Qué vale el oro si el alma perece? ¿Dónde está el hombre que tanto enloquece?” Un día, sin rastro, el rico se esfumó. Ni trono, ni joyas, ni sombra dejó. Dicen que el viento en las noches de hiel, aún canta su nombre en un eco cruel:
[Expand Post] "Busca, oh necio, lo que el alma desea, mas teme el abismo, su verdad golpea. Lo que ansías no siempre es lo que ves, y el Cráter sólo da lo que tu llama cree merecer." = = =
>>121912 ~El Hombre no retrocedió. La piedra que golpeó su hombro hizo que el barro y la sangre se mezclaran en líneas oscuras, pero él solo respiró profundo, como un árbol que absorbe tormenta y no se quiebra. >"Ustedes confunden debilidad con culpa, miedo con derecho. Yo recibo el golpe, yo sangro, yo tiemblo... pero jamás me volveré juez de lo que no comprendo. Yo no soy su verdugo." ~Su mirada era tan intensa que el suelo parecía inclinarse hacia él. ~La multitud, confundida, empezó a murmurar. No sabían cómo enfrentar aquella presencia que no se defendía, que no gritaba ni castigaba, y que aun así, los juzgaba más profundamente que cualquier castigo que pudieran infligir. ~El Hombre respiró profundamente, apoyando una mano ligeramente sobre el barro, firme, sólida. >"Ustedes..." ~dijo con voz grave y pausada. >"ustedes llaman justicia al odio. Llaman verdad al miedo. Llaman fuerza a la destrucción. Pero la vida no es suya para quebrantar. ¡No hoy, no aquí!" ~Un silencio pesado cayó entre la turba. Algunos comenzaron a apartarse, otros se quedaron inmóviles, tratando de entender lo que veían. La sangre en su piel, los moretones y los cortes, el barro que cubría sus hombros... nada de eso parecía importarle. Solo importaba la decisión de proteger, de no ceder ante la violencia, de permanecer humano aun cuando todos los demás no lo eran. Pero ¿qué es más humano, sufrir por proteger al débil, o ceder al odio y llamarlo justicia? ~Y entonces, un hombre corpulento, de rostro enrojecido por la furia, levantó una piedra enorme y la sostuvo como si fuera una extensión de su brazo. <"¡Tú no tienes derecho!" ~gritó, con la voz rota por el odio. <"¡No eres juez, no eres dios, ni salvador! No me vas a dar sermones con tus cuentos dantasiosos, esa criatura bastarda es una aberracion ante los ojos de los señores, un peligro para la sociedad, un epcado encarnado, nacido del enjendramiento del mismo demonio" ~El Hombre, respirando con calma, miró a los ojos del hombre. La sangre todavía goteaba de su frente, sus hombros ardían, y su pecho subía y bajaba con cada respiración. Sus brazos abiertos seguían siendo un muro protector, pero su voz ahora tenía un peso distinto, una fuerza que no era la de un grito, sino la de alguien que ha vivido todo y aún así elige mantenerse humano. >"No estoy aquí para decidir quién vive o muere. Estoy aquí para recordarles lo que olvidaron hace mucho... que la fuerza no es para aplastar, sino para proteger. Que el odio no es justicia, y que el miedo no es verdad." <"Deja tus sermones baratos sacados de un bardo" ~exclamó una mujer, arrojando un palo. <"¡No hay verdad! ¡No hay justicia! ¡Solo existe el que gana y el que pierde!. Tu no eres dios para hablarnos de moral." ~El Hombre dio un paso adelante, y con cada movimiento, el barro y la sangre sobre su piel parecían fusionarse con su humanidad, transformando su dolor en un muro de presencia que la turba no podía atravesar. Su voz se elevó, clara y profunda, como un trueno que retumba bajo la tierra: >"¡Moral?? Todo lo que creen saber es una ilusión. ¡Todo lo que llaman orden es solo miedo disfrazado! ¿Quién de ustedes soportaría lo que yo he soportado por amor, por protección, por humanidad?" ~La multitud se tensó. Algunos intercambiaron miradas, otros empezaron a dudar, pero la mayoría simplemente rugía más fuerte. Una lanza alcanzó su hombro y le abrió una herida fresca. La sangre bajó, y aun así, él no retrocedió. <"¡Sufres como nosotros!" ~gritó un joven, apuntando a su rostro. <"¡Sangras como nosotros! ¿Entonces qué te hace mejor que nosotros?"
[Expand Post] ~El hombre respiró hondo, inclinó ligeramente la cabeza, y luego la levantó, su mirada atravesando a cada uno de ellos, firme y compasiva al mismo tiempo. >"No soy mejor. No soy más fuerte. Pero sí he elegido no usar mi fuerza para destruir. He elegido cargar con el dolor que no me pertenece, y no porque sea noble, sino porque puedo. Porque si alguien que puede actuar con justicia no lo hace, ¿quién entonces llevará la carga del mundo?" ~El hombre mayor frunció el ceño, con incredulidad: <"¿Elegir? ¡No hay elección! Deja tus mariconeadas" ~El Hombre avanzó un paso más, dejando que su sombra cubriera toda la turba, como un muro que no se quiebra, y habló con un tono ya no sueave, ahora estaba ofendido. >"Talvez ustedes no tengan eleccion, pero no por no sangrar o no temer... sino por no saber qué hacer con lo que tienen. Por no tener el coraje de cargar con el peso que ustedes mismos crean. Ustedes mismos limitan su voluntad" <"¿Qué dices?" ~intervino una mujer, con lágrimas mezcladas de miedo y rabia. <"¿Que somos cobardes? ¡Que somos inútiles!" >"No" ~respondió él, y la calma de su voz era aún más penetrante que el estruendo de las piedras. >"Ustedes no son cobardes ni inútiles. Solo están perdidos. No saben que la mano que levantan para herir puede ser también la mano que protege. No saben que la fuerza que poseen puede elegir no destruir. Y eso, aunque les pese, es poder." ~La multitud se movió, confundida, y alguien lanzó otra piedra, que rebotó en su pecho, sin provocarle retroceso. La criatura observaba desde el suelo, viendo cómo cada golpe no cambiaba la firmeza del Hombre, sino que parecía darle aun mas recistencia. <"¿Poder?" ~Dijo un hombre mayor, con incredulidad, golpeando su bastón contra el suelo. <"¡Esto no es poder, esto es locura!" <"No te metas donde no te incunbe" <"Estas fuera de lugar, como un niño, ahora vete!!." ~Entonces el gran hombre bajo sus brazos, y caminando con colera se acerco al anciano. Sus pasos temblaron el anciano tambaleo, se callo al suelo, el hombre levanto sus puños y...sus puños golpearon el aire, y la tierra tembló, pero no al anciano, sus ojos solo lo miraban con lastima, el anciano estaba confundido. Entonces el hombre reprocho, ofendido. >"¿Fuera de lugar? ¡Yo soy el que va todos los días allí a romperse el alma, y no estoy fuera de lugar!" ~sus ojos brillaron con intensidad. >"¡TÚ estás fuera de lugar!" ~Su dedo los señala, acusativo. "¡TODO EL MALDITO MUNDO ESTA FUERA DE LUGAR!" ~su voz resonó como un trueno. ~El Hombre lo miró, y por un instante, su sonrisa se transformó en un gesto de dolor profundo. >"¿Quieres la verdad? " ~gritó, y la multitud retrocedió un paso, el miedo mezclándose con la rabia. "¿QUIEREN LA VERDAD?! ¡¡¡USTEDES NO PUEDEN MANEJAR LA VERDAD!!!." ~El hombre dio un paso adelante, tan firme que el barro crujió bajo sus botas, y su voz se elevó. >"Porque cuando levantas la mirada y te enfrentas a la realidad, donde otros se esconden de la verdad, donde otros cierran los ojos y se justifican con palabras vacías." >"Donde cuerpos de niños caídos en la guerra, pueblos arrasados por la hambruna, ciudades enteras reducidas a escombros, seres humanos pisoteados por la crueldad, por el abuso, por la indiferencia...." >"Cuando se levanta la mano para tocar la cara de lo que fue tu mejor amigo, y descubres que ya no queda nada más que ruina, que es un monton de basura...." ~se detuvo un instante, respirando profundo. >"Uno.... No sabe que hacer." "......." "..." >"¡Olvídalo, amigo!" >"Esto es el barrio chino!" ~El Hombre permaneció erguido, firme. Sufría como ellos, sangraba como ellos, pero elegía mantenerse. Un silencio mortal se extendió. La turba no sabía cómo responder. Habían esperado una persona que venciera con fuerza, un salvador que los humillara, pero no esto: un hombre que los miraba sin odio, que cargaba la verdad y el dolor, y que les decía que ellos estaban equivocados. <"...." ~La turba quedó congelada, sin saber qué hacer, confundida. Las piedras caían al suelo sin fuerza, y el silencio era pesado. <"¡Basta de palabras!" ~gritó un joven, lleno de desesperación. <"¡No te entendemos!" ~El hombre respiró hondo, mirando a cada uno de ellos, y luego a la criatura. La agarro en sus brazos, con cuidado, y se marcho. >"Esto, esto es la luz del Señor. No porque sea brillante, no porque ilumine el cielo.... sino porque incluso en la ruina, en el odio, en la sangre que han derramado, alguien puede elegir no corromperse. Alguien puede elegir ser humano cuando todos los demás han olvidado cómo." ~Murmuro mientras se marchaba ~......... == = = 21/?¡
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>>121913 ~El silencio te envuelve. Solo escuchas tu respiración, un eco leve en la oscuridad. Entonces das un paso. El suelo cruje. Otro paso. El sonido es seco, arenoso: el pedregullo que se incrusta entre tus dedos descalzos. Pequeñas piedras frías se pegan a la piel húmeda, y cada paso vibra con un murmullo que parece venir desde dentro de la tierra misma. ~Sientes el aire. Una brisa lenta, fría, que pasa entre tus piernas, entre tus manos abiertas. Algo roza tu piel, algo fino, blando, que se desliza como el tacto de un animal dormido. ~Abres los ojos. ~La oscuridad no es completa. Hay luz. ~La ves. ~La luna. ~Enorme. ~Redonda. ~Llena como un ojo que observa desde el centro del cielo. ~Su brillo cae sobre todo con una dulzura imposible, un resplandor que no hiere, que acaricia. Los cráteres, visibles como cicatrices antiguas, parecen moverse, respirando. Sientes un vértigo ligero: la distancia parece mentira, como si pudieras alzar la mano y tocarla, sentir su frío, su polvo antiguo. La luz se derrama sobre ti, blanca con un tono de plata, envolviéndote en una claridad maternal. Todo se baña en su resplandor. ~Miras alrededor. ~Estás en medio de un campo infinito de trigo. El horizonte no tiene borde: solo una extensión dorada que respira con el viento. Cada espiga se mueve, inclinándose, levantándose, formando olas lentas que viajan por el mar vegetal. El sonido es suave, un susurro que se mezcla con la brisa. El trigo, bañado por la luz lunar, parece arder sin fuego. Un brillo dorado pálido, vivo, que hace que el campo parezca un océano hecho de luz y silencio. ~El aire huele a tierra fresca, a humedad nocturna, a algo puro, anterior al tiempo. ~Tomas un paso hacia adelante. Las espigas te rozan las piernas, te acarician el torso, los brazos. Sientes cómo cada una vibra al contacto, dejando una estela de frescura en la piel. Tus pies dejan huellas, y el trigo se inclina, cediendo a tu paso como si te reconociera. ~Y entonces, lo notas. Un tirón en la espalda. Un peso familiar. ~Tus alas. ~Por instinto, se abren. Se estiran torpemente, rasgando el aire con un crujido seco. El sonido es mitad hueso, mitad seda rota. Al moverse, su textura te sorprende: frágil, áspera, como papel quemado en los bordes. Y, sin embargo, están ahí. ~Duelen. ~Pero existen. ~Un estremecimiento recorre tu cuerpo. La luna se refleja sobre sus alas, y por un instante, parecen de cristal. Luego tiemblan, se encorvan, vibran. ~Das otro paso. Y otro. Cada vez más rápido. El viento sopla más fuerte. El trigo se abre a tu paso, ondulando a los lados como un río dorado. Tus pies apenas tocan el suelo; tus brazos se abren, instintivamente buscando equilibrio. Tus alas se mueven torpemente, se sacuden, lanzando diminutas escamas al aire, que brillan como polvo de estrellas en la luz de la luna. ~Empiezas a trotar. Sientes el aire cortarte el rostro, la fuerza creciente del impulso. Tus pasos se vuelven saltos. ~Uno, dos...
[Expand Post]~Tus alas se baten. ~El suelo desaparece. ~Por un momento breve (tres segundos, quizás) el mundo se detiene. ~Planeas. ~El campo se aleja bajo tus pies, y sientes la sensación más antigua, más pura: caer sin caer. ~Luego vuelves al suelo, el impacto suave del trigo que se abre para recibirte. ~No te detienes. ~Te levantas. ~Corres. ~El viento ahora es una voz que te grita que sigas. ~Tus alas, aunque rotas, responden. ~Se abren más, se tensan. ~Vuelves a saltar. ~Esta vez el aire te sostiene quince segundos, después treinta. ~El cuerpo vibra, la piel se eriza. ~El corazón late con una fuerza casi animal. ~La luna te llama desde lo alto, inmensa, hipnótica. ~Te sientes ligero. ~Te sientes real. ~Pero entonces, el dolor. Un tirón, profundo, en la base de las alas. Un desgarro. Un sonido como de tela rasgándose. Las alas se retuercen, quebradas, y el aire te abandona. ~Caes. ~El viento silba en tus oídos mientras el campo se acerca de golpe. Golpeas el suelo con fuerza, un ruido sordo, un espasmo de polvo dorado. El trigo te recibe, te envuelve, amortigua la caída, pero el dolor sigue, vivo, palpitante. Sientes el cuerpo hundido, inmóvil, respirando entre tallos aplastados. El campo alrededor parece intacto, salvo ese círculo donde quedaste marcado, donde el trigo yace vencido. ~El aire vuelve a ser lento. Frío. Silencioso.Te quedas ahí, boca arriba. El pecho sube y baja. El sabor del polvo y del metal llena tu boca. ~Y sobre ti, ~la luna. ~Tan cerca, tan inmensa, que parece ocupar todo el cielo. Su luz cae sobre tus ojos, sobre tus alas rotas, sobre cada espiga que aún se mueve en la brisa. La miras, sin poder apartar la vista. Sus bordes se disuelven, se mezclan con la noche. Por un instante, crees ver movimiento dentro de ella: sombras, luces, reflejos que palpitan como si respirara contigo. ~Tus pupilas se dilatan, grandes, rojas, tragando toda la luz. ~La luna brilla. ~Y tú la miras. ~Solo la miras. https://youtu.be/PsE4Y0EiYSM ~La luna. ~Tan inmensa que parece imposible que el cielo la contenga. Brilla con un fulgor tan puro que tu pecho se aprieta, y no sabes si lo que sientes es miedo o una ternura insoportable. La miras sin parpadear, el cuello extendido, la boca entreabierta. Su luz, fría y suave, acaricia tu rostro, las pestañas, el polvo pegado a tu piel. Es una madre que te observa, una diosa que no juzga, solo ilumina. La brisa levanta el trigo, y las olas doradas se mueven al compás de un ritmo antiguo. El sonido es un silbido leve, un canto sin voz que recorre todo el campo, rozando tu cuerpo tendido. Un escalofrío recorre tu espalda, sube por el cuello, y hace temblar tus alas rotas. Te sientas despacio. El aire está tibio, lleno del olor a tierra y savia. Sientes cada respiración como si el mundo entero respirara contigo. ~Entonces escuchas algo. Un zumbido. Leve, casi imperceptible al principio. Un sonido que conoces. El roce de alas diminutas cortando el aire. ~Miras hacia el trigo. Una sombra se levanta del suelo. Una, dos, tres... diez... cuarenta. Miles. Millones. ~De entre las espigas doradas empiezan a surgir polillas, una nube viva, palpitante, que se eleva hacia el cielo. Son tantas que el aire se oscurece, como si la noche cayera de nuevo. Cada una lleva un pedacito de luz sobre sus alas, como si reflejaran la luna. Suben, giran, se agrupan, se separan, formando una corriente, un río ascendente que vibra, que late, que respira. ~Se dirigen todas hacia la luna. Como si la siguieran. Como si la adoraran. El sonido de sus alas es hipnótico, un murmullo de millones de pequeños tambores batiendo el aire. El viento que provocan roza tu piel, levanta tu cabello, te llama. Y tú, sin pensarlo, te pones de pie. ~Tus alas arden. El dolor es agudo, seco, pero no importa. Las estiras. Crujen como ramas secas, y aun así, se abren. El aire las toca y sientes una descarga eléctrica recorrer tu cuerpo entero. ~Corres. ~El trigo se abre a tu paso, las espigas se parten, y tu respiración se mezcla con el viento. Corres más rápido. ~Saltas. ~El suelo desaparece. ~Tus alas baten con fuerza, y aunque duele, vuelas. ~Primero unos metros, luego más alto. El aire es frío y te corta la piel, pero la sensación es de libertad. El campo se hace pequeño debajo de ti, una manta dorada que se aleja. La luna, arriba, te llama con su resplandor. Y entre tú y ella, una corriente infinita de polillas, como una escalera de sombras que asciende al cielo. ~Ellas van primero. Miles, millones, volando con desesperación hacia la luz. Tú las sigues. Eres el último. Vas detrás de todas, batiendo tus alas con esfuerzo. Cada golpe de aire es una punzada en la espalda, pero sigues. ~Sigues. ~El dolor ya no importa. ~El viento te levanta. ~La gravedad te tira. ~Tu cuerpo está en medio, dividido entre caer y ascender. ~La luna crece, cada vez más grande, cada vez más brillante. Te parece oír algo. No con los oídos, sino dentro del pecho. Un murmullo. Un lenguaje imposible. Una voz que no habla, pero dice. Que no ordena, pero consuela. No entiendes las palabras, pero entiendes el sentido: no tengas miedo. ~El cielo es ahora un océano de movimiento. Las polillas delante de ti se disuelven en la luz, una a una. Sus alas arden en blanco, se desintegran, y desaparecen. Sientes una tristeza que no tiene nombre. Sigues batiendo las tuyas, cada vez más pesadas. ~El dolor vuelve. Tus alas pierden escamas. Cada aleteo deja una estela de polvo brillante que cae como lluvia detrás de ti. Tus músculos gritan, el aire se hace espeso, el corazón late como un tambor roto. ~Miras hacia arriba: La luna está ahí, enorme, tan cerca que parece que podrías tocarla. Estiras la mano. Tus dedos tiemblan. La luz te ciega. Estás a centímetros. Sientes el calor que emana, no frío, no lejano. Un calor que te atraviesa el pecho. ~Y entonces lo ves: en el horizonte, un resplandor rojizo comienza a nacer. El amanecer. El cielo se parte en dos colores: oro y sangre. Y entiendes, sin pensar: si no llegas ahora, la luna se esconderá. ~Aleteas con todas tus fuerzas. Una, dos, tres veces. El aire vibra, silba. Tus alas se tensan, se rompen un poco más. El viento te arrastra hacia abajo, pero tú sigues subiendo. Cada movimiento es dolor. Cada segundo es un milagro. ~El río de polillas ya no está. Las ves lejos, adelante, como un torrente oscuro que se disuelve en la luz. Intentas alcanzarlas. Aleteas. Nada. La distancia crece. ~Las llamas. Pero ya no hay sonido. Tu voz no sale. Solo el viento, solo el latido. ~Y entonces lo comprendes: eres la última. La única que queda. Solo tú y la luna. ~El aire es espeso, luminoso, irreal. El silencio es absoluto, salvo por el pulso en tus sienes. La luna te observa. Sus cráteres parecen moverse. Sientes su voz otra vez, suave, incomprensible, pero cálida. No miedo. Solo calor. Como si te abrazara desde adentro. ~Tu cuerpo tiembla. Tus alas vibran. Un sonido seco, profundo, irrumpe: CRACK. ~El mundo se detiene. Las alas se parten en dos, como vidrio quebrado. Por un segundo, aún flotas. Luego el aire te abandona. ~Caes. ~El viento te envuelve, te gira, te arrastra. La luna se aleja, primero despacio, luego con violencia. Su luz se hace pequeña, un punto blanco en un cielo infinito. Todo lo demás es oscuridad. ~Miras hacia abajo. No hay tierra. No hay cielo. Solo un vacío interminable, sin arriba ni abajo. ~Y allí, flotando en medio de la nada, la ves. Una pirámide blanca. Gigante, suspendida en el vacío, girando lentamente sobre sí misma. Sus aristas emiten un resplandor pálido, casi doloroso de mirar. Te acercas a toda velocidad. El aire se calienta. Sientes la piel arder. El brillo crece, lo cubre todo. ~Y justo antes del impacto... ~Oscuridad. 23, el numero del abismo/ no se...
>>121914 *22 = = = https://www.youtube.com/watch?v=sxC3Fg98AKE ~Luz. ~Una sola bombilla se enciende en lo alto, titilando como un ojo cansado. Después otra. Y otra. Una hilera de luces viejas, amarillas, va despertando una a una, trazando un sendero que se pierde en la oscuridad. El aire huele a metal húmedo, a moho y a cables viejos. Debajo de tus pies, el suelo de cemento refleja la luz en charcos pequeños, manchas negras que parecen respirar. ~El eco de los pasos resuena, pesado, arrastrado. Tus pies van descalzos, encadenados, las tobilleras golpean con cada paso. Las manos también, unidas por un grillete que roza la piel hasta dejarla roja. Cada respiración se escucha demasiado fuerte en el silencio, mezclada con el chasquido de las botas de los que te escoltan. No los ves bien, solo siluetas oscuras a tu lado, sombras con rostro ausente. Ninguno habla. Nadie te mira. ~Avanzas despacio. ~A los lados, las celdas se pierden en la penumbra. Desde dentro, ojos que parpadean entre los barrotes. Miradas hundidas, algunos susurros. No entiendes las palabras, pero reconoces el tono: miedo, compasión, resignación. Una voz baja murmura una plegaria. Otra dice tu nombre, casi como un lamento. ~El aire es espeso, cargado de un olor eléctrico, metálico, como si el aire supiera lo que va a pasar. Las luces parpadean otra vez, y el pasillo parece moverse, respirar contigo. La puerta al final está entreabierta. De ella escapa un hilo de luz blanca que corta la oscuridad. ~Caminas. ~Cada paso pesa como si arrastraras el mundo entero. El sonido del metal contra el suelo se mezcla con tu pulso. Al pasar por la última celda, alguien tose. Otra sombra se persigna. Nadie dice más. Solo el ruido de tus cadenas. ~La puerta se abre. ~La luz es más fuerte adentro, pero no más cálida. Es blanca, cruda, como de hospital. Huele a madera vieja y a sudor. En el centro de la habitación hay una silla. Grande. Pesada. Con correas de cuero colgando a los costados, desgastadas en los bordes, oscuras por el uso. Te guían hasta ella con suavidad mecánica, sin violencia, pero sin humanidad. Las manos en tus hombros te empujan a sentarte. El cuero frío toca tu espalda. ~El sonido de las hebillas llenan el aire: Clac. ~Una correa en el brazo derecho. Clac. ~Otra en el izquierdo. ~Aprietan hasta que la piel se tensa. ~Otra en el pecho. ~Otra en las piernas. ~El aire se escapa de tus pulmones en un suspiro. ~Uno de los hombres, toma nota en un cuaderno. Otro revisa los cables que se enroscan por el suelo hasta perderse en una caja metálica en la pared. Uno más moja algo en un balde. El sonido del agua goteando rompe el silencio. ~Sientes la humedad en la cabeza. Una esponja empapada que se aplasta contra tu cabello. El agua fría corre por tu cuello, te hace temblar. Luego una mano coloca un pequeño disco metálico sobre la esponja. Ajusta una correa alrededor de tu frente. ~No hay palabras. ~Solo el zumbido de la electricidad que duerme detrás de los muros. Uno de los hombres mira su reloj. Otro te mira, pero no sostiene la mirada por mucho. Da media vuelta, se apoya contra la pared. Su respiración es nerviosa. ~Frente a ti, una ventana con barrotes. ~A través de ella ves la noche.
[Expand Post]~La luna. ~Redonda, enorme, tranquila. ~Su luz entra por la rendija y toca el suelo de cemento. ~Uno de los guardias se acerca. Tiene en la mano una bolsa de tela, gruesa, color oscuro. ~Se detiene frente a ti. ~Su voz es baja, cansada,. <"¿Quieres que... te tape los ojos?" ~dice al fin, sin mirarte directamente. ~El ruido del agua goteando vuelve a llenar la sala. ~La luz de la luna parpadea entre los barrotes. Ultimas Palabras, Ultimo Deseo? (Este si es 23/??) Después hago el de Misella y ya quedo
>>121915 La Comadreja Misella descansa https://youtu.be/qj0boS-gQTY ~Al principio solo se escuchaban risas. Eran risas suaves, dispersas, como campanillas en la distancia, que rebotaban en un espacio todavía sin forma. Luego aparecieron los ruidos de cubiertos, el tintinear preciso de la plata contra la porcelana, el roce de copas que se tocaban al brindar, el murmullo de conversaciones que parecían venir de todas partes y de ninguna. Un vals antiguo comenzó a sonar, con su cadencia lenta y elegante, y poco a poco, el aire se fue llenando de color, de perfume, de textura. ~Todo se dibujaba con la delicadeza de una pintura al óleo. Primero, el brillo de los candelabros suspendidos en lo alto, cada uno sosteniendo decenas de velas que ardían con una luz ámbar. Las llamas se reflejaban en los espejos de los muros, multiplicándose infinitamente. Después, las columnas de mármol blanco, tan pulidas que devolvían el resplandor como si fueran de agua. El suelo estaba cubierto por una alfombra bordada con arabescos rojos y dorados que parecían moverse con el vaivén de los pasos. ~A medida que el lugar tomaba forma, las figuras comenzaron a definirse: hombres y mujeres caminando, bailando, conversando, bebiendo. Los caballeros vestían con chaqués de seda negra, chalecos marfil y pañuelos meticulosamente doblados. Algunos llevaban bastones, otros relojes de cadena que brillaban como estrellas bajo la luz de los candelabros. Las damas, en cambio, eran como criaturas de otro mundo. Los corsés marcaban cinturas, los escotes se adornaban con perlas y camafeos, las faldas amplias caían en cascadas de encaje y terciopelo. Sus perfumes llenaban el aire con notas de lavanda, maderas y almizcle. ~Pero había algo más. Algo que al principio pasaba inadvertido, hasta que uno se fijaba mejor. Todos los invitados, sin excepción, llevaban máscaras doradas sonrientes. Eran perfectas, idénticas en su brillo metálico, con bocas congeladas en una expresión amable. Algunas tenían delicados relieves de hojas o arabescos, otras estaban pulidas hasta parecer espejos, pero todas compartían esa misma sonrisa que no se movía. ~La música seguía flotando, y el vals crecía, más envolvente. Las parejas se deslizaban por el salón con una elegancia casi coreografiada, girando y girando sobre sí mismas, como si no hubiera principio ni final en sus movimientos. Las risas volvían a resonar, y las copas tintineaban una y otra vez, como si nadie quisiera detener ese instante. En las mesas, los platos estaban servidos con precisión casi ceremonial: carnes bañadas en salsas oscuras, frutas dispuestas como coronas, pasteles cubiertos con azúcar en polvo que parecía nieve. Nadie parecía comer realmente. Solo movían los cubiertos, charlaban, reían. Todo parecía ser un acto cuidadosamente ensayado. ~En las paredes, retratos enormes observaban la escena. Hombres de bigote y mujeres de cuello largo, inmóviles, con la misma sonrisa dorada que llevaban los invitados. Las lámparas crepitaban. Los espejos deformaban las luces, multiplicando los reflejos hasta volverlos irreales. ~Y entonces, el aire cambió. Fue un movimiento sutil, apenas un murmullo, como si una corriente invisible recorriera el salón. Uno de los invitados, con guantes blancos y una copa de champán en la mano, se detuvo a mitad de una conversación y alzó la cabeza. La máscara dorada giró hacia ti. <"Miren quién llegó" ~dijo, con una voz que resonó como si viniera desde detrás de la máscara, desde muy lejos. ~El murmullo se detuvo. Una a una, todas las máscaras se giraron hacia ti. Cientos de rostros dorados, inmóviles y sonrientes, reflejando la luz de las velas, los espejos, las copas. Las risas se apagaron, pero la música continuó, suave, como si flotara entre los cuerpos detenidos. ~Una mujer con un abanico de plumas se adelantó. Su vestido era azul oscuro, casi negro, y las piedras de su collar parecían gotas de luna. Te observó en silencio, inclinó la cabeza y luego sonrió —aunque ya sonreía—. <"Has llegado al fin" <"Sí... al fin" ~repitió otro, un anciano con bastón, sin mover los labios bajo la máscara. <"Sabíamos que vendrías" ~añadió una voz más joven, femenina, que sonaba casi alegre. ~El aire se llenó de aplausos. Lentos al principio, después más fuertes, rítmicos, sincronizados. Las máscaras doradas se movían, las manos se alzaban, las copas brillaban como espejos de fuego. Todos te miraban. Todos te celebraban. ~Un hombre se acercó desde la multitud, con un traje blanco y un lazo negro perfectamente anudado. Su máscara era más grande que las demás, con una sonrisa más amplia, más marcada. En su mano llevaba una copa vacía. <"Brindemos por Misella" ~Las copas se alzaron en un solo gesto. <"Por Misella"
[Expand Post]~repitieron todos. ~Te rodearon. Una mujer te tomó la mano; su piel estaba fría, como porcelana. Otra te rozó el hombro con el abanico. Un hombre se inclinó para susurrarte algo al oído, y su aliento tenía el olor dulce del vino viejo. <"Siempre fuiste la mejor" <"Lo merecías" ~Menciono otra <"Gracias por hacerlo" ~dijo alguien detrás de ti. ~Las palabras se mezclaban con la música, con las risas que volvían, con el chocar de las copas. Ellos sonreían, te tocaban el brazo, te miraban con esa expresión dorada y fija. El hombre del traje blanco se acercó más. Su máscara brillaba tanto que podías ver tu propio reflejo deformado en ella. <"¿Recuerdas?" <"No importa " ~dijo él, sonriendo aún más, o al menos eso parecía. Levantó la copa otra vez y exclamó. <"¡Por la numero 1!" ~Los aplausos estallaron de nuevo. La orquesta invisible cambió de ritmo, un compás más rápido, más exaltado. Las parejas comenzaron a girar otra vez, pero esta vez los movimientos eran más bruscos, casi febriles. Las faldas se abrían como flores, los pasos resonaban sobre el suelo. ~El aire se llenó de un calor extraño. Las velas ardían más alto. Los espejos devolvían destellos cada vez más intensos. Las máscaras, todas las máscaras, brillaban tanto que parecía que el oro líquido corría sobre sus rostros. ~Alguien te empujó suavemente hacia el centro del salón. ~Los invitados formaron un círculo a tu alrededor. ~El hombre del traje blanco dio un paso atrás. ~Y todos comenzaron a aplaudir otra vez. ~El sonido era ensordecedor, seco, rítmico. <"Bravo" <"Sublime" <"Lo hiciste" ~murmuró alguien detrás de ti, tan cerca que podías sentir su respiración contra tu cuello. ~El vals se volvió frenético. Las luces giraban. Las sombras se alargaban en las paredes como figuras retorcidas. Las máscaras parecían moverse por sí mismas, acercarse, inclinarse, sonreírte más y más. Y de pronto, todos rieron. Rieron fuerte, como si compartieran un secreto que tú habías olvidado. El sonido de las risas se mezcló con el tintinear de las copas, con la música que subía y subía, hasta volverse un rugido dorado. Los aplausos no cesaban. Las máscaras te rodeaban en un círculo perfecto, y todas las voces te alababan. <"Magnífica."" <"Inigualable." <"Siempre supimos que lo lograrías." <"Una verdadera salvadora." ~Copas se alzaban una y otra vez, manos enguantadas te tocaban los hombros, los brazos, el aire mismo parecía celebrar tu presencia. Un hombre, con una máscara cuyo dorado parecía recién bruñido, se inclinó ante ti. <"Nos diste la esperanza que habíamos perdido " ~Dijo, y su voz resonó como si viniera desde un pozo. Una mujer con vestido carmesí añadió, moviendo su abanico con gracia. <"Estoy realmente orgullosa, eres como un angel para todos" <"Verdadera muestra de compromiso, fe, voluntad, y fidelidad" ~Todo era música, risas, copas, un brillo insoportable de lujo y júbilo. Hasta que un sonido seco quebró la armonía. ~Un golpe. ~Un jadeo. ~Y después, el estrépito del desastre. ~Un invitado, un hombre que caminaba torpemente cerca de la mesa central, tropezó. Intentó sostenerse, pero sus dedos enguantados se aferraron al mantel de encaje. Todo cayó con él: copas, botellas, platos, cubiertos, una cascada de cristales que se rompían como campanas bajo el peso de la gravedad. El sonido llenó el salón, resonó en las paredes, en los espejos, en las máscaras inmóviles. El silencio que siguió fue absoluto. ~El hombre yacía en el suelo. La porcelana rota lo rodeaba. El vino formaba charcos oscuros que parecían sangre. Las máscaras doradas se inclinaron hacia él en una coreografía exacta, curiosas, contenidas. Nadie se movió para ayudarlo. Solo lo observaban. ~Su máscara se había partido en dos. ~Una mitad estaba todavía pegada a su rostro, la otra, en el suelo, con la sonrisa congelada mirando hacia el techo. El hombre levantó lentamente la cabeza. Las luces de los candelabros temblaron. Y entonces lo viste. No había rostro. Solo un hueco. Un vacío perfectamente negro, una oquedad sin fondo donde debería haber estado la cara. Era como si la luz misma evitara entrar allí, como si el vacío absorbiera todo lo que lo rodeaba. ~Las risas y los murmullos cesaron. Los demás invitados se abrieron en un círculo más amplio, dejando al hombre sin rostro en el centro, entre los pedazos rotos de porcelana y vino. Tu respiración se volvió más lenta, más pesada. Algo en ese hueco te miraba, aunque no tenía ojos. Algo dentro del vacío reconocía algo dentro de ti. El hombre movió la cabeza hacia tu dirección. Su voz no salió de una boca, sino del aire, del hueco mismo, una vibración que te hizo temblar el pecho. <"¿Por qué sigues actuando como si te hubieran salvado?" <"No fue un castigo.... fue un regalo." <"Y tu.... Das asco" ~Las palabras parecieron perforar el aire. Nadie se movía. Nadie hablaba. Las máscaras doradas seguían en su lugar, rígidas, reflejando la luz que palpitaba. Y entonces, de pronto, una risa. Primero una. Luego otra. Risas suaves al principio, discretas, después más fuertes, más abiertas, más grotescas. El eco de esas carcajadas llenó el salón, rebotó en las paredes, creció hasta parecer un rugido de mil voces deformadas. Las máscaras doradas se inclinaban hacia atrás, abriendo sus bocas sonrientes, sin movimiento real, pero la risa salía de todas partes, de cada rincón, del suelo, del techo. ~Y entonces lo sentiste. ~Algo se movía bajo tus pies. ~Una vibración, un crujido apenas perceptible. El suelo, tan sólido hace un instante, comenzó a temblar. Bajaste la mirada. El mármol, los mosaicos, las alfombras... se deshacían. El patrón rojo y dorado se quebraba como vidrio. ~Debajo, no había cimientos. No había tierra. Solo un abismo. ~Un vacío negro, profundo, sin forma ni fondo. La fiesta entera colgaba de un hilo invisible, suspendida en la nada. Las columnas se inclinaban, los candelabros oscilaban, y las máscaras seguían riendo, riendo, riendo, mientras el aire se llenaba de polvo dorado. Las copas caían al abismo, una tras otra, girando en el vacío antes de desaparecer. Los retratos de las paredes se resquebrajaban, los rostros dentro de ellos se deshacían, borrándose. ~Intentaste moverte, pero el suelo se rompía bajo tus pies. Un fragmento del salón se desprendió, y el vacío lo devoró sin sonido. Las máscaras doradas seguían de pie, perfectamente erguidas, riendo incluso mientras caían, como si no sintieran miedo, ni vértigo, ni final. La luz de las velas se apagaba una a una, como si el aire mismo se retirara. La música se deformaba, un acorde suspendido que se derretía en la oscuridad. ~Y entonces, el suelo cedió. ~Caíste. = = = 24/=
>>121933 ~Contemplas. ~La iglesia de piedra estaba en ruinas. No había cantos, ni velas, ni incienso; solo humo negro saliendo de los muros quemados. Entre las columnas partidas, se oían pasos lentos. La mujer avanzaba con el manto sucio, arrastrando los pies sobre el polvo y las cenizas. En los brazos llevaba un libro partido, reliquia de un culto que ya nadie reclamaba. Su respiración era quebrada, como si cada inspiración doliera. ~Llegó al altar caído. La mesa estaba rota en dos, y encima, un crucifijo de hierro oxidado colgaba de un solo clavo. Ella se arrodilló, no con devoción sino con desesperación. <"¿Dónde estás? " ~susurró <"¿Por qué me dejaste?" ~No hubo respuesta. Solo el crujido de la madera muerta y el eco hueco del viento entrando por las vidrieras quebradas. ~Ella apretó los ojos. En su mente, una marea de recuerdos: el momento en que sintió que su Dios estaba con ella, en cada gesto, en cada respiración. Cómo la había sostenido cuando era niña y temblaba sola en el claustro. Cómo la había guiado en la oscuridad, con esa voz silenciosa que no venía de fuera, sino de dentro. Y luego, el accidente: la caída en las aguas, los huesos golpeados contra la piedra, la sangre. Ahí, en ese momento, el cielo se calló. No volvió a escuchar nada. Desde entonces, silencio. <"No estás" ~dijo entre sollozos, con la voz rota. <"Te busco y no estás." ~Un ruido interrumpió su llanto: pasos pesados entrando en la nave destruida. No eran apresurados, pero cada pisada movía la ceniza y la hacía vibrar. Ella levantó la cabeza. ~Un hombre caminaba hacia el altar. No llevaba estandartes ni símbolos, solo una capa oscura manchada de barro. Su rostro era tranquilo, aunque marcado por cansancio y cicatrices. No brillaba, no resplandecía: parecía humano, demasiado humano. Y sin embargo, en la calma de su andar había algo que contenía todo el peso de la plaza, como si el mundo entero se sostuviera en sus pasos. ~Se detuvo a unos metros de ella. La observó, sin prisa. >"¿Por qué lloras?" ~preguntó con voz grave. Ella apretó el libro contra su pecho. <Porque Él me dejó. Porque ya no lo siento. Antes estaba conmigo. Ahora no." ~El hombre inclinó un poco la cabeza, como si escuchara algo en lo profundo. >¿Y quién te dijo que sentirlo era la prueba de que estaba?" ~Ella lo miró con rabia y dolor. <"Siempre lo sentí. Como calor en las manos, como voz en la noche. Y de repente, vacío. Si hay vacío, es porque me abandonó." ~El hombre dio un paso más, lento, como quien se acerca a un animal herido. >"¿Y no podría ser que el vacío no sea su ausencia, sino el lugar donde quiere que crezcas?" ~Ella negó con fuerza, las lágrimas cayendo.
[Expand Post] <"¡No! No digas eso" ~escupió ella, con voz quebrada. <"Me abandonó porque yo misma lo eché. Porque cuando tenía hambre, en vez de confiar, robé el pan consagrado de su altar para venderlo en la plaza. Porque cuando veía a los moribundos, en lugar de rezar por ellos, les arrancaba las medallas y los anillos para no terminar como ellos. Porque cuando la peste vino, me escondí y dejé a los niños de mi aldea a su suerte... escuchaba sus gritos tras la puerta, y no abrí. ¿Cómo podría quedarse conmigo después de eso?" ~El hombre se agachó. Con la mano, tocó el polvo del suelo y lo dejó correr entre los dedos. >"¿Crees que Él está contigo porque nunca erraste? ¿Porque fuiste pura?" ~Ella calló. >"El rey Alvar no había cometido crimen, y aun así fue despojado de su corona, arrojado al barro y cubierto de ceniza, clamando a un cielo mudo: ‘¿Por qué me dejaste solo?’. La profetisa Lirien condujo a su pueblo entre los pantanos hambrientos, y aun así ellos alzaron estatuas de hierro al enemigo y ofrecieron a sus hijos en sacrificio. El caballero Orwain juró lealtad al Justo, y sin embargo, al sentir el filo en su cuello, negó su fe tres veces, con voz quebrada. Y dime… ¿fueron ellos abandonados?” ~Ella apretó los dientes. <"Pero yo no soy Alvar. Ni Orwain, o Lirien. Yo soy peor. Yo elegí fallar. Yo lo busqué, y aún así lo traicioné." ~El hombre la miró fijo. Su voz se volvió más áspera, como hierro golpeando hierro: >"Todos lo han traicionado. Todos lo han negado. Todos han corrido tras otros altares. ¿Y sabes por qué no desaparece? Porque Él no se alimenta de tu perfección, sino de tu apertura. Tú piensas que lo alejaste con tus errores, pero en verdad… fuiste tú quien cerró la puerta con tu culpa." ~Ella parpadeó, como si esa idea la atravesara. <"¿Yo? ¿Fui yo quien lo cerró fuera?" ~El hombre asintió. >"Tú eras la que abrías la puerta. No era Él quien se metía a la fuerza. Nunca lo fue. Tú dejabas entrar su voz. Tú decidías escuchar. ¿Qué cambió? No Él. Tú. Te encerraste en tu culpa, y creíste que era silencio divino. Pero no, era tu propio muro." ~Ella tembló. <"¿Y si nunca lo vuelvo a sentir? ¿Si el muro es demasiado alto?" ~El hombre respiró hondo, como si cargara también con su peso. >"Entonces sigue golpeando el muro. Aunque no escuches respuesta, sigue. No porque Él esté lejos, sino porque cada golpe lo haces más fino. Cada lágrima que cae es un golpe. Cada oración, aunque la digas seca, es un golpe. Él no se fue. Está detrás de la pared que levantaste tú." ~Ella rompió en llanto. <"No puedo... estoy cansada. No me queda fuerza." ~El hombre se inclinó más y dijo, casi en un murmullo: >"No necesitas fuerza perfecta. Un suspiro ya abre una rendija. Una palabra rota ya abre un hueco. Un “ayúdame” con la voz quebrada pesa más que cien cantos puros." ~Ella respiró entre sollozos. <"Pero yo era fuerte cuando lo sentía conmigo. Creía que ese vínculo era lo que me hacía poderosa." ~El hombre sonrió apenas, una sonrisa amarga y compasiva. >"No. No era tu vínculo con Él lo que te hacía poderosa. Eras tú la que abrías la puerta. Tú lo dejabas entrar. Y al dejarlo entrar, la luz brillaba. El poder estaba en tu decisión de abrir. El poder sigue estando en ti." ~Hubo un silencio largo. El viento atravesó los muros rotos y movió las cenizas. El crucifijo oxidado en el altar crujió, pero no cayó. ~Ella miró al hombre con ojos húmedos. <Entonces... ¿puedo volver a abrirla?" >"pues" ~dijo él con firmeza. >"Siempre puedes. Aunque sea un resquicio pequeño. Aunque solo quepa un rayo." ~Ella cerró los ojos. Su respiración fue larga, profunda, como si inhalara después de mucho tiempo bajo el agua. El hombre se puso de pie. Dio unos pasos hacia la salida. Su voz, grave pero tranquila, resonó por última vez en la nave. >"No temas al silencio. No es ausencia. Es espacio. Ábrelo, y Él entrará." ~Oscuridad. 25/26
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>>121941 https://youtu.be/cG-Xh6NUhxg ~Al principio no sabes dónde estás. No hay puertas ni ventanas, solo piedra. La piedra lo es todo: el suelo, las columnas, las paredes que se pierden hacia arriba en la oscuridad, como si no existiera un techo sino un firmamento detenido en su propio vacío. El aire pesa, no por frío, sino por silencio. Ese silencio no es natural; es el de algo que dejó de moverse hace tanto que incluso el tiempo se avergüenza de pasar por allí. ~Frente a ti, un pasillo. No uno común, sino uno que parece hecho para gigantes. Las baldosas son bloques irregulares de roca gris, con grabados apenas perceptibles: líneas que no forman figuras, solo intenciones, patrones repetidos que se disuelven bajo tus pasos. Cada paso resuena, un eco metálico que se repite y se multiplica hasta perder sentido, como si tus propios pasos fueran seguidos por los pasos de alguien más, o por los tuyos, mil años después. ~Caminas. ~No hay viento, ni polvo, ni olor a humedad. Solo ese aire detenido que parece observarte. En algún punto sientes que el lugar no está vacío: está suspendido. No abandonado, sino en pausa, como si la realidad misma estuviera conteniendo el aliento. ~A lo lejos, la arquitectura se estira hasta lo imposible. Columnas tan gruesas que podrían sostener una montaña; arcos que se cruzan en el aire como las costillas de una bestia dormida. El eco se deforma entre ellos, devuelto por mil rincones invisibles. ~Entonces, sin saber cuándo empezó, oyes algo. ~Tu voz. ~Primero una, suave, temblorosa. "Yo… lo usé." ~Tu paso se detiene. El eco tarda en apagarse, y la voz sigue, como un susurro detrás del oído. ~Otra voz, igual a la primera pero más firme. "No fui digna." ~Luego una tercera, rota, casi burlona: "Nunca creí de verdad." ~Las tres se mezclan, se repiten, se deforman hasta volverse muchas más. Son todas tuyas, cada una con una entonación distinta, con una edad distinta, un tono de confesión, de risa, de culpa. "Yo lo usé." "No fui digna." "Nunca creí." "Yo fallé." "Yo lo rompí." "Yo lo quise por miedo". "Yo no quise entender." ~Tu cabeza late, cada palabra es un golpe, un eco que rebota dentro de tu cráneo. Te llevas las manos a las sienes, como si pudieras aplastar las voces, pero no vienen del aire: vienen de dentro. Tu respiración se vuelve áspera, el eco se hace más y más agudo, una marea de murmullos que no puedes detener.
[Expand Post] ~Y de pronto, silencio. ~El tipo de silencio que se siente más que se escucha, un vacío tan absoluto que te deja mareado. ~Cuando levantas la vista, el pasillo termina. ~Frente a ti, un salón. ~Tan vasto que incluso el eco parece tener miedo de entrar. Las paredes se abren hacia los lados y el techo se eleva a alturas imposibles. No hay decoraciones, ni tapices, ni llamas. Solo piedra, piedra vieja y lisa, atravesada por grietas delgadas como venas. En el centro, sobre un escalón tallado en la misma roca, se alza un trono. ~Un trono inmenso. ~Es de piedra gris, lisa, con un respaldo que se eleva como una montaña esculpida. Las proporciones no son humanas: el asiento podría contener a tres Hurrs, los apoyabrazos parecen los restos de columnas. No hay ornamentos, ni símbolos, ni inscripciones. La simpleza misma se siente solemne, como si la piedra no necesitara adornos para imponer respeto. ~El trono está vacío. ~Y esa ausencia pesa más que cualquier presencia. ~Te acercas despacio. Tus pasos, cada vez más suaves, parecen irrespetuosos en ese suelo. Frente al trono, el aire cambia. No hay viento, pero algo se mueve: una vibración sorda, una respiración en la piedra, un rumor en el vacío. ~Y entonces lo sientes. ~No lo ves, no todavía. Pero lo sabes. ~Él está detrás de ti. ~Esa sensación no se confunde. Es una presencia que no necesita verse ni oírse para llenar todo. Te atraviesa la piel, los huesos, los pensamientos. Lo conoces como se conoce una culpa, como se reconoce un fuego sin verlo. ~Volteas. ~Está allí. ~De espaldas. ~Alto, inmóvil, mirando el suelo. No podrías decir si es hombre, sombra o estatua, pero el aire a su alrededor se curva como si la realidad misma temiera rozarlo. La tela que cubre su espalda (si es que es tela) se mueve apenas, como respirando. ~Intentas rodearlo. Pero no puedes. ~Cada vez que das un paso hacia un lado, la perspectiva cambia contigo: siempre ves su espalda. Es imposible verle el rostro. Es como si el mundo girara contigo para impedirte llegar al frente, o como si su forma no existiera realmente más allá de lo que miras. ~El silencio es tan denso que tu respiración se vuelve ajena. ~No habla. ~Pero no hace falta. ~Sabes que te ve. Que sabe. Que ha estado allí todo el tiempo, esperando. Esa certeza te dobla, te encoge el alma. Sientes el impulso de arrodillarte, pero no sabes si eso sería reverencia o miedo. ~Y entonces, se mueve. ~Lento, deliberado. ~Gira. ~Sus ojos te miran. ~No hay ira. Ni fuego. Ni castigo. Solo cansancio. Un cansancio tan profundo que parece milenario, el tipo de agotamiento que no pertenece al cuerpo, sino al espíritu. Y sin embargo, lo que más duele no es el cansancio, sino la decepción. ~No hay juicio, no hay odio. ~Solo decepción. Y eso es peor ~Te arde el pecho, una mezcla de vergüenza y ternura, de querer explicarte y saber que no hay explicación posible. Quisieras hablar, pero no hay palabras que valgan. Él no las necesita. Nunca las necesitó. ~Y aun así, algo extraño sucede. ~Lo estás mirando. Lo sabes. ~Puedes sentir su mirada dentro de ti. ~Pero no puedes ver su rostro. ~Tu cerebro intenta formarlo, pero no puede. Es como tratar de recordar un sueño que se disuelve mientras lo piensas. Ves contornos, luces, sombras que parecen delinear una cara, pero nada se fija. Tu mente lo difumina, lo rehúsa. Sabes que estás viéndolo, pero tu mente lo borra al instante. O mejor dicho, lo evita. ~Y eso te aterra más que cualquier visión. ~Porque entiendes, aunque no lo entiendas del todo, que no puedes soportar verlo. Que tu mente se protege de algo más vasto que ella misma. Que lo que tienes enfrente no cabe en los límites de un rostro. ~Y aun así, Él te mira. ~Y esa mirada (invisible pero certera) te atraviesa como un juicio sin palabras. ~Te das cuenta de que espera algo. ~No una disculpa. ~No una escusa. ~Un acto. Un algo. ~Lo sabes. Lo sientes en la piel, como un mandato que no se pronuncia. Algo debe hacerse. Pero tus pies están clavados al suelo. ~La luz que emana de ninguna parte comienza a temblar. ~Y entonces, lo notas. ~Su sombra. ~Detrás de Él, proyectada contra el suelo de piedra, su sombra no es la misma. No sigue el contorno de su cuerpo. Se alarga, se distorsiona, se eleva. Los brazos, abiertos, se extienden hacia los costados, levemente. La cabeza, apenas inclinada. ~Tu corazón se detiene un instante. ~El aire vibra. ~Las paredes parecen respirar. .... 26/26 https://youtu.be/hXkTrWsKmXs[Embed] me voy a dormir, ahora tienen para almorzar, merendar y cenar
>26/26 Hijo de puta, turno te mando en navidad, la mitad de ese tiempo lo voy a gastar leyendo toda esa rica paja mental y el otro escribiendo.
>26/26 bro cocino bro comio bro lavo los platos y preparo los ingredientes para la comida de mañana
T-te faltó el turno 1, OP. Me has ganado, tu nivel de autismo es superior a cualquier otro que yo haya visto. Ya en la tarde estaría empezando a responder, aunque me demoraré más de la cuenta porque no quiero mandar un turno mierdero a semejantes biblias.
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>>121944 Pero antes de ese mucho texto https://youtu.be/AtT8KM10mEA 1/26 ...... .... .. . https://youtu.be/0DZyBnYR4YY -Eirim, tras recorrer con su mirada la extensión pantanosa, había logrado captar algunos detalles del entorno, el murmullo del agua estancada, el vaivén lento de los juncos, el croar lejano de las criaturas ocultas entre la bruma, la hilera de humo, etc. Pero entre todo aquello, hubo algo que le intereso al parecer. -A lo lejos, habías captado un tronco hueco bastante grande. Desde la distancia ya imponía respeto, pero al verlo mejor comprendiste realmente su magnitud. La abertura de su base era tan ancha y alta como la mamá del BO que todo su grupo podría entrar sin rozar los bordes, y aún sobraría espacio. Doce metros, quizá más. En cuanto al largo... imposible de calcular; se perdía en la penumbra. -El interior era una boca negra, insondable. Ni la luz mortecina del pantano lograba penetrar esa oscuridad espesa. Aunque intentases distinguir algo, no pudiste porque te hacía recordar al ano flácido de Nikocado Avocadoo, alias Was la perspectiva y la distancia, que hacían inútil el esfuerzo. Entonces se te ocurrió un plan sin fisuras. -Inhalaste despacio y entrelazaste los dedos frente a su pecho. Luego los giraste, formando una especie de cuenco con las palmas. Tu respiración se volvió un murmullo de palabras sagradas, apenas un susurro que parecía resonar dentro de ti mismo más que en el aire. La piel entre tus manos comenzó a brillar. -Primero fue una chispa, luego un destello tenue que creció hasta formar una pequeña esfera luminosa, del tamaño de un guijarro. La luz palpitaba como si tuviera un corazón propio, proyectando reflejos dorados en tus ojos. Con un leve movimiento de muñeca, Abriste las palmas y la dejó partir. -La esfera flotó, avanzando a un ritmo sereno, casi orgánico. Atravesó el aire pesado del pantano, deslizándose entre los juncos que se mecían como dedos ansiosos. El viento la empujó, desviándola unos centímetros, pero la esfera corrigió su rumbo, persistente, guiada por la intención de su creadora. -Rebotó suavemente en una rama, rozó una hoja cubierta de rocío, y siguió su camino hasta acercarse a la oscura entrada del tronco. La luz titiló, lista para revelar lo que se ocultaba allí dentro. -Pero antes de que alcanzara la abertura, algo surgió de la negrura. -Un sonido húmedo, seco y rápido ¡flap! -Llenó el aire. Una lengua, larga y viscosa, salió disparada desde la oscuridad y atrapó la esfera en pleno vuelo. Tu apenas alcanzaste a parpadear antes de ver cómo aquella lengua regresaba a las sombras, llevándose consigo la luz sagrada. -Hubo un instante de silencio, seguido por un inconfundible glup. -La oscuridad volvió a tragarse todo. Solo quedó el eco distante de un croar satisfecho. -.... -Mientras tanto, Hurr había dejado a Misella a cargo de Pupus, ya que como buen hermano/padre responsable, Hurr tenía que ir a buscar la comida, dejándole a la niña con problemas metales y emocionales, al pobre sacerdote que con suerte podía cuidarse a el mismo. Pupus trato de hablar con Misella, disiendole su coping intenso, pero Misella no se tragó la escusa, ya que sus ganas de auto sabotearse y de depresión satánica, eran más fuertes, con eso Pupus se quedó callado por un tiempo, pensando que decir. >Pupus "...." -Entonces, tras un rato reflexionando, Pupus deja de revolver la comida, y se voltea a ver a Misella a los ojos. >Pupus “A veces, cuando algo que creíamos eterno desaparece, lo primero que hacemos es buscar en qué fallamos." "Como si la ausencia solo pudiera ser un castigo." "...."
[Expand Post] "Pero no todo silencio es una condena, y no todo vacío significa que fuiste abandonada." "A veces... las cosas simplemente cambian, y no tenemos el porqué en nuestras manos.” "...." "........." “Tú hiciste lo que creíste correcto en su momento. ¿Cometiste errores? Seguramente. Como cualquiera." "..." "Pero sí ese al que le dedicaste Fe, al que serviste realmente te conocía, entonces también conocía tus debilidades, tus dudas, tus contradicciones." "Si te otorgó poder, no fue porque eras perfecta." "Fue porque eras tú.” "........:" "..." -Se queda en silencio un rato, pensado en sus palabras, y se voltea a ver el pantano. >Pupus “A veces, los huecos que creemos imposibles de llenar... no son señales de castigo, sino de que algo nuevo aún puede tomar forma." "...." "Dolerá. Pero eso no significa que se acabó.” = = = https://youtu.be/-50FLAusUEo -Los pantalones de tabla todavía estaban empapados, fríos, recordándote cada tanto la breve "diversión" o calma de chapoteos de la niña cornuda. A lo lejos, entre el crepitar de las brasas que Pupus había logrado encender, resonaba el eco lento de los golpes de hacha de Manat. El grupo se había reunido alrededor del fuego, no tanto por necesidad de calor, sino por hambre, el frío y lo oscuro, por ese impulso animal de agruparse cuando cae la noche. -El pantano, al fondo, respiraba. Cada tanto se escuchaba una burbuja romper la superficie o el croar lento de alguna bestia distante. La bruma se espesaba, y las llamas, al elevarse, parecían morderla en el aire, delineando con su luz las figuras de todos. Mientras tanto, Manat había encontrado un tronco caído, y lo estaba partiendo en rolos para improvisar asientos. -Su hacha descendía con un sonido seco y rítmico, cada golpe levantando astillas que brillaban un instante antes de apagarse entre la hierba húmeda. Fue entonces cuando notó algo extraño. -Al dividir el tronco, este tenía un agujero limpio en el centro, el nucleo, quedando los tocones cortados, como una especie de Dona. Pero lo extraño era que el interior no mostró la pudrición esperable de la madera vieja. No, aquello no era vacío por descomposición, sino que los troncos estaban huecos de nacimiento. No tenían núcleo, como si algo se los hubiera robado antes siquiera de existir. La textura interior era lisa, no astillada, casi como si hubieran sido tallados desde dentro. -El fuego crepitó más fuerte, lanzando chispas que se elevaron en el aire antes de apagarse. Tabla podía notar cómo el vapor se elevaba desde su ropa mojada. Fue entonces que Manat lo sintió.... una mirada clavada en la nuca, persistente, insistente. -Si girabas apenas, y allí estaba ella. -La niña cornuda se escondía detrás de las piernas de Tabla. Medio cuerpo asomado, medio oculto. Su piel, naranja, contrastaba con el brillo de sus ojos, dos esferas ámbar que parecían contener el reflejo mismo del fuego. No parpadeaba. Solo observaba. -Cada vez que intentabas mirarla directamente, se escondía, presionando la cien contra la tela del pantalón de Tabla (porque si presiona la frente le enterraba el cuerno en ya sabemos donde, muchos chistes de caca y anos tiene este rol). Pero apenas te distraías, la curiosidad volvía a vencerla, y se asomaba otra vez, como un pequeño animal intentando entender qué clase de cosa hacías tú. -Entonces tú levantaste una mano y le hiciste un leve gesto de saludo. -La niña se detuvo. Su cuerpo, rígido, no sabía si huir o responder. Pasaron unos segundos eternos hasta que su rostro cambió. Los labios, torpes, se estiraron hacia los lados. Los dientes aparecieron, afilados, irregulares, de un blanco puro. Pero aunque extraño que parezca, no había amenaza en ese gesto. Sí, te había mostrado todos sus dientes completamente, Pero no era un gruñido rabioso, o una advertencia como chimpancé. Era.... otra cosa. -Una mueca, una ¿sonrisa?, o al menos el intento inexperto de una. -Una sonrisa, pobre, brusca, imperfecta, tensa, casi dolorosa, pero auténtica. Como si estuviera imitando un recuerdo ajeno, o repitiendo un gesto que había visto alguna vez en un espejo roto. Una sonrisa primitiva hecho por alguien que nunca vio o hizo una antes, y se esfuerza en regalarte su primer sonrisa. -El intento torpe de algo puro. -Entonces, despacio, se apartó de Tabla. Dio unos pasos hacia ti. Caminaba como si temiera romper el suelo, descalza, con los dedos de los pies hundiéndose en el barro. Se detuvo frente a los troncos recién cortados, inclinó la cabeza, y eligió uno. Era pesado, demasiado para su tamaño, pero aun así lo abrazó con ambas manos y lo levantó con esfuerzo. -Sus pequeños músculos anoréxicos temblaban bajo la piel mientras lo alzaba a la altura de su rostro. Lo examinó con atención, y luego, con una especie de curiosidad, trató de meter la cabeza en el agujero del tronco. El cuerno, claro, se lo impidió. Golpeó la madera con un leve cloc, y ella retrocedió, confundida, mirando el hueco como si no comprendiera por qué no podía entrar. -Dejó el trozo de madera en el suelo. Permaneció quieta, observándote con esa mirada que parecía venir de otro tiempo, de otra vida. Ni furia ni miedo, solo una calma hueca, la clase de silencio que uno no sabe cómo llenar. -Entonces, con lentitud, dio un paso hacia ti. Su respiración era suave, pero podías escucharla. Al llegar frente a ti, estiró el brazo y abrió la mano y......https://youtu.be/PQZBpZYCNDo En su palma sostenía un pedazo de madera. No era una figura clara. No era una talla ni una forma reconocible. Era solo un fragmento mordido, arañado, con marcas irregulares que parecían las huellas de pequeños dientes o uñas. -Te lo ofreció. Sin decir palabra. -La textura era rugosa, húmeda todavía. No tenía propósito ni diseño, pero algo en esas marcas transmitía un esfuerzo, una intención imposible de traducir. -La niña te observó mientras sostenías su ofrenda. Su rostro seguía inmóvil, pero sus ojos... algo en ellos se suavizó. Un segundo de calma, casi ternura. Luego, sin aviso, se giró y corrió de vuelta hacia Tabla, escondiéndose otra vez tras sus piernas. -El fuego seguía crepitando. Pupus probó el caldo y murmuró algo sobre el sabor. Nadie había visto el pequeño intercambio. Nadie, excepto tú. = = = -Tabla tras mirar esos eddificios a la lejanía, brillando con los últimos rayos dorados de Luz, algo le recuerda la arquitectura. Como las de sus tierras, pero distintas.
>>121745 >¿A que te refieres con que se pueden usar solo 1 vez? Que en el combate, solo tienes "1 uso", >Con milagro silencioso, ¿Puede hacer cosas como mover a la gente para ayudarles a esquivar? ¿Qué hay de retener a un enemigo o hacer zancadillas? Si, Solo no puedes hacer ataques o usar poderes directamente El chiste es jugar con esto, mientras no sea directo, puedes, pero tendrás que remarla para justificar kek, pero lo demás, puedes. (Perfecto para hacer trampa en el casino). >Re-roll afectaría a cualquier evento que requiera dados y no se trate de un ataque, ¿Cierto? Cualquier dado, fuera del ámbito de combate (de momento, ya que es lv1). ¿Viste que cada clase tiene su "dado especial" Unos con fuerza, otros con inteligencia, etc, bueno, su dado especial es "todo", como el vagabundo, pero distinto (uno es por suerte, el vagabundo es porque tiene "calle").
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>>122055 >>121849 >>121850 >>121855 >>121743 >>121744 >>and Eirim&Cubano Madera. La madera había recorrido toda la historia, siempre está y siempre estuvo ahí junto al sapiente, en sus armas, encima de sus cabezas como techo que para la lluvia, dando calor al quemarla. No muchos saben el intrincado valor de este material y de las propias criaturas vegetal que pasan muy desapercibido, simplemente ahí quietas, silenciosas, sin pensamientos porque no tienen cerebro. >Manat ... Ahí se encontraba Manat no muy lejos de su party, reventando un árbol caído a punta de hachazos para crear bancos y por fin aportar algo al grupo porque en este rato no había hecho un pingo además de hablar con la inválida y su compadre el Merlín. Su mente corre un poco, intenta recordar la razón de querer ser un leñador, aunque parece que ese recuerdo se ha perdido tal vez por el propio abismo o las grandes cantidades de coca kush para matar el dolor. Igual su cabeza regresa a la realidad cuando, con un par de golpes en el grueso, da con el tema de que este extraño árbol tiene un núcleo extraño, o más bien no tiene nada. >Manat (Árboles que absorben, sí, pero esto parece tener más de lo que se ve a simple vista.) Un agujero redondo de abajo hacia arriba. Pero como alguna vez dijo un sabio: “no le di importancia”, él no estaba aquí para resolver misterios, o al menos no ahora que tenía hambre y estaba cansado como el carajo, su cabeza apenas se puede sostener. ¿No habían dormido luego de que el Chombo los violara drogara? Pues al parecer la pelea de antes los había dejado en la mierda o algo así, puede que el abismo los esté jodiendo sin más, tampoco había que hacerse muchas preguntas cuando uno anda cansado. Uno, dos, tres, cuatro y sigue cortando esos inodoros, luego quitando la corteza y colocando madera en los agujeros clavando con el dorso del hacha; uno tiene que hacer las cosas bien. Allí mismo en medio de su trabajo el Jesucristo carpintero árabe nota la mirada furtiva de una bestia en miniatura, la niña le andaba mirando de una forma extraña, como un niño que se reencuentra con su padre luego de que se haya retirado a comprar cigarrillos por unos siete largos años. Sus miradas se encuentran, la niña se esconde detrás de la negra que andaba más ocupada en secar su ropa que deja escapar vapor. >Manat ... Tal vez su rostro estándar y puntos suspensivos la habían asustado, tal vez había hecho algo mal como cargar por ahí a un tipo mutilado para coger, uno nunca puede saber, sin embargo parecía que andaba con la curiosidad de saber lo que andaba haciendo el amigo ario. El hombre levanta su mano áspera como lija y saluda, gesto que deja inmóvil a la chiquilla cual venado frente a las luces de un auto. >Manat (¿Hice algo mal? Bueno, muchas cosas. Recientemente quiero decir.) Se hace la pregunta pero rápidamente todo esto cambia cuando la niña todavía sin nombre ¿sonríe? Su pequeño rostro se deforma en una mueca que no comprende al principio, lo único que ve es como cuando los monos de su ciudad natal le mostraban los dientes para posteriormente este darles un palazo en la cabeza para posterior tirarlos al fuego y tener algo que comer, pero intuye entonces que es una sonrisa..., una sonrisa extraña, cosa normal porque no parece que haya sonreído mucho en su corta vida en el server. >Manat (Todas las heridas pueden sanar.) Hay algo en los infantes, algo intrínseco en la nueva vida que le hace despachar un poco toda la ira que lleva dentro; los cachorros sapientes (porque no le gustan los animales) son una buena forma de mantenerlo en la tierra así como también ocurre con la música, seguro se le puede controlar cual víbora con una flauta. ¿A qué se debe todo esto? Sabemos que no es groomer degenerado (al menos en cuanto a niños), por lo que debe de ser un extraño y fuerte instinto paterno o tiene alma de mujer, total el nombre ya lo tiene. Dejando de lado todo esto, la chiquilla se acerca con cautela al hombre de la media sonrisa sobre su rostro de piedra, y al tenerla a rango este le habla aunque es sabido que apenas le entiende lo que le dice. >Manat Estoy haciendo asientos, no es agradable sentarse en barro... ni caminar descalzo en él. Sus ojos van hacia sus pies, había perdido sus zapatos. ¿Cuándo los había perdido y dónde? Nadie sabe, nadie se dio cuenta, así que le toca andar descalza en este barro que al menos no está cagado como el de la ciudad de arriba, o al menos no cagado por personas, después de todo este lugar tiene su fauna. Llega, observa los troncos con sus extraños e inexplicables agujeros, Manat dándose un momento para sentarse en uno de ellos y descansar unos momentos, mirando lo que hace. Se le escapa una pequeña risa al presenciar esa demostración de strongman con brazos de palillo que se va a romper la crisma por levantar uno de los troncos que aunque con un agujero de arriba hacia abajo, todavía sigue siendo madera pesada muy probablemente repleta agua. Le hace gracia porque él puede mover eso sin problemas, algo curioso porque a su edad este también andaba en déficit calórico 24/7, cosas de vivir en Baluchistán, Montevideo. >Manat Seguro que si sigues levantando eso te saldrán unos brazos como los míos.
[Expand Post] Bromea, con sus piernas abiertas y descansando sus brazos cruzados en su pecho al mismo tiempo que mira. No le saca ningún sentido a eso que anda haciendo, es una niña y no es raro que hagan cosas ridículas. Posterior a no poder quedarse atorada en el tronco, deja este en el suelo y procede nuevamente a hacer esas cosas extrañas, esta vez mirando al amigo con unos ojos muy raros. Lentamente se acerca. >Manat Sabes, a veces me pregunto lo que hay dentro de tu mente, y muchas otras veces me pregunto lo que hay dentro de la mía. El compadre andaba muy hablador, es el cansancio, como un borracho que se pasó de copas, y al igual comienza a divagar. Así mientras divagaba, la niña extiende su pequeña mano al estar cerca, a lo que él hace lo mismo con algo de confusión en el rostro. >Manat ¿Qué tienes? Su mano es abierta para dejar ver un trozo de madera babeado, un rectángulo al principio sin ninguna forma concreta, pero lentamente ahí estaban los detalles: una figurilla. Manat toma la pieza y procede a mirarla mejor. >Manat ¿Tú hiciste esto? Una figura, un intento de ella, aunque siempre se empieza por algo, él también empezó tallando extrañezas como sirenas deformes y tetonas; seguro que en mil años un arqueólogo se topará con esa figura y dirá que es una escultura de alguna diosa o una movida del estilo. >Manat Es muy lindo. Muchas gracias. Levanta la vista, su boca mostrando una sonrisa con todos sus dientes, al mismo tiempo apretando la figura contra su pecho. Por unos instantes todo en el mundo estaba correcto. Aunque se le sea casi imposible expresarse bien en cuanto a los sentimientos buenos, realmente apreciaba el gesto así como una madre aprecia el dibujo feo que le hizo su hijo. La niña anoréxica lo mira de regreso, una mirada que no necesita palabras, una que dice más que estas. Tal vez no era él la mejor persona para dedicarle ese tipo de miradas, pero uno siempre intenta ser mejor cada día. >Manat Gracias. Agradece una vez más, momento en el que la niña se da la vuelta y regresa a toda velocidad hacia la seguridad de la negra que ni siquiera se había dado cuenta que la había perdido. >Tabla Ah, ahí estabas. Con las manos sobre sus caderas mira el lugar del que vino, descansando ahí el Manatí que nuevamente observa la figura aunque un poco perdido dentro de su cabeza, mirando sin mirar. Luego va a pegar el dibujo en la heladera. = = = = = = = = = Gerardo, mientras la gente hacía cosas, andaba afk, dando la hora alrededor del lugar como típico npc con los brazos en la espalda, tal cual Napoleón observando el mar en la isla de Santa Helena. Por ahí es testigo de un abrazo fraterno; ojalá él llevarse tan bien con sus hermanos, pero que se vayan a la mierda porque lo vendieron y ahora está muerto en vida. >Gerardo (Hasta los seguidores del más profundo son tomados por las raíces de la familia. Curioso, creí que esa gente le había vendido su alma al mismo demonio y no tenían una.) Y él solo como las mierdas, simplemente su propia sombra y la esquizofrenia que le da poderes mágicos. También es testigo de ruedas calientes lavando su ropa, sin embargo no mira mucho que luego le llaman acosador, que igual tiene toda la pinta. Mientras caminaba por ahí sin hacer nada el Hurr asusta a los presentes con sus palabras de que hay algo por ahí que les va a agarrar el culo cuando estén distraídos, cosa que ya todos esperaban. >Gerardo En ese caso habría que montar guardia más tarde. >Tabla Se haría de todas formas. Atentos. Las alarmas se suben, estos dos iban a estar con los ojos más abiertos por las dudas, con la máxima alerta que le permite el cansancio físico y mental que cae sobre los hombros de todos los que ponen un pie en este abismo. El mago entonces se va hacia un rincón, mirando el pantano y recordando por ahí su sueño con el tipo metálico; mira la lejanía, lo más lejano que el pantano le deja ver y se pierde en su cabeza. >Gerardo (Oh, qué será, qué será) (Que anda suspirando por las alcobas) (Que se oye susurrando en versos de trova) (Que anda combinándonos preguntas locas) (Que anda en las cabezas, anda en las bocas) (Que anda ascendiendo por hartos huecos) (Que están hablando alto en la bodega) (Y grita en el mercado, ¿qué cosa es esa?) (Es la naturaleza, será, que será) (Que no tiene certeza y nunca te da) (Que no tiene concepto y nunca tendrá) (Que no tiene tamaño) Gerardo andaba de pendejo, Tabla secando su ropa y siendo niñera, esta en algún punto abandonando la fogata con sopa de tierra para observar las construcciones del albañil negro y su chalán el Don Gato, sin mencionar al obeso musculoso modelo. Aquí mismo regresaría el Manat para dejar sillas de plástico alrededor de la hoguera, preguntando si de casualidad el Pupus es estúpido y quiere morir de diarrea extrema. Este hombre en verdad rompe todos los estereotipos, hindumusulmán blanco que se queja de la comida meada, incluso nunca ha violado a una mujer que no es de su religión. Los esquemas estaban para romperse. <Um...Bueno, si hay criaturas vivas en este sitio, el agua no debe estar tan sucia, ¿No? >Manat ... Pupus dice aquello de las cañerías, posteriormente el Hurr tirándose ese comentario que no tendría nada de malo si no lo hubiera tirado un compadre como de treinta años con experiencia en vivir en la interperie. En su conclusión, también estaba pendejo. Pero bueno, todo el mundo andaba cansado, él también y no ayudaría el explicar la adaptación animal a este tipo de ambientes, tampoco quiere desquitarse con el compadre, así que hace lo más sensato y le mete un tremendo fotón a su mochila humana, uno tan fuerte que le deja la mano doliendo como para curarse de todo mal. >Manat Ya, eso está mejor. La ira que quema el alma reduce, se disuelve lentamente como azúcar en agua. Era como clavarse una paja luego de un día estresante, aunque este no puede hacer eso por lo que opta por la vía de la violencia contra otros. <....¿Por qué él está aquí? >Manat ¿Qué? ¿Prefieres que lo mate? Puedo hacerlo aquí y ahora mismo. Ya andaba en racha. La enana gigante pregunta aquello y el amigo responde con una sonrisa y un ligero temblor corporal al mismo tiempo que tiene al tipo mutilado del cuello con una mano. Igual no andaba hablando en serio esta vez, solo estaba jodiendo con la acolita, después de todo todavía no se lo cogió el pelado tenía data quizás importante referente al abismo y su culto que seguramente van a seguir tocando los huevos. Poco más, Manat y el ona
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>>122418 Poco más, Manat y el onahole se marchan a buscar ingredientes para el guiso sin decir más palabras, dejándole la duda a la enana. 12000 caracteres mis huevos. = = = = = = = = = La fogata color atardecer, uno tenue por la olla encima de ella, da el calor y la fuerza para los horrores de más adelante, un pequeño suspiro de alivio. Pegados, uno a uno, en asientos de madera vieja, los restos dejados por el pantano. Había tranquilidad a la vista. Resguardados por el calor, se dan conversaciones alrededor del fuego sobre distintos tópicos, igual no tenían nada mejor que hacer además de charlar antes de la poderosa comida, misma que despierta el apetito con su olores... nuevos. Se dan las presentaciones en el círculo, algunos mataban, otros curaban, otros robaban, etcétera, llegando pronto el turno de hola demoníaco que, en palabras cortas, mataba al igual que los otros. >Gerardo (Tiene sentido, se despachó a dos goblins con las manos desnudas en su celda.) Recuerda, y mejor no joder con Jelou demonio. Los otros dos no tienen mucha reacción ni muchos pensamientos al respecto, simplemente otro en el camino de los violentos. Luego el Pupus dice su especialidad que probablemente es tremenda indirecta al Hurr por lo que pasó hace un rato, eso de que le dejó a su hermana a cargo mientras él buscaba bichos por ahí. El Putus es peor que una mujer. >Tabla (Si tienes algo para decir simplemente dilo, cagón.) Se ahorra el comentario, el sacerdote ya había demostrado más de una vez ser alto puto, un punto extra al contador no iba a hacer la diferencia. Por ahí también cae todo el tema de la niña Maya que se comunica en sueños o algo parecido, lo normal, también cayendo en más convo de lo que piensan que hay ahí abajo. Estos no tienen mucho para agregar además de lo ya dicho. = = = La noche falsa continúa su andar, una oscuridad sin luz si no fuera por esas constelaciones desconocidas, docenas de brillantes luces en el cielo oscurecido hacia donde escapa el humo de su fogata, al parecer la única en las cercanías. Este evento particular da para una charla que intenta explicar las luces, dando cada uno una explicación. Tablos estaba pasando por un despertar intelectual, dando la explicación de que eran los agujeros por los que bajan los elevadores o simples agujeros en el techo que dan a pisos superiores, pero nada más fuera de la realidad porque no mucho después Don gato se tira alta explicación de que estas luces eran nada más y nada menos que otras fogatas solo que más apuntando a lo fantástico; estas luces serían como las huellas de otros, aquellos que vinieron, están y estarán como este grupo de raritos ahora mismo, caminando senderos por dinero u otras excusas. >Tabla Eso tiene cero sentido. >Gerardo Nada lo tiene al final. Señala la drávida, siendo seguida por el mago que nuevamente tiene que apuntar a que las cosas por aquí no tienen demasiado sentido y que mejor no buscar muchas explicaciones. Luego de eso simplemente el silencio acogedor del pantano, un silencio roto por las burbujas en comida y en el agua, el crepita de las llamas también rompiendo este silencio. >Manat (Este fuego hace mucho humo.) Y rompiendo el silencio, Masan crea. El fuego hacía mucho humo debido a la humedad de los materiales, pero eso no importaba demasiado, él se centra en su escultura abstracta, retirando material como todo un principiante. Su cuerpo le duele, sus manos pesan y apenas responden a los comandos, pero por alguna extraña razón se sentía bien porque un cuerpo cansado significa que el día fue bien aprovechado. Todo esto de estar cansado luego de un largo día sería bueno si tuviera un buen lugar en el cual descansar, sin embargo andaban aquí abajo. >Tabla ... Gerardo y Tabla observarían el art attack de reojo, Gerardo mirando más profundamente, ninguno de los dos sabiendo exactamente lo que anda construyendo. El mago sabe que ya ha visto a ese cabrón en algún lugar, será que anda haciendo la escultura de un (((antiguo))) o alguna mierda. Manat, enfrascado en su manualidad, no nota el lento acercamiento del gato doméstico, siendo Tabla la que lo hace y con su mirada uniojo le dice que no haga ninguna tontería, quizás y el moro le tira un viaje con el hacha. Concluye entonces el amigo con su escultura deformada, hecha en un tiempo récord con cansancio, con una herramienta no adecuada y con la mente en otro sitio lejano, pero eso no le quita que se sienta orgulloso, sonriendo levemente ante su obra que no parece nada un cuadrupedo con trompa. Todos pueden ser artistas.
[Expand Post]>Manat (Feo...) Tal vez la incapacidad de crear algo que antes podía hacer sin problemas sea un indicativo de que ya había perdido su humanidad para dar paso a aquella figura con la que tuvo que luchar cuando se puso el ojo insano... El ario observa la figura en su palma hasta sentir el frío en su hombro, algo o alguien lo había tocado, y al escuchar la voz es como si todo el cansancio de su cuerpo se fuera para dejar paso a eso que quema el pecho junto a las voces que piden muerte, susurros de víctimas pasadas. Observa el hacha con ambos ojos, ¿por qué ella le estaba tocando? Solo la sangre fresca y los filos pueden tocarle, sangre qué ensucia y filos qué desgarran su carne. >Manat Estaba pensando en un elefante, pero perdí el toque. Quedaban mejor cuando... Cuando era más joven. Se ríe entre dientes pasando los ojos de regreso al elefante deforme iluminado por el fuego. Esta vez la violencia no era necesaria, no había necesidad de patear al gato que no conoce lo que es el espacio personal. >Manat (... ¿Qué es una jirafa?) Ni idea, ni Manat ni Tabla saben lo que es porque no son africanos, y el Gerardo tal vez pero anda disociando, por lo tanto la incógnita queda. Con el orgullo de un hombre por su creación deja la escultura sobre el barro seco cerca del fuego para que expulse toda la humedad. = = = La comida estaba lista, preparada con mucho amor y cariño por el sacerdote niñera favorito. El caldo de barro se es servido en los cuencos que el amigo traía metidos en la cola mochila, su inventario personal que también traía la olla, cubiertos y vaya uno a saber las otras cosas que lleva ahí. Que bueno, que el rancho carcelario es servido y la primera en degustar es Tabla, después de todo no habían muchos platos. Todo bien mientras no le toque comer luego del negro. >Tabla Gracias. Ante la mirada espectante de los otros dos, el olor le golpea el rostro serio, cero expresividad observando el plato. La mujer no le da muchas vueltas y pasa a comer, tenía que hacerlo rápido porque no quiere hacer esperar a los demás. No estaba tan mal, el gusto a tierra da puntos. Manat, aunque en un principio se quejo por razones obvias, se devora el plato de una sola sentada bebiendo del mismo como si fuera una sopa, quemando boca y garganta. Con suerte la carne que tiro a la misma no era de vaca ni de cerdo porque por cuestiones religiosas no puede comerlas, pero a este punto ya importaba poco, la religión es importante solo hasta que vienen los tiempos difíciles. Gerardo por su parte comería con más calma pero con el hambre sobre sus ojos, después de todo no había comido nada desde que lo rescató el ario. >Tabla Te voy a vender a un circo si sigues actuando de esa forma. Cuando Tabla despierta a la niña para comer, esta hace todo eso de mostrar una cautela que todavía persiste y cosa que es lógica, se habían conocido hace poco... ¿o no? La cosa es que esto no le hace mucha gracia y tira ese comentario de broma, aunque uno nunca sabe con un gitano... Lo bueno es que la niña come la ración poco después, manteniendo esa cautela. >Gerardo Provecho. Al parecer el único decente que tiene modales.
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>>122419 = = = El tiempo avanzaba en el abismo, solo que esta eterna oscuridad de los alrededores apenas muerta por el fuego da esa sensación de que estén estáticos en el tiempo, no había una luna que se moviera de un punto al otro, solo oscuridad. Las cenizas se acumulan, el Pupus estaba extremadamente en pedo porque se trajo mucho alcohol debido a que tiene que alimentar su cirrosis. La niña andaba por ahí molestando al gato pero pronto regresa a dormir junto a la gitana que la robó de su cuna. >Gerardo ¡Dale! ¡Dícelo, dícelo! El mago amigo le celebra su movida, de repente Pupus andaba ahí pendejeando encima de su asiento y el Gerard le aplaudía y le chiflaba. Tabla y Manat miraban, eran testigos de la movida mientras en sus cabezas se viene todo esto de la familiaridad, de que tal vez conocían a Hurr, Misella y Pupus por más tiempo del que realmente era. Aquí se rola la bebida luego de concluir el sacerdote su festivo jolgorio, cada uno del trío metiéndole un sorbo al vino terraja para luego pasarlo al siguiente. Tabla, luego de la hidratación, se retira junto a la niña hacia su choza para poder dormir que ya había sido un día bastante largo, ya que los otros se encarguen de hacer guardia, kek. Toques de hierba buena, una planta traída desde tierras del este y criada en el oeste. Magus, como buen crikoso en aspecto, se rola una por los caídos. El humo escapa de su nariz y luego de recibir una reta por pendejo, pasa el troncho al Putus que está más cercano. >Gerardo Daaale sacerdote. Eeeeeeee Merquero mago de ojos rojos le insta a fumar, meterle un socazo al piti y cosa que ocurre, las experiencias primeras siempre acabando en lo mismo, o puede que ni sea la primera y el amigo no sepa fumar. Pupus se atasca con el humo. <¡Cohf, cof... joder! >Gerardo Uy el enmascarado agarró la plaga. Gerardo y el Mamas se ríen del espectáculo del sacerdote, tosiendo seco mientras expulsa el humo blanco. Unas palmadas en la espalda van dirigidas hacia el Pupus de parte del mago anoréxico. <No sirvo para esto, prefiero la bebida >Gerardo El libre albedrío nos deja escoger nuestro veneno, eso es lo más maravilloso de este mundo. Se deja de joder y menciona aquello mirando el fuego, ya queda en él el pasar el churro hacia los demás o no, después de todo ahí habían como dos menores y aquí no somos corruptores; el mago se lava las manos. Los dos testigos entonces ponen buena atención al Pupus cuando este se acomoda en su asiento rústico y trae de regreso la conversación sobre lo que hay en las profundidades de esta condenada grieta. Era otra esquizada que alguien vio en sueños, un algo desconocido que mira los corazones oscurecidos y cumple lo que el ego desea sin prestar a la razón. No era algo extraño, este sitio ya había sorprendido bastante, aunque ¿eso tiene algo que ver con el Archirei? >Manat ¿Qué ocurre si no deseas nada? En ese instante el ario pregunta aquello, una pregunta ridícula porque el deseo estaba ligado a la vida, al Yo, y nadie puede desligarse de la persona que es. Puede que lo haya preguntado hasta sin pensarlo. >Gerardo (No sería raro que este sitio esté conectado de alguna forma con el otro lado y que haya algo jugando al marionetista.) = = = = = = = = = La noche fría prosigue, quedaban los mismos de antes menos el negro porque se durmió el muy puto. Hablando de putos, ni Manat ni Gerardo se ofrecen a hacer guardia cuando se habla de lo mismo, se quedan en silencio como si fueran invisibles si no se mueven o hablan
[Expand Post]Mamas observaba su figurilla tan deforme como ella sola, luego al gato porque le surge esa gran pregunta que todos los filósofos en la historia se hicieron: ¿tienen las catgirl mestizas dos pares de orejas? Platón y Aristóteles ya debatían sobre esto en sus años mozos, pero nunca se había llegado a una conclusión. Al compadre no le queda de otra que ponerse de pie, acercarse y hacer la pregunta de oro que es recibida con confusión, por suerte no le metieron un golpe por ser racista. <¿Cuatro orejas? ¿no te pego de costado el humo? Yo solo tengo dos..... No me asuste asi >Manat ¿Uh? Observa las orejas, son orejas. ¿Será que detrás del cabello simplemente no hay nada? Demasiado raro para imaginarlo. Manaos simplemente se endereza y escucha lo que menciona, aquello de ser lampiña pero tener pelo en la crica, pero ¿no es eso algo general lo de tener vello genital? Al menos algo general que no incluye a los árabes debido a que son toda una rareza, un feto, luego gemelos y por alguna razón luego mellizos. Cuerpos peculiares, se habían saltado las clases de biología y el funcionamiento de los gametos, por esa razón son estériles y lampiños. Que bueno, volviendo a lo importante, su madre era una híbrido gato abusada por un gnomo, por lo tanto esta criatura frente a él era parte semita. Dios es un hijo de puta que castiga más de dos veces, después de todo también cargaba con ser mujer. Ahora mismo era difícil decir si pueden confiar en ella. >Gerardo (¿Un gnomo abusando de una híbrida? Sé que esos enanos son bastante perversos, pero esto es algo nuevo, creí que no podían mezclarse de esa forma con los goyim la plebe.) >Manat ... No era mi intención. Perdón. Apenado se disculpa, aunque su falta de expresiones no dice demasiado. No parece algo que a ella le moleste, pero no era su intención traer eso a la luz porque tampoco es un tópico que le haga demasiada gracia, es el recuerdo constante de la oscuridad en el mundo... Por suerte nunca tuvo que pasar por eso o ser testigo de tal. Además de ello, Jelou era escoria social como todos los integrantes de este grupo meado y desequilibrado, por lo que el ario piensa en ello y puede que quizás el destino la haya puesto aquí para algo. >Manat (... O todos en este mundo son escoria social, solo que lo ocultan muy bien. Una ilusión de máscaras convenientes.) Pensamientos profundos para una mente tan corta, así que se regresa a la conversación donde el gato humano gnómico da más datos como que los rasgos se diluyen, cosa normal, también ocurre con el color de la piel, con lo que no contaba es que le iba a mostrar las tetillas. Menciona que tiene ocho pezones, levantando entonces su ropa superior para mostrar aquello, un torso flaco con puntos rosa iluminados por el color de la fogata. Apenas unos segundos rápidos, nada que Manat no haya visto con anterioridad, manteniendo el rostro intacto aunque sus ojos abriéndose un poco más. En verdad los de su difunta eran de un color más oscuro y más grandes aunque ocultos por el pelaje; les da un 7/10. >Manat Lindo. Gerardo miraba la situación no muy lejos, algo incómodo, las mujeres felino tenían la costumbre de ser altas putonas como para enseñarle lo suyo a un compadre que apenas conoce desde hace un rato. No era por ser racista, pero las estadísticas hablan por sí solas... Este interrumpe todo eso para tirarse terrible y extenso relato sobre su investigación en la universidad mágica, algo sobre que los gatos tenían tdah y que su compadre se hacía altas pajas a mano cambiada o algo así, de todas formas nadie le entiende un culo porque el drenado mental no ayuda demasiado. <Los semi-ogros... hiciste bien en no investigar. Pupus que andaba súper en pedo interrumpe un momento para ser esquizo o lúcido según el punto de vista, pero esto no le interrumpe al Gerardo el continuar porque ya andaba en racha. Terrible cinemática no skipeable que acaba cuando el Gerardo se va al carajo como si nada, yéndose a su choza sin mucho más. Hurr también ya había tenido suficiente, dando un giro para retirarse no sin antes dar las buenas noches. Manat haría lo propio, le menciona aquello a tetillas rosa que le devuelve la mirada y menciona algo que deja al compañero pensando, le descolocó. <Gracias, hombre triste Asiente ligeramente y Le da la espalda. ¿Hombre triste? Mientras camina hacia su asiento se toca el rostro, uno vacío, cero expresividad. ¿Era su tono de voz lo que sonaba triste? Es verdad que su semblante no va hacia muchos lados, solo desde lo apacible, la ira o la seriedad tranquila; no estaría de más sonreír un poco más, había muchas cosas por las cual hacerlo. Dando una mirada a los presentes, toma su escultura deformada y cambia el espaciotiempo hace lo que quería hacer con ella, la razón de su construcción. Con su rostro serio y una mirada brillante en rojo da unos pasos hacia Misella, su mano veneca y esa criatura extraña que parece estar sufriendo con el simple hecho de existir en esa versión. Acerca la figura a la chica con enanismo, le quita una astilla que se había quedado floja. >Manat Toma. No es mi mejor trabajo, seguro los próximos serán mejores. Entrega el artefacto con sus ambas manos temblando, anda a punto de desplomarse en el sitio por el cansancio, de ahí que la escultura quedara para el reverendo culo y no precisamente uno bonito. Este tallado era para mostrarle a su BFF sobre la forma de los elefantes referente a lo que se habló en las duchas, luego regalarlo a Misella que aunque sea de una religión curiosa y le haya dicho puto porque pasada en atrevida la pendeja, quería llevarse bien y conocer a estas personas con las que arriesga la vida. Él tampoco se había comportado muy bien, literalmente la andaba hueviando con el fiambre en su espalda hace un rato. La figura general del elefante tenía un intrínseco significado, ya queda en ella el saber lo que carajos significa un animal que probablemente nunca haya visto. Así el Manam da el día por finalizado, asintiendo hacia los demás y retirándose a su dormitorio donde deja sus pertenencias por ahí y cae desplomado, no sin antes darle un último vistazo a la figura mordisqueada que traía en su inventario. No le cuesta demasiado dormirse. Por parte de Gerardo este se había quedado algo perseguido por lo que se dijo, la data que había tirado Eirim y Hurr referente a que están siendo acechados, también estando la cosa de que andaban cerca del elevador. Da vueltas y vueltas, le cuesta un poco pegar el ojo, abre los ojos de cuando en cuando a ver si algo lo anda mirando desde la oscuridad, escucha las voces y los ruidos del pantano, tal vez la merca lo andaba afectando, aunque más tarde que temprano termina por ceder ante las necesidades de su cuerpo destrozado y cae dormido en el barro seco. = = = = = = = = = Me demoré un huevo y la mitad del otro escribiendo esto y me quedó muy rusheado. Luego escribo los malos viajes.
ante errores cronológicos, un hechicero lo hizo >>121114 >>121115 >>121117 >>121743 >>121744 >>122420 >>122419 >>122418 >>122055 >>121849 >>121850 Recien caigo, Hurr se volvio a poner su saco de papas?, ¿Misella no tiene nada que decir ahora que el grandote esta haciendo alarde de su belleza?. ... >Wes en el pasado Se habia bajado del elevador, y antes de ir a por comida para cumplir su cuota a la party, avisa de los arboles que hablan que podrian tener lagartianos, aunque el Gerardo anda con mas miedo de los elfos. "Tambien, no se acerquen a arboles con angulos raros, magia de elfo, aprendi eso por las malas" >Las mujeres reptil son bonitas. ¿Crees que tenga oportunidad con una? El musulman tenia buenos gustos, basado, le cae mejor a Wes "Depende compadre, suelen ser algo exigentes dependiendo de la sub-especie, pero me conto un amigo en mi experiencia si te dejas morder y aguantas la perdida de sangre es un pase casi asegurado" Por su lado el criollo comparte mas de sus preocupaciones cuando la monja sugiere que lo mejor son estos guardianes de carcateristicas desconocidas, aunque a lo mejor solo eran viejos seguidores del ARGD que se volvieron hippies, eso ultimo la hace poner cara de culo. ... >Eirim >"Eso debió apestar" Hurr no era bueno con las palabras "Si, lo fue" Eirim tampoco Luego de eso va a investigar, y en su inspeccion de la cienaga es que logra tener un momento solitario, de reflexion, puede sentir todos los detalles del entorno, a pesar de estar sucediendo tantas cosas, el flujo del agua, los insectos, una vez logra concentrarse en los detalles, es que siente una pequeña paz. "..." Luego de las ultimas 19 meses horas que se sintieron eternas, da un respiro de calma, si tuviera mas cabello de color que no fuera es mechón negro, se le notarian todas las canas que le salieron. Pero lo que mas le llama la atencion, es aquel tronco oscuro, era tan enorme...incluso en este lugar no deberia de estar tan oscuro, era muy grande si, pero por ese mismo tamaño enorme habia espacio de sobra para que la luz iluminara por lo menos si entrada, pero no, era como el oscuro manto de una noche sin luna. Su curiosidad fue picada y debe de averiguar. Hace la prueba, la luz de los observadores era versatil como la fé misma y podia adoptar mas formas que un rayo. "Sacrum...Lumen" Repite en bajos murmullos varias veces hasta que la chispa se concentra en una esfera, mantenerla no era tan complicado, era como una manguera una llave para un barril con vino, en lugar de abrirla al mango y usar todo su poder como en una pelea, podia abrirla de a pocas gotas para esta clase de codas. Forma una pequeña esfera de luz para que actue de linterna y la ilumine sobre los secretos de ese misterioso tronco.
[Expand Post]A este punto estaba mas emocionada por su pequeño experimento rindiendo frutos que por averiguar el tronco, mira emocionada a la luz avanzar, era como ver a un niño dar sus primeros pasos. Entonces algo extiende su lengua y se traga el constructo de luz sagrado, la oscuridad se mantendria como un misterio, y Eirim se da mediavuelta para salir de alli lo mas rapido posible. ... Es que luego de eso se encuentra con Gerardo y Manat y tienen una conversacion de esas profundas y que desarrollan el caracter y hacen que otros se llenen de miedo al saber de la familia de otro, como cuando te haces amigo de alguien y descubres que su hermano era el que vende droga en el barrio y casi pierde un ojo por pendejo mientras cultivaba su marihua. Esa interaccion acabo con todos de manera positiva, +1 a las relaciones. Vuelven con el team para la hoguera. ... Vuelven al islote, y aunque mejor emocionalmente por la charla filosofica de antes, ve a Hurr y Misella yener su momento de hermanos, lo cual la golpea muy cerca se casa, amor familiar, algo que jamas experimento y ahnelo toda su vida, y justamente debia de ver como se lo daban a una hereje, no esto no era envidia, no se de que hablan. Wes habia traido la proteína y Pupus hace el guiso de barro mas nutritivo de todos para darles una diarrea como la que le dio a el su nombre, a Wes le sabia igual, no era el mas higienico y la monja habia comido peor o de paso habia pasado mas tiempo que cualquiera de aqui sin comer y estaba bien, bien desnutrida y debil como pluma, pero bien. Hurr de paso dice de forma muy preocupante que estaban en terreno enemigo. >Eirim "Si, deben ser los guardianes de la ciudad como dije en el elevador" Manat descarga su ira, en lugar de Pupus, contra el cultista ese, Eirim lo mira muy atenta. "No lo golpees en la cara, lo puedes dejar bobo, tiene 24 costillas que puedes aprovechar, puedes empezar desde los extremos y seguir hasta llegar a la base con la columna" Se habia leido toda la bibliografia de la iglesia, y en eso tambien estabas las torturas, no le tenia lastima al cultista meado. >Wes Aprovecha tiempo y se pone a laburar, hasta que Hurr se ofenda de que lo use de plantilla. "No, no diria gordo, mas bien, individuo de gran complexion horizontal" Que si, que estaba gordo "Soy Wes por cierto" Ahora que Misella si podia hablar, se presenta correctamente Se hace de noche y los cielos falsos se iluminan, podian ser gusanos que cagan, podian ser auroras boreales o una representacion metafisica del corazon y espiritu humano de los aventureros intrépidos que bajaban al abismo. A Eirim se le hacia curioso ese dep lore que suelta la hola demonio, a Wes le valia pepino porque el estaba mas concentrado esperando el guiso de mondongo que tendria estandares bajos, pero si esperando se conseguia algo mejor que tripas de goblino vomitadas y cagadas, lo haria. En eso, Tabla cumple su parte del trato y le paga por traer el cofre, el Wes la atrapa, y rapido, se lo guarda en su bolsa marsupial cual canguro, o mejor conocido, su inventario. >Wes "Gracias" Eirim los doxea a todos y cada quien cuenta lo suyo alli en medio del estrecho circulo de hoguera con su burbujeante e insalubre guiso de barro, la jelou siendo toda una pro que bajo ella sola. Hasta que a la monja se le da por andar de metiche y preguntar de la niña endiablada (Misella no, la otra), habia opiniones distintas, Gerardo decia que nada mas era de otras tierras y Manat que quedo estropeada, ambas opciones le estrujan su corazon igual de deforme que de alguien de la familia hasburgo, a la monja. "Oh...pobre niña" Eso le dolia, no se lo podia ni imaginar, pero viendo como comia carne seca como desquicida "...oh, tengo una idea" Mal inicio "Su mente haya sido afectada o nada mas carezca del conocimiento, ¿no creen que podias enseñarle?, yo complete toda mi educacion en iglesia, de forma muy temprana si se me da el permiso de admitir" Soberbia "Y Gerardo tambien tiene estudios avanzados, ¿verdad?, podriamos enseñarle a hablar y escribir comun por la simplicidad, o algo de matematica, yo...ehh tampoco quiero meterme o imponerle ninguna cosa que no quieras enseñarle" Que no la iba a sumar al lado de la iglesia, que habia un monton de motivos por los que era mala idea acercar a la niña a los templarios, el respeto de culto no estaba al frente de la lista. >Wes "Ojala supiera leer" Dice de pronto para hacerse interesante "Asi tal vez podria leer esto que le robe al esqueleto" >Eirim "*sigh* Tambien puedes sumarte a la escuela si quieres" >Wes " https://youtu.be/QgomX2MvEIY " Se hacen preguntas preguntosas sobre el abismo y cada quien da o no su respuesta y como buen redditor gerardo niega la existencia de cualquier deidad que no tenga fuentes fiables, y para sorpresa de todos, Misella se aguanta que le echen tierra a su senpai a su dios, si que salio afectada del sex-dungeon. Aunque Pupus da otra explicacion mas mistica, y que el abismo era casi como un cumplidor de deseos, la monja proyectada se aprieta el parche muy insegura. Pero finalmente, llega el turno del guiso, Eirim sostiene el cuenco en sus manos y luego de hacer la oracion para agradecer, se lo lleva a la boca y poco a poco lo va sorbiendo para terminarlo, no se apura y tiene cuidado de no mancharse. "Gracias Caius, estaba bueno" Mas que mera cordialidad, no vomitaba por estar acostumbrada a las comidas pochas y que ser no muerto la salvaba dle envenenamiento > . Por su parte el animal de Wes lo sostiene y casi que tambien se traga el cuenco con lo rapido y bruto que se lo lleva a la boca mientas lo sorbe con mas fervor que actriz porno una poronga, se trago todo en 0,1 y no desperdicio ni una valiosa gota de nutrientes. ... El wea se va dormir luego de comer ultimo el guiso hecho con el amor de mama Pupus, se tira un pedo hediondo y se manda a roncar. Los ultimos que quedan despiertos son la gata, Eirim, Pupus, Misella y el ario con el criollo. El pupus se emborracha tanto que empieza a desvariar, dando brindis y demas, el tiempo en el abismo eta un constructo social sentian todos, eso y el pupus no tiene alma de fumeta. Eso le saca otra risa a Eirim "Hahahah, asi no se hace Pupus" El gerardo ofrece de su porro de nievo, y Eirim le acepta con gusto, la monja de 14 primeras se agarra el pitillo tods confiada. "Asi es como se hace" Se manda una calada inmensa, antes de levantar la vista y soplar anillos de humo en el cielo de gusanos nocturnos, Pupus quedo #humillado "Ah, no fumaba desde que me gaste mi ultimo cigarro en la fila del gremio..." Osea hace casi 2 años, o 8 horas, o 4 semanas, el tiempo era una ilusion, si le ofrecian vino declina. En eso Manat y Gerardo se mandan una importante tangente de la biologia de los hombres bestia, y Eirim no les presta atencion porque los mambos de desinformacion del mago y las teorias conspirativas no le iban y tengo pocos caracteres, Mas tarde cuando la catgirl se pasa de degenerada y le muestra sus pezones al ario, es ahora Eirim la que tira algo a la cara para que se deje de joder. "¡Degenerada, no vayas por ahi exponiendote!" ... Es que luego de eso, finalmente, solo quedan los que hacen guardia, aunque el pupus parecía mas concentrado en emborracharse y delirar, eso solo dejaba a las dos pendejas creyentes de religiones opuestas, una sin un brazo y otra sin una pierna, una con su fe debil y otra con su fe tal vez mas fuerte que nunca, y las dos se odiaban. doy pie a una conversacion porque el escenario esta perfecto, kek Solo estaban las ascuas de la hoguera iluminando, cada vez mas apagadas, y no es como si quisiera hablar con Misella, era lo ultimo que queria hacer...pero debia, aunque no quisiera. Asi que con el corazon pesado, tomo y aire y pregunto. "¿Te encuentras bien?" Pregunto, aunque ni siquiera la estaba mirando mientras lo decia "Manat no dijo que paso cuando se metio a ese cuarto, y si soy sincera no creo que preguntarle ayude, asi que lo hare contigo, ¿que paso alla atras y porque ahora estas tan...pacifica?, eso me esta poniendo nerviosa" Va y lo dice como si se conocieran por semanas a pesar de que solo llevan un dia de fiesta pero el abismo te hace esas cosas "Ya sabes...no nos caemos bien y no creo que eso vaya a cambiar muy pronto, pero si te pasa algo...ugh..." Lo ultimo le estaba costando y su expresion de asco se notaba "Soy la sanadora, puedes hablarme y eso..." fin de espacio
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>>121864 >>121865 >>121866 El día había sido demasiado largo, la vida desde que había llegado a estas tierras se estiraba demasiado como si el tiempo ya no tuviera ningún sentido, pero ahora era tiempo de dormir. La mujer descansa en la cama de hojas, abrazada de una desconocida y con una mente ajena, sin ningún pensamiento, apenas escuchando las voces alrededor del fuego no muy lejos pero que así se sienten. >Tabla (Cambio.) Y de la nada cual estrella fugaz viajando por los cielos, un único pensamiento. Así como el tiempo se vuelve difuso, este sitio los había cambiado para bien o para mal; Manat, antaño un silencioso personaje, ahora se abría más a los otros, y ella ciertamente se notaba diferente, alguien más... ¿centrada? Incluso ahora mismo le estaba dando calor a una niña a la que en otro tiempo hubiera dejado en la calle, después de todo no es nadie, no es su hermano. Un pensamiento efímero que se pierde en oscuridad profunda, demasiado profunda que uno se pierde a sí mismo en ella. Pero la oscuridad no es una condena, existir lejos de la luz y la visión de lo ajeno no es malo, simplemente la ausencia da consuelo, descanso, libertad, tal vez por eso es la mujer que es hoy en día, ocultándose en sombras y toda esa movida de rogue... Al final ese era su nombre: Sthaga, uno por el que vive, igual oculto detrás de Tabla, bonitos tambores de sonidos gruesos. Semejantes pajas mentales que se pierden en nada porque uno sí puede descansar en la oscuridad, pero no en el frío que azota su cuerpo. Frío, viento que azota. Ya no está acostada en una cama de hojas, sino que está de pie resistiendo los embates de un vendaval. Su cabello vuela, sus ojos se abren, por primera vez en mucho tiempo viendo claro con su ojo siempre cubierto de amarillo, la visión no siendo demasiado alentadora. >स्थग A- Aunque quiera gritar su voz se pierde en el viento, igual ahí arriba solamente la pueden escuchar las nubes. Estaba ahora mismo muy arriba, un sitio perdido en un mar de nubes grises que la observan de regreso, allí dándoles la espalda y aferrada a un poste de madera podrida que por alguna razón es muy grande, tanto así como para llegar a los cielos. Obviamente su corazón se aprieta, su estómago casi se sale por su boca, casi se mea y caga. ¿Por qué estaba en este lugar? Sí, puede aferrarse todo lo que quiera a la estructura clavándose astillas en las manos desnudas, puede hacer todo el intento para no mirar abajo, a esa tierra desconocida que construye agujas gigantes..., pero ahora estaba sola. Antes en estas situaciones al menos tenía a Manat, alguien que ve con una perseverancia inmaculada, su hermano mayor que admira por ello y que le da algo de seguridad, de no temer al completo por una caída inminente, pero ahora... La sangre corre rápido, hace que el cuerpo pique, y el simple hecho de bajar un poco los ojos para observar lo que hay allí apaga todos sus músculos como una cabra cuando se asusta, cayendo en picada al mismo momento que la consciencia se pierde momentáneamente así como su capa y cabello vuelan hacia arriba. Ahora todo se vuelve incluso más lejano, visión de túnel, también volviéndose difícil el respirar bien. Segundos, minutos de caída libre en el cielo infinito, por fin se estabiliza estirando los brazos y abriendo las piernas, poniéndose en pose estrella de forma inconsciente, recibiendo todo el viento de cara. Aunque su estómago anduviera haciendo cosas raras dentro de ella, curiosamente esto de caer en infinito hacia nada no le parece tan incómodo, el vértigo se desaparece como si nunca hubiera estado ahí. Era una experiencia nueva, no había miedo a un terrible dolor por piernas rotas, simple experimentación de la libertad de la caída libre. >Tabla (Esto no está tan mal.) La sonrisa que coloca en su cara parcialmente quemada se desarma por el fuerte viento que la golpea. También estaba la aguja que se había caído, partes de ella perdida en el aire, convertidas en monedas y abalorios que pasan de largo por la vista de la mujer. Ahora mismo todo el dinero del mundo no importaba, solo estaba ella y la caída. Se da la vuelta, observa el cielo que se deja detrás junto a las posesiones materiales que al impactar con su cuerpo se transforman en polvo, pero de nuevo, eso no importaba. En sus orejas solo escucha los gritos del fuerte viento, entonces todo volviéndose más lento, el aire transmuta en brea espesa que ralentiza los movimiento. Ya no hay caída libre, ya no hay libertad. A partir de aquí decide simplemente dejarse llevar, apagar la mente y dejar que todo fluya o de lo contrario iba a perder la cabeza. Su corazón late con una fuerza monumental cuando cae en picado luego de espirales extrañas, ya todo se vuelve difícil de comprender así que mejor no hacerse ninguna pregunta, simplemente la mente en blanco y aguantar. = = = = = = = = =
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>>123849 Su cuerpo ya no es. Oscuridad, otra vez, o ni eso siquiera. Ahora solamente quedaba el tambor constante de su alma en un sitio desconocido y lejano, dejado detrás todo eso de las alturas y agujas que rompen el cielo. El silencio es absoluto y aunque no tenga una forma física definida, sabe que está cayendo hacia ningún sitio. >स्थग (...) No puede pensar en nada, toda su individualidad había desaparecido. ¿Era esto la muerte? Pues no porque de repente los sonidos comienzan a salir de la oscuridad como cigarras que salen a la superficie para procrear. Ahora Tabla sin mente es un espectador de algo, un recuerdo, pensamientos, alguna enseñanza en forma de un gordo tetón dando sermones y una mujer estúpida que su incompetencia acabó con su hijo... Esto es lo que pensaría si tuviera pensamientos, pero no los tiene, es un simple observador entre oscuridad. ¿Debía Tabla sacar algo de esta visión? ¿Por qué estaba viendo esto? Tal vez y quién sabe, lo importante es que se quedará para el recuerdo porque ahora mismo no es que pueda analizar mucho, es solamente un NPC como el Gerardo. = = = = = = = = = La visión regresa, el cuerpo antes intangible, vuelve con un extraño picor, con una extrañeza como si hubiera vuelto a nacer. Se siente extraño tener cuerpo. De todas formas muere mentalmente en el acto porque uno no puede ponerle delante un casino a un indoárabe de la alta edad media. Sus ojos solamente ven colores, su olfato huele humo, perfume y alcohol demasiado fuerte. La gente viste extraño, hay furros animales en dos pies y otros extraños personajes que se mueven en este lugar demasiado anacrónico. >स्थग (¿Dónde carajos estoy ahora mismo?) Volver a tener pensamientos es tan raro como volver a tener cuerpo, tanto así que le duele un poco la cabeza no solamente por su propia voz interna, sino también por todos los estímulos externos que con suerte no le dieron una embolia. Es como darle una Big Mac a un niño pobre victoriano. Tal vez no le pasó nada porque el robar en el bazar te acostumbra a los colores y olores infrecuentes. Ella estaba sentada en una mesa con fichas, cartas, un juego que no entiende junto a un sujeto invisible. También había una mujer, un perro y un pelado, este último siendo el más peligroso porque uno nunca se puede fiar de un pelado. ¿Qué es el juego? No sabe, no sabe nada, lo único que sabe es que ese sujeto invisible reparte cartas con símbolos que nunca antes había visto. <La suerte siempre muerde al último ¿Por qué el perro hablaba? Qué miedo, teniendo en cuenta que ella y su hermano se habían comido varios de estos. De igual manera ella toma cartas, mueve fichas y juega sin saber en este sitio desconocido, nunca sacando nada por la boca, puro silencio. Así pasa el rato, sus manos desaparecen como otra obra extraña de estos delirios por fiebre. >स्थग (Esto es solo un sueño, esto solo es un sueño.) Piensa observando sus muñones de carne, eso hasta sentir algo en sus piernas, rápidamente haciéndose hacia atrás y mirando a este acosador sexual deforme. En otro instancia esta cosa le hubiera dado un fuerte susto, un sobresalto por mirar tal aberración, sin embargo ya había sido testigo de mucha mierda dentro y fuera del abismo. >स्थग Quítame las manos de encima, asqueroso. Patea las cientos de manos, patalea ante la masa amorfa y azul incomprensible a la vista. Ya había sido acosada por el Juan Bidencio, esto ya era suficiente. Esta pelea sería inútil porque de todas formas es arrastrada hacia abajo, todo cae, la roja alfombra devora todo y pronto oscuridad, dulce oscuridad. Al igual que la creación, la luz hace presencia. Ahora mismo era diminuta, parada en un tablero y con manos, sus manos habían vuelto. Observa las torres de fichas, todavía no sabiendo nada, sigue tan perdida como una hoja al viento. >स्थग (Ya estoy cansada de este estúpido sinsentido, no voy a volver a dormir en mi vida.) Desde arriba un bastón como el dedo de Dios, bajando para mover fichas con mucha fuerza que hasta tiene que apartarse del camino para no convertirse en salsa de tomate. El suelo es resbaloso, tiene gotas de alcohol o lo que sea eso que cae del oscuro cielo, líquido que quema la piel por debajo de la ropa. Dados gigantes caen, el mundo gira, se revuelve con una bola plateada intentando aplastarla, de nuevo debe moverse para no morir. Era todo demasiado raro, apenas puede procesar. Estando ya "segura" lejos de bolas gigantes, se toma un momento para recuperar el aliento, respirando, pensando en alguna forma de salir de este lugar, aunque obviamente no llega a nada, solo puede observar con una ceja levantada los hilos sobre su cuerpo como si fuera una mera y simple marioneta. El observar hacia arriba da con esa cosa de antes, una mano sosteniendo los hilos, cada dedo con un hilo que se mueve al mismo tiempo que ella. Ni siquiera piensa en quitarse nada, solo observa de regreso intentando encontrar un significado a todo esto, significado que nunca viene.
[Expand Post] >स्थग (Ya sé, es este maldito abismo otra vez.) Tenía que ser el abismo jodiendo con su cabeza, la cosa es que los últimos delirios (y probablemente el único que tuvo, I forgor.) no tenían ningún significado, por lo tanto esto también era un delirio sin sentido alguno. Por ahí recuerda lo que mencionó el Pupus sobre lo del abismo y los deseos, sin embargo todo esto y la movida del gordo tetón no iban con ella, o eso es lo que cree. Mientras esos pensamientos ocurren, es movida de sitio hacia un cuadrado con piezas del chaturanga ajedrez demasiado grandes, o demasiado grandes para alguien tan pequeña. De todas formas no sabe jugar, simplemente conoce el juego porque a los ricos les gusta. Sube la vista para ver al amigo señalar todo el campo de batalla, pero el pendejo no dice nada así que solamente le queda la interpretación de lo que le quiere decir. Ella era el rey, dotada de una cruz dorada para mover las piezas de un lado a otro, cosa que hace sin siquiera pensarlo. Las piezas chocan, se rompen en quejidos humanos, todo gira una vez más siendo acompañado de los vítores que la empujan a jugar... y curiosamente va ganando. Su corazón late con poderío, pero es uno falso, es simplemente un corazón que se deja llevar sin pensamientos, sin nada, no es que la esté pasando bien. Pasaría así hasta que la destrucción solamente deja al rey enemigo, rodeado de un campo de batalla repleto de cadáveres, o en este caso trozos de piezas aliadas y enemigas. >स्थग ... Y mientras el mundo se revuelve, pronto le llega, que ya se estaba tardando. ¿Era todo esto del control? No quiere controlar a otros, ni siquiera busca el poder, tal vez ni siquiera busca las pertenencias físicas. El mundo se había llevado a su hermana, este es cruel y violento y tiene a su lado un individuo que la puede matar en cualquier momento, alguien al cual admira... y teme. >स्थग Valor. Su pequeña voz no es más poderosa que los vítores, pero significa mucho más que todos esos gritos. Aunque no lo demuestre, siente el miedo, miedo a los demás, por eso necesita el dinero, el control, porque el dinero da seguridad, no va a pasar nada malo mientras lleves monedas encima. Todos pueden ser comprados. >स्थग (Valor. ¿Cómo puedo pensar en tomar el control de mi existencia si siento miedo? ¿Cómo puedo ayudar a mi hermano si no estoy segura conmigo misma?) Al final el enemigo más grande de uno es uno mismo, ese personaje que te devuelve la mirada cuando miras un espejo. El miedo lleva a la oscuridad y no precisamente una buena, la oscuridad del descanso y sedación, sino más bien la oscuridad que te apuñala por la espalda, por esta razón es alguien malvada, alguien a quien no le importa mucho robarle a un padre que va a comprar las medicinas para su hija. >स्थग (Siempre tuviste razón, bola de pelos... Por eso él es tan fuerte...) Manat, detrás de toda la violencia, tragedia y odio que lo empujan a hacer cosas más que cuestionables, tiene un corazón virtuoso, un valor que lo empuja incluso a sacrificar su salud por otros. Tal vez este es el camino, el valor; él alguna vez fue como ella, rodeado del miedo. Ambos son la misma persona, así que es muy común que se llegue a las mismas conclusiones, solo que Tabla demoró bastante. >स्थग No puedo, no creo poder limpiar mis transgresiones pasadas... Pero juro por ti, juro por nuestro hermano y juro por mi nombre que llevaré una vida de rectitud de ahora en adelante, lo juro. Juro nunca más temer. Habla al aire, tomando su pecho con su mano libre y jurando por el cambio, mirando en todo momento esta cruz de oro en su otra mano. Se había quedado ahí un buen rato mirando el metal mientras tenía su soliloquio y pensamientos profundos sobre el Yo, el súper Yo y su otra mitad separada al nacer. Luego se limpia las pequeñas lágrimas que habían empezado a brotar de sus dos ojos, se había emocionado. <Cuando sueltes, esto dejará de girar. >स्थग Sí, idiota, no tienes que decirme lo que tengo que hacer. Le habla a su esquizofrenia y mira el cielo donde aguarda el demonio mamapinga, la cruz pesando cada vez más y más como si la estuviera arrastrando por toda Judea. Este control no es para ella, tampoco le gusta ser controlada, aunque tal vez todo esto no sea más que una alegoría a que es otra marioneta de los designios divinos... O esto iba más allá y las cuerdas son la representación misma de que es un personaje de rol en un chan anónimo controlado por un random, pero estos pensamientos van un paso más allá de las mentes comunes. https://youtu.be/qyPhsFxnc_c?si=p8p-JtEQlFuhosVY Reúne el coraje para el cambio, traga saliva y comienza a girar tomando la cruz con ambas manos. Reúne toda la energía posible para dejar ir la cruz hacia arriba en un intento de golpear al demonio acosador para posteriormente gritarle que deje de joder. >स्थग ¡Ya estoy cansada de tus estúpidos juegos, deforme de mierda! ¡Más te vale quitarme estas cuerdas y sacarme de aquí! ¡NO ME HAGAS SUBIR HASTA AHÍ Y PATEARTE TUS VEINTE CULOS! Gil. Le tira un corte de manga de brazos negros al compadre. No importaba quién carajos es este tipo, lo único que importa es que necesita salir para hablar con su hermano, tener su crecimiento de personaje... Y salir antes de que la metan en una cumjar porque lleva el tamaño idóneo.
>>123772 >>121855 >Eirim Al final todos caen en sueño, menos los vigias designados, iba a ser un rato hasta que hubiera que hacer un relevo, la luz de los cielos se habia ido tambien, solo quedaba el fuego y sus pocas ascuas aun ardiendo. ".." El viento era helado, si bien no iba a ser la primera noche que dormiria con frio, le gustaria que su ropa terminara de secar para poder abrigarse e irse a dormir. "¿?" Fue entonces que su vista cansada es testigo del gran despliegue de las luciernagas, enjambres luminosos formando un nuevo firmamento siempre cambiante, sobre sus cabezas, la belleza de la naturaleza la hace sonreir durante un segundo, el abismo era una tremenda mierda, pero al menos podía tener un momento de calma y de belleza, donde observa en silencio el despliegue de los insectos. Pero ese despliegue de belleza se fue tan pronto como vino, y los dejo con la aterradora revelacion del ambiente donde estaban, silencio. Un silencio sepulcral y antinatural, como si algo hubiera tapado la boca de la madre tierra y le impedira soltar sus sonidos, solo podian sentir los sonidos de su propio cuerpo y las respiraciones de los demas, que en un ambiente de tal silencio, se volvian mucho mas notorias. https://youtu.be/o3GSHb0RP6o Su corazon, su corazon siempre latio muy lento, pero nunca lo puedo apreciar en su totalidad hasta un momento como este, era incomodo, no queria pensar en ello. Queria concentrarse en las brasas, pero debia de estar atenta a sus alrededores. "ugh..." La mera existencia de la babosa durmiente y el brazo veneco de Misella sirve para distraerla de sus mambos mentales por el tremendo asco que esa herejia le provoca "..." El pupus en su lugar camina todo hecho mierda, con mas droga e intoxicacion que el ciruja promedio que se echa frente al Fresh Market de paso Molino pidiendo limosna, y se pone filosofico con Misella no reacciona esto ante la posibilidad de que Misella se lo cuente antes y porque ya quiero mandar esto Que Pupus igual esta tan drogado que escupe todo el guiso, y luego viene a joderla a ella, no era la primera vez que alguna monja o padre volvia todo borracho, vomitado, cagado y meado a la iglesia y se encontraba en sus rondas nocturnas de trabajo forzoso, pero es el Pupus y al menos puede poner buena cara. "¿Que es tan gracioso?" Pregunto, siguiendole el juego a su estado delirante y drogaico que le podia hacer competencia al diego. "¿Tu mascota?" Una gallina coja y tuerta nacida de mrpeg "Oh...bueno, ¿me alegro?" No sabia que responder a eso salvo la chance de que esa gallina reencarnara en ella y fuera la culpable de todas sus desgracias Que el Pupus se tira un venteo de los fuertes soltando sus viejas desgracias del pecho para que ya no lo carcomiera o algo asi, todos fueron jovenes, todos fueron estupidos, y todos sufrieron desgracias, y estos dos tenian el lazo del trauma religioso. "Si...nunca pude encariñarme mucho con los animales" Tampoco es que los animales la quisieran, la cantidad de veces que un caballo le hundio el pecho de una patada o casi es devorada por un cerdo son demasiadas como para contarlas Sin embargo, Pupus recuenta aquellas viejas memorias con alegria, haciendo a Eirim sonreir, hasta que la tragedia se hace presente, y la hace ablandar su expresion a una mas triste, no sabiendo que decir, coloca una mano sobre el hombro de Pupus. No dice nada de 'debio de ser duro', ni nada de eso, ella sabe bien que si le dijeran lo mismo no ayudaria en nada. "Esta bien Caius, solo deja salir ess negatividad para poder abrirle paso a futuras alegrias" Habia que ser positivo, en especial en el puto abismo Es que con la pantomima de Pupus terminada, cae en que hay mas silencio todavia, Misella cayo dormida, esta sopla molesta, levantando su mechon de cabello negro, luego vuelve a Pupus que cayo finalmente por la intoxicacion, al final era solo ella, pero el cansancio de, ¿1 dia?, ¿semanas?, finalmente le empieza a pesar y su debil complexion no puede contra toda esa presion, desplomandose en el suelo y alucinando a su querida Severina. La resistencia natural no ayudo contra el puchero de mondongo cagado. Se malvive un buen rato en sus pesadillas. y de nuevo, eso sera, otro dia, kek
>>121871 >>121872 >>121873 ¿Con qué sueña alguien envenenado por la violencia? ¿Con más violencia? No, no sueña con nada, esta vez no habían ángeles cantando árabe o cualquier otra movida, sino que era oscuridad, tranquilidad. Por fin podía descansar la afligida mente y cuerpo después de tantas contiendas en un mismo día que muy seguramente hayan sido muchos. No. Allí, en esa seductora oscuridad que susurra paz, los sonidos del conflicto hierven como la sangre. No sabe si esto que escucha es afuera no muy lejos de su cuerpo inconsciente, los sonidos de la fogata y las voces de la party se habían quedado detrás, pero ahí estaba el fuego que quema hogares y los gritos del terror del saqueo. Llanto, pasos de gigante ¡El paso del gigante!. <¿Por qué...? ¿Por qué nos hicieron esto? La visión era clara, un simple niño apenado por la destrucción de su aldea. Manat lo había visto muchas veces en muchos sitios distintos, y aunque nunca le ha pasado directamente (o simplemente no le importa lo que le haya pasado a su "hogar"), sí puede sentir la impotencia, puede sentirse mal por los que están abajo o simplemente muertos. Ver este tipo de cosas rompe el corazón. >مناة (Son solo mortales haciendo lo que tienen que hacer. Todos nosotros somos la violencia.) Debilidad. “Fui débil, no pude salvar a nadie”. Y cuando solamente hay debilidad, su remedio no son preguntas, es el odio, porque el odio es el motor, el odio y el dolor es el combustible de la fuerza. El odio puede levantar hasta los muertos o hasta unir personas en un odio colectivo. >مناة (Tal vez el dolor haya quemado todo de nosotros, pero nos levantaremos de las cenizas y escombros más fuertes que nunca.) Pero dejando las movidas sobre el rencor entre oscuridad, ahí se escuchaba, se desarrolla una conversación sobre un pobre niño huérfano y un hombre muy grande, esto último sabido por el sonido que hace al caminar. Se habla sobre la ausencia de la mano divina que nunca ha demostrado su existencia, aunque como cualquier creyente el amigo se tira alto comentario del libre albedrío o alguna paja mental sobre que su dios no mueva el culo para asistir a los mortales, supone que los mortales le importan un culo... Aunque por otro lado llevaba razón, este es el mundo de los mortales; felicidad, ira, tristeza, siempre sacudidos por las emociones y el tiempo en este inestable mundo de las ilusiones. >مناة (¿Acaso un hombre se preocuparía por un hormiguero? ¿Un hombre se preocupa por un grano de arena? Tal vez somos demasiado insignificantes.) Y con su voz rota, este niño también habla sobre quemar todo, obviamente el otro hombre no creyendo en esa mentalidad destructiva. Manat cree que como hay tiempo para la bondad, también hay tiempo para desgarrar. >مناة (Aquellos que plantan dolor, siembran dolor. Nosotros debemos devolver lo que se nos ha dado, de lo contrario nos va a consumir por dentro. Te consumes por una cosa o te consumes por otra. Las llamas eventualmente se apagarán con ayuda de otros o no; queda en uno mismo si te conviertes en cenizas junto a tus congéneres o te conviertes en carbón, y de carbón a diamante.) ¿Qué dice? Nadie sabe, desvaríos directos de su corazón y mente en ecos de voces distantes rodeadas de la oscuridad. Pero quitando todo esto, el niño antes perdido parece encontrar consuelo en el sujeto y la calma que transmite, estos dos pronto marchando para dejar atrás solamente el corazón palpitante del ario amigo entre tinieblas. = = = = = = = = = Despierta. ¿Despierta? Manat se encontraba perdido en un pasillo largo que huele a oriente, a mercado rebosante de vida y colores que uno nunca ha visto ni se le ha pasado por la cabeza. >مناة ... Su único ojo baja hacia sus manos que tocan su rostro como comprobando que es real, cosa que así es, puede sentir el calor que desprende y los diminutos vellos de su rostro pálido. Dios, un total hinchapelotas el abismo, hermano, ni una puta siesta puede tomar el amigo sin entrar en una ilusión o lo que sea que sean estas cosas que experimenta en todo momento. ¿No había más gente en el equipo o en el mismo abismo para joder? De todas formas estaba ahí y no podía salir ni aunque lo pensara muy fuerte. >مناة (Esto va a seguir pasando incluso salga del abismo.)
[Expand Post]No le queda de otra que seguir, poner sus pies en marcha pasando por el lado de la gente mucho más pequeña que él en cuanto a altura, altura y físico en general. Observa desde arriba, empuja de vez en cuando sin ningún tipo de cuidado y huele un aire cargado de especias que muy probablemente cuesten una millonada en otras partes del mundo junto con esas telas color morado, pero todo esto no importaba nada porque él estaba detrás de una salida a este delirio. >مناة Muévete. Mueve a alguien de su camino con hastío, todo esto era una pérdida de tiempo y esta gente no era real... por suerte no lleva armas encima. También estaba ese niño, esa pequeña figura que ve de reojo entre tanto color; no lo conoce, pero imita a la perfección el Belmont walk cycle que se manda el Manat por estar hasta las pelotas de todo este sitio. No le gusta este lugar, no es y nunca será su hogar... Su hogar se había perdido hace mucho, ahora solamente era un errante. La caminata por las calles lentamente sume a este mundo en una distorsión que vuelve lo que era un sueño en una pesadilla. Las voces se rompen, se alargan, los pasos se apagan, los vendedores mutan en criaturas sin rostro que ofrecen telas que bombean en voces conocidas diciendo cosas que uno no entiende o se niega a entender. Él observa con su único ojo, un rostro inmutable como la piedra. >مناة (¿Esto significa algo?) Se quedó en el sitio mirando una de esas ofrendas bizarras hasta que siente un toque en su pierna, volteando para observar a ese niño que lo andaba imitando y siguiendo por todo el barrio de los judíos. Esta figura de corta estatura era nada más y nada menos que el niño de los mapas que llevaba una enfermedad en forma de manchas, ahora estando aquí frente a él, vivo y coleando. >مناة No me sigas. Exclama sin importar que todo esto fuera una ilusión, hasta que el niño comienza a derretirse de la nada, como si fuera un muñeco de nieve dejado al sol, aunque este al ser de carne el proceso es muchísimo más violento, realista. >Manat ¡NO! Su forma más humana grita y se precipita a tomar al niño que se derrite en sus brazos como una idea que se pierde en la mente. No le importa tocar a un enfermo, tenía que hacer algo, pero una vez más solamente es un espectador de horribles visiones. Este niño estaba muerto aquí y afuera. = = = Entonces un mero instante y ya había cambiado de sitio, dejando detrás el mercado de pesadillas coloridas para acabar en un orfanato invertido. Su cuerpo ahora era pequeño, enfermizo, bien podría ser él en su tierna infancia pero no, se trataba que está en el cuerpo del niño de los mapas. Su visión va hacia el suelo que antes era un techo. Observa un agujero que está y siempre estuvo ahí. Un día en la oscuridad de la noche observó pasar un asesino que corría por los techos y por alguna razón se le dio por mirar hacia adentro, intercambiando miradas con Manat infante, con el abismo. Creyó en ese instante que era un demonio lo que estaba viendo... ¿Quién de los dos vio qué? Ahora no había ningún asesino, solo estaba él dentro y fuera de esta sala. Los recuerdos tampoco se detienen ahí, recuerda a su madre o más bien la mujer dueña de este edificio, una vieja pituca esposa del regente de la ciudad, mejor dicho una de las tantas esposas que, al no poder dar hijos, decidió crear este lugar para dar cobijo a los más necesitados. De cierta manera le agradece, ni él ni su hermana hubieran podido sobrevivir sin nadie encima de ellos en los primeros años de su vida, hubieran muerto a las pocas horas cuando su madre los dejó, aunque no sabe si esto hubiera sido una maldición o una bendición... >مناة (Este lugar va a arder una vez más.) El orfanato se incendió, ni siquiera recuerda si fue natural, ni siquiera recuerda si ese asesino tuvo algo que ver en el incidente, pero lo único que sabe es que esto dejó una marca imborrable en el rostro de su hermana, una de las cosas más importantes de su vida. Esto también los empujó a seguir adelante porque nadie más les iba a dar cobijo, este mundo no tiene piedad con los necesitados, por eso siempre intentaba tenderles su mano desgastada. Dejando ahora sí sus recuerdos, sus ahora dos ojos se despegan de ese agujero y los susurros lo mueven por el orfanato, pesados pasos que viajan por pasillos alejados de la convencional arquitectura hasta llegar a una habitación cuadrada. Todo en ella no es importante, solamente esa pila de armas que reconoce al instante como mirar a un amigo del pasado. >مناة (Muchas de ellas llevan sangre inocente...) Suelta su diálogo de videojuego point n' click y se acerca a ellas, susurrantes como pequeñas campanas. Tiemblan como si tuvieran vida, y al hacer contacto con su vieja hacha todas ellas se convierten en manos que lo toman de todas partes. Su corazón se sobresalta y no puede hacer nada porque es solamente un niño débil, ni siquiera puede gritar porque su boca está cubierta. Estas manos gritan cosas, chillan como animales, pero es su propia voz. = = = = = = = = =
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>>124142 Oscuridad. Descanso. No hay manos, no hay orfanato, solo oscuridad. Este pequeño descanso no duraría mucho porque ahí anda en más alucinaciones. El pobre tipo no tiene un respiro. >مناة '''(Por la mierda ya mátenme.) Escaleras de piedra y pies bañados en cenizas muy probablemente de difuntos. Una escalera que huele a barro y aceite, pero más allá de eso se captan más olores como el aroma floral y a madera quemada, leche, olores que mueren cuando la ceniza entra en su nariz y boca para solamente dejar ese gusto. Su mirada sube para perderse en los edificios, pero más importante es que se pierde en las personas en sus rituales extraños que puede o no que haya oído, ahora mismo no recuerda. Sin mucho más continúa su bajada hasta encontrar el agua, pisando la misma para mirar su reflejo que por momentos no se ve. >مناة ... ¿Era un viejo lo que le devuelve la mirada? De momento no es importante porque también habían pequeños barcos, lámparas dejadas al agua que sus llamas cantan en un idioma familiar pero a la vez no. ¿Qué es lo que estaba viendo exactamente? El movimiento se extiende a su alrededor, movimiento que no ve importante, pero se clava en ese tambor doble con el que tiene una extraña familiaridad, como si lo hubiera visto antes junto al tridente que advierte el fin de una era. Este instrumento en la barca canta fuerte y su corazón responde. Se siente como una serpiente siguiendo el ritmo de una flauta. Al final tiene que apartar la mirada hacia el agua que le da a ver sus actos violentos rodeado de todas esas flores que flotan en el río, luego escenas de amor ajeno, uno que no reconoce, que nunca vivió. Sin lugar a dudas esta era una de sus visiones más psicodélicas, ni cuando andaba en la merca tenía estos viajes tan agudos. >مناة ¿Qué es todo esto? Su voz en ceniza se pierde por los sonidos ajenos, igualmente no es como si alguien le fuera a contestar sus dudas, nunca lo hacen. No le queda de otra que seguir avanzando entre la gente como polilla hacia la luz, mirando estas figuras con brazos múltiples y con las campanas que cantan. No da mucha atención, quiere salir rápido de este lugar. Más manchado de gris que antes, su rostro regresa al agua donde su reflejo anciano y senil lo mira de regreso y un fuego le habla movidas que le crujen el corazón. ¿Por qué era viejo? ¿Por qué le habla el fuego? >مناة ¡Ya! ¡Ya cállense! Es lo que diría si pudiera hablar, su garganta estando áspera por el humo y la ceniza casi volcánica. Se cubre los oídos, da pasos hacia atrás mirando todo ese espectáculo de remolinos en el agua que dan paso a una oscuridad profunda. La ceniza se pega a su cuerpo como el mismísimo fantasma. Las entidades se acercan para mirarlo, él observa un fuego lejano color gris donde algo o alguien aguarda, muerto. Poco a poco la luz desaparece debido a que las linternas se extinguen. >مناة (Ya basta... Ya basta... Por favor...) Sonidos fuertes, mucha molestia. De nuevo, suerte que no lleva armas encima y es un viejo. Pero al final solamente estaba esa figura en el remolino que le extiende una de sus tantas manos. Oscuridad, luego caer al agua, o a las cenizas puras porque es lo único que siente. = = = = = = = = = Oscuridad... Ya, sí, ni se acomoda porque sabe que se va a comer otra mierda, esto nunca es tan fácil como parece, pero ahí estaban otra vez esas voces, la del gigante y la del ¿niño? ¿Había crecido? ¡¿Qué era toda esta mierda?! ¿Quiénes son estas minas figuras que hablan? >مناة (Si no salgo pronto de este delirio voy a mandarlos a todos ustedes a donde sangraron. Ya he tolerado demasiado sus sinsentidos.) Una cinemática que no se puede saltar, el yappeo insano de dos huevones con los que no está ni ahí. En resumen, el compadre seguía de edgy, quiso ser jarcor y su papá le dejó, pero que cambia para bien gracias a alguien, esa movida de carbón en diamante y todo eso. Poco puede agregar, ya está hasta las bolas y uno no puede hacer enojar a un tard con problemas de ira. = = = = = =
[Expand Post]= = = Debilidad. No puede seguir los consejos de alguien que ve la fuerza como eso. No hay algo como un karma, los dioses son unos ineptos, la gente no se va a castigar sola... La fuerza es castigo para los injustos, poderío para la mente y cuerpo, pero también es la virtud, el seguir tus ideales, ayudar a los necesitados, reconocer a los olvidados, el entregar amor... por muy doloroso que eso pueda llegar a ser. Pero... había malinterpretado esas palabras del compadre. La línea entre el bien y el mal es clara, y uno, aunque se desvíe, siempre tenderá al bien. Uno podría ser un asesino, pero no un cabrón que hace maldades por los loles. A veces matar era la única salida, darles el descanso que tanto se merecen. Semejantes pajas mentales se pierden en el viento porque ahora andaba en carne y hueso sobre un desierto despiadado en los que vuelan esquirlas, granos de arena diminutos que impactan en su cuerpo desnudo como si fueran agujas. Respirar es difícil, ni siquiera puede cerrar su ojo porque al instante un corte poco profundo se dibuja en su físico. Su ojo entrecerrado divisa la espada fantasma que se oculta en la tormenta de arena, el destello blanco antes de golpear. ¿Quién es este castigador invisible? >مناة (¿Eso es todo lo que tienes?) En un acto de estupidez o superioridad, cruza sus brazos y cierra al completo su ojo para recibir corte tras corte seguido del poderoso azote del viento con polvo de arena que se mete por sus heridas recientes. Solamente estaba ahí parado..., amenazante, sangrando sin causa, alimentando la ira que quema en su alma. Igual no se podía quedar parado y esperar a desangrarse, por lo que camina hacia adelante con los brazos cruzados... Una total estupidez caminar contra el viento, pero tampoco estaba aquí para pensar mucho las cosas.
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>>124143 Uno, dos, tres, sus pasos se pierden, sus huellas desaparecen al poco tiempo de avanzar, sin embargo no era consciente de eso porque solamente veía oscuridad con su ojo cerrado. El dolor de su cuerpo no es nada cuando ya estás acostumbrado a tanto desgaste. Intenta mantenerse tranquilo, calmado, algo que no puede ser porque lleva sed y un cansancio cuando ha caminado por horas, tal vez días en este desierto gris sin final, sin sonido además del viento rompiente, su cuerpo desgarrado, voces lejanas y su mente intentando mantenerlo cuerdo. >مناة ... Lagañas de arena, boca seca como este mismo desierto. Al menos la arena cubre sus heridas para evitar un sangrado mayor, pero todos los factores lentamente agotan la energía, se drena a una rapidez alarmante como la batería de cierta marca de teléfonos inteligentes. A veces cae, sin embargo se levanta entre tumbos para continuar esta marcha hacia ningún sitio. A veces podía caer, sentirse nada, pero siempre se ha puesto de pie para seguir adelante. Tenía mucho tiempo para pensar, la mente se vuelve clara como el agua cuando estás al borde del colapso. Más introspección. ¿A qué o a quién odiaba realmente? Al mundo, este le había quitado lo que amaba y lo había rechazado desde su nacimiento, pero mirando más al fondo solo había odio hacia sí mismo por ser débil, impotencia por ver todo a su alrededor convertirse en escombros. El uroboros mismo, había una retroalimentacón bastante heavy, un hombre en dos extremos. Un hombre. Los sonidos familiares y a la vez no, luego de horas o días de caminata, lentamente son reemplazados por una risa infantil regada en la arena. No sabe si anda alucinando dentro de su alucinación, pero de todas formas pone marcha siguiendo la risa. La lluvia de arena lentamente amaina y por fin puede abrir su único ojo para observar el paisaje, un desierto gris por el que ha ido regando su sangre como limpiándose de todo mal. Allí, en una lejanía, se encuentra la niña que anda jugando con la arena, ajena a todo este desastre como Laura en Silent Hill 2. El tipo andaba ahí en su infierno personal y la niña andaba jugando con arena como si nada. >مناة (Una... Una buena visión.) Familiaridad, por fin alguien real. Tampoco nunca la había visto tan feliz, parece estarla pasando bien en el infierno. Se arrastra en su búsqueda ignorante de un cielo que dibuja todas sus transgresiones contra otros, algunas de las que se arrepiente, muchas otras por las que no lo hace. La sangre que deja por el camino crea en cada grano un rostro afligido, existir es una violencia constante contra otros. >مناة (Voy a morir.) La visión se vuelve un túnel oscuro, sabe que si se deja llevar no se va a despertar nunca jamás, por lo que sigue sin titubear. Eso hasta que en algún punto es consciente de los diminutos rostros, dándose la vuelta con una lentitud abrumadora y poniéndose de rodillas sobre el suelo inestable. Su mano diestra se entierran en la arena roja para sacar un puñado que acerca a su rostro para mirarlos mejor. Ira, dolor. >مناة Shhhh Los muertos muertos están, no necesitaban sentir ira abrumadora o dolor punzante. Tal vez este era el único hombre allí afuera qué se preocupaba por los granos de arena. Cierra su ojo y su mano libre se coloca en modo de rezo, cosa que hace para liberar sus almas o alguna movida, liberarlos de las expresiones terrenales. Recuerda que cuando viajaba por ahí junto a su hermana él rezaba en los cementerios por las almas atrapadas en los cuerpos, atrapadas en el mundo físico porque sus cuerpos no habían sido quemados, solo enterrados. Tal vez rezando por estos olvidados podía aligerar sus penas. >مناة A la paz, hasta vernos nuevamente. Su voz sale cansada y cuajada en la sal del desierto, en el aire seco que su saliva mezclada con arena no puede calmar. No podía hacer esto por todos los olvidados, pero espera a que estos pocos puedan descansar en paz hasta que regresen al mundo físico. Dejando los rostros en su sitio o habiéndolos expiado con sus memepoderes de rezo por las vidas que había segado, se pone de pie como puede para seguir su caminata que lentamente lo consume, lo hunde en las arenas de sangre como el río rojo que hierve a los usuarios de la violencia. Nada, se arrastra como puede con esas caras entrando en su carne hasta que pronto la arena le llega hasta el cuello. Su mirada se encuentra con la niña que, aunque él no pida ayuda, le tiende la mano que lo arrastra afuera, hacia la superficie. La niña tiene bastante fuerza para estar desnutrida. >مناة ... El hombre se agacha para abrazarla, apretarla contra él como estando a punto de caer y aferrándose a una cornisa. Piensa fuertemente que podría aplastarla; ¿qué clase de sonidos haría estando en un absoluto dolor? No eran pensamientos productos del odio y la ira, solo los pensamientos que duermen dentro de todos. Nosotros elegimos cuales tomar y cuales no. Pero igual su ser nunca podría hacerle daño a alguien que aprecia o que no ha obrado mal contra él, de lo contrario no sería Manat. Al poco tiempo se desprende de la niña, le da unas palmadas en la cabeza y se pone de pie con dificultad. Su rostro se ve feliz, adolorido, cansado, pero feliz. >مناة Gr...acias. No entiende ese rostro con el que lo anda mirando, igual agradece el gesto de salvarlo de las arenas que ahora adornan su carne. Esta felicidad y buena onda podría continuar así si no fuera por un tercero, una figura oscura y alta que aparece por ahí para dar problemas según la mente del amigo. Observa atentamente al hombre reconociéndolo al instante.
[Expand Post] https://youtu.be/qmdF1X2IDLU?si=DMMmtHLbRcrYkVgL >مناة Tú... Lo mira con un rencor divino. Esta entidad como que calmaba su dolor y odio, sin embargo su ser se niega a aceptarlo, ardiendo su alma como un fragua que hierve su sangre y despierta los dolores físicos. La saliva con arena cae de su boca como animal rabioso. La figura frente a él lleva dos objetos en cada mano como una balanza. Por un lado tenemos agua en un cuenco, tan simple como suena, y por el otro una espada curva reluciente como el sol de la mañana. Todo esto no importaba a sus ojos, sus ofrendas son irrelevantes. >مناة Tú... Otra vez. La figura era nada más y nada menos que...: El Undertaker. Otra vez esta figura extraña molestando, primero en el bar de mami y ahora aquí mismo, haciéndole una propuesta indecente que no comprende y que no le importa. Él se acerca tambaleante, sus dientes crujen, y cuando le tiene de frente lo toma por su túnica con fuerza, con un poder que podría encenderla en llamas. No contaba con que sus piernas iban a ceder, ya no daban para más, por lo que cae de rodillas no sin antes manotear la espada que se toma por el filo para clavarse en la arena. Tal como su vida misma, algunos tomaban las armas por elección, otros por necesidad, esta vez una necesidad de no caer del todo, de al menos mantenerse de rodillas. Su mano sangra, se había rajado la palma como un sacrificio. Andaba de rodillas sosteniendo la túnica de la figura y la espada, con su cabeza hacia abajo intentando no caer inconsciente. La fuerza lo regresa de pie con dificultad, sube su rostro que solamente demuestra ira y antes de darle un tajazo... >مناة No. No. Esto es inútil. Antes de mandarse tremenda involución de personaje que muy probablemente ya haya ocurrido antes, antes de mandarse un Angulimala atacando al Iluminado, Mamas recuerda, recuerda todo lo aprendido en su vida y las conclusiones que ha alcanzado. https://youtu.be/-_wKk3RIsv8?si=EFeY2Bn-Pii6Q6TI Odio, amor, violencia, todo es parte de esta ilusión caótica que nos mantiene pegados al mundo terrenal marcada por dioses falsos. ¿Realmente se odiaba a sí mismo por su debilidad? Aquí y ahora tiene que hacerse las preguntas importantes para ponerse de pie una vez más. >مناة No... No me odio. He peleado contra mí mismo y salimos victoriosos. Se había perdonado aquella vez en el ojo, se había conquistado a sí mismo, solo que nunca lo había visto con detalle. Había resistido bastante martirio, justo castigo por sus pecados; sangrar en esta arena lo había purgado. Y tal como cierto sujeto que vagó por el desierto siendo tentado por el archidiablo, aquí estaba como él, siendo tentado por el mundo terrenal con agua o fierro. Darse cuenta de todas estas cosas había consumido su ira como una vela que se apaga por un ligero soplido, como cadenas que se quiebran luego de muchos años, comidas por el óxido. Todas las piezas están en su sitio espiritualmente hablando. Ahora solamente era él, con una sonrisa apenas visible dibujada en su rostro, Manat el gris cada día más cerca de la trascendencia. Ahora en su alma solamente había un vacío, una parte faltante que se podría resolver ahora mismo con esta espada en su mano, acabando con su propia forma física para regresar a la unidad, pero de momento no iba a hacer eso. Seguro en el mundo hay sitio para la individualidad, un sitio para él y su hermana separados, ya tendrán tiempo para ser uno solo. >مناة Mi odio... se fue. El odio me ha llevado hasta aquí, la iluminación, el saber, el ser consciente de uno y de todo lo que es y será. El odio en verdad actúa de maneras misteriosas. Esa última frase no se sabe si es real o solamente lo está descansando de una forma inconsciente, sabiendo todo lo que es y fue este hombre frente a él. Su voz suena calmada, en control de sí mismo, revelado, aliviado, como libre de todas las cargas que se había puesto. Libre, libre como cuando salió de esa movida con Misella. Ya no había razones para ese combustible, la trascendencia ahora era lo importante. >مناة El destino dirá. Su mano suelta al monje y le busca un apretón, un saludo de manos de hombre a hombre, de vida mortal a vida mortal. Suelta la espada que cae en picado sobre la arena, Manat entonces dándose la vuelta para caminar hacia la niña, cerrando su puño para no regar más sangre en este mundo ya de por sí sangriento. >مناة Volvámos a casa, Maya. Y si no tenemos, la construiré con mis propias manos. Con una sonrisa calma y un poco inclinado hacia la chica extiende su mano no herida por la espada, y si acepta simplemente caminan hacia el horizonte de la mano. No necesitaba espadas, no necesitaba agua, no necesitaba a un mesías, no necesitaba más poder, necesitaba compartir con sus iguales e inculcar el valor de la virtud antes de abandonar esta forma física. = = = = = = = = = Escribir todo esto me está causando severo daño cerebral, demasiada esencia psicodelia. Perdón si no estoy prestando mucha atención a los detalles.
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>>121874 >>121876 >>121877 >>121878 Anterior al algo, hubo silencio. No oscuridad, no ausencia, solo silencio absoluto, y he allí el dormido. Gerardo duerme pacíficamente sabiendo. ¿Sabiendo qué? Sabiendo. Aún no tenía todas las respuestas, pero espera encontrarlas. Y tal como la vida surgió, el silencio quiebra y los ojos observan. Una ciudad color arenas, de calles pequeñas abarrotadas de gente, personas de ropas anteriores, túnicas mayoritariamente >. ¿Eran todo ellos humanos? No puede verlo, los divisa ajenos a la individualidad, siendo una masa sin forma que solamente escupe odio... Odio o algo más, algo incluso más primigenio. >Gerard (¿Quiénes son ellos que gritan con tanto calor?) Ancianos, mujeres, niños, hombres, todos escupiendo fuego o lanzando físicas maldiciones, ni siquiera el estatus social importaba, todos estaban unidos como uno en un mismo propósito. Es bien como dijo un hombre indoárabe y tuerto: “Él odio en común puede unir”. Gerardo se coloca la capucha y tapado de negro al completo avanza silenciosamente entre la multitud, su rostro resguardado en las tinieblas del manto de un hombre muerto... Bueno, él no sabe que la capa era del larran, pero eso no importaba. Choca contra las personas en la marea y al llegar al horizonte, en la avenida principal, una figura alta se divisa como una aguja que rompe los cielos y más allá. Un hombre, un condenado en el pasillo de la muerte. Habían más, habían otros muertos en vida, habían guardias que se veían amenazantes, aunque nada parecido a EL HOMBRE. Gigante, gordo, ancho, pelado, lampiño; sin lugar a dudas este era el cuerpo ideal de un hombre aunque las masas piensen lo contrario. Este cuerpo de montaña estaba roto, roto pero todavía no había caído ante la insana cantidad de cortes y desgaste, era literalmente un hombre rojo en lugar de pálido natural. >Gerard (Este mismo hombre. Creo que he visto a este hombre en otro lugar.) El condenado que más sobresalía, llevando una sonrisa en un rostro rojo. Observarlo daba una sensación extraña que no puede describir, emociones intensas que nunca antes había tenido. ¿Quién era? No sabe, aunque sabe, tiene la idea de que ya lo había visto... Tal vez todos lo habían visto, en el interior de uno mismo. Sin embargo ahí estaba una multitud que escupía podredumbre contra EL HOMBRE, este que lleva una piedra gigante a la espalda como si fuera Atlas sosteniendo el mundo o el mismísimo Sísifo con la roca que se cae de la montaña. Allí caminaba junto a todos los demás, resguardados por los guardias que tiran de cadenas o meten pingazos con sus lanzas para que ninguno quede rezagado. Míster magia los sigue, sigue entre la gente mirando a la montaña humana. La multitud llega a la plaza, rebosante de vida que quieren ver sangre como sea. La gente en esta época se aburría mucho, las ejecuciones públicas era como ir al cine. Los niños en los hombros de sus padres están pletórico por el espectáculo. De todas formas todos aguardaban en la plaza, apareciendo una figura clave en todo esto, una especie de sacerdote que viste de oro y con un bastón que hace ruido como el cancacara del gordo ogro de antes... Espera que el ogro gordo y los demás estén vivos, no hay que perder las esperanzas; aunque no hayan bajado por el elevador, uno tiene que tener fe. Tal vez se habían ido por otro lugar. >Gerard (Nada nuevo, matar a un tipo porque cree en otra cosa. La historia siempre es la misma.) Que el barbas Caifás lo condena por lo ya dicho, nada nuevo, ocurriendo por ahí un intercambio extraño donde el sacerdote se queda pendejo. ¿Por qué siente culpa por condenar a este tipo? Seguramente por su extraña aura de amor al prójimo. Soldados se acercan cargando tortura, clavos grandes como para barcos, oxidados por el tiempo. Seguro son de un barco, aquí se recicla. Estos son mostrados al público que anda deseando que sean usados para una acción violenta. Luego viene el martillo, muy grande, esos mismos que se usan para romper roca. Pronto estos serían utilizados. Las manos son colocadas, palma contra hierro, entonces ¡PAM! Un único golpe tan fuerte que no da lugar a gritos. Luego su otra mano, otra vez un único golpe que clava de un extremo a otro como si se tratara de atravesar un papel. Gerardo podía sentir ese dolor en sus propias manos, sin embargo estaba ahí parado mirando, quieto, en una cuerda floja de emociones intensas. >Gerard (No era necesario, no es necesario hacerle esto a un hombre muerto.) Ya córtenle la cabeza, esto era puro espectáculo sangriento. Lo peor de todo es cuando llegaron los látigos en llamado del sacerdote, estos guardias apuntando a su espalda y golpeando con una fuerza demoledora, una tan atroz que tiraba de la carne cortando trozos y creando grietas rojas de musculo y sangre. Él también sentía esta tortura y no podía hacer más que llorar no porque lo esté sintiendo, sino porque esto era atroz, era una barbarie. ¿Cómo podía uno causarle tanto daño a otro? ¿De verdad los dioses son tan caprichosos para hacerte cagar solamente porque crees en otro? ¿Era este su mensaje, que los mortales se maten entre sí mientras ellos se miden sus divinos penes? Las lágrimas saladas caen de su rostro serio, más no podía intervenir en todo esto, es un mero espectador como si se tratara de alguien mirando una película. Era espectador y un oyente de esos susurros que se tira en lugar de gritos de dolor, palabras que hacían dudar a la gente... por alguna razón. También andaba ese tipo color latón mirando con un placer morboso todo el espectáculo desgarrador, igual no le presta demasiada atención porque todavía no era un activo con importancia en esta historia. Esto era todo, una humillación y tortura pública que él sentía, se le era transmitida de alguna forma. En algún momento secó sus lágrimas con sus mangas recordando que él ya había pasado por esto, ya había sido torturado y humillado, un hombre moribundo había sido maltratado y dejado al borde de la muerte para morir en agonía en una jaula... En verdad había que ser hijo de puta, pero bueno, se lo tanqueó y ahora estaba aquí gracias al gurú del odio y el sacerdote que lo curó. Estaba aquí siendo testigo de esto. >Gerard (El sudario carmesí...) En algún punto de la tortura se le había tirado un trapo en la cara para que deje de mirar con esos ojos que demuestran más que miradas, aunque este cae de su rostro hacia el suelo solo para dejar ver que, en este trapo blanco, se dibujó su rostro en esa expresión de serenidad absoluta. Era una figura muy limpia, estaba muy bien plasmado como para que esto no sea un milagro.
[Expand Post]>Gerard (No les importaría que lo tenga, ¿verdad?) Algunos lo miraban, nadie se atrevía a acercarse. Gerardo es el primero, pone pie por fin para acercarse a la escena con los guardias distraídos por la corona de hierro en espinas; se pasa por ahí para yoinkearse el trapo sucio ese, regresando a la multitud poco después para mezclarse con ella. ¿Por qué le estaban poniendo una corona de espinas? Este no era el rey de los judíos. Después de tanta tortura y humillación, era hora de moverse. EL HOMBRE mueve su roto cuerpo para tomar la roca gigante en una demostración de fuerza hercúlea, una visión que deja perplejo a todo el público condenado. Sentían miedo. El miedo es el padre de la ignorancia, el miedo es ese sentimiento del que hablaba más atrás. A veces el miedo empuja a la gente a lo irracional, al odio, a destruir, al mal. Quizás esto también era parte de ese odio, miedo a lo desconocido, a lo desconocido y diferente porque este sujeto no es lo que podríamos llamar convencional, ni físicamente y probablemente lo mismo en ideales. = = =
>>124228 Implicando que no haya sido apuñalado por una lanza en su intento de tomar un trapo meado, él seguiría a la turba que se mueve con el condenado y sus verdugos hacia algún sitio, regresando a los pasillos de esta ciudad arena. El odio hacia el sujeto no se había extinguido, seguían escupiendo y golpeando, algunas mujeres llorando por una razón similar a la del mago hace no mucho. <No lloren por mí... lloren por ustedes y por sus hijos. <Lloren por lo que el odio les hará perder. EL HOMBRE se acerca y les habla a estas, Gerardo espectador apenas entendiendo lo que se dice, todavía le faltaba fe contexto. Esas huellas de sangre todavía necesitaban hablar, y se crean más con cada paso hasta que la piedra cae. Gerardo se acerca un poco pero no lo suficiente, discreto, mirando a una niña acercarse sin malas intenciones con otro trapo en mano y con lágrimas en los ojos por ser testigo de semejante acto en contra de la vida. Ella se acerca al obeso personaje para solamente ser golpeada por uno de los guardias, cayendo esta como una hoja en otoño sobre el polvo de la calle. Gerardo ya había visto suficiente; se acerca a ella, se arrodilla y la toma para luego mirar al guardia como Rocky en esa escena cuando Creed muere. Además de joder en vida a un hombre, ¿era también necesaria esta violencia? >Gerard No llores más, pequeña. Sé fuerte. No era el mejor hablando. Tal vez era su hermana, tal vez era su hija, tal vez era una desconocida para EL HOMBRE, pero igual la consuela, rompiendo tal vez un recuerdo o las mismas telas del espacio y el tiempo al estar en un lugar que no es el suyo. Le seca las lágrimas con la tela ensangrentada y se la entrega con ambas manos, poniéndose de pie con una dificultad sabrosa porque al final del día el tipo estaba todo hecho mierda, ni siquiera la gracia divina lo podía salvar para este punto. >Gerard Busca a tus padres, a tu hermana, a tu hermano, a quien sea. Este no es el lugar para una niña. La ayuda a ponerse de pie y continúa su marcha siguiendo el rastro de sangre junto a los gritos violentos, su alma le pedía seguir observando. Así por un rato, subiendo una colina ahora sí el pelado siendo un Sísifo de la vida. Ya no había observadores siguiendo el tormento, solo los guardias y él, un mago invisible. El silencio fue gigante. La cima de esta colina es un lugar de ejecución, hay muchos cadáveres, huele a miedo y desesperación, a muerte ácida, ese olor que quema la nariz. El mirar esas jaulas colgadas le da un escalofrío porque bien pudo terminar como esos esqueletos que allí aguardan, todavía manteniendo algo de carne en sus huesos, carne todavía no consumida por las larvas o las aves que rapiñan por el lugar de muerte y desolación. >Gerard (Qué visión tan desesperanzadora.) La piedra que EL HOMBRE traía cae al suelo causando un pequeño sismo. Los guardias ya habían cumplido, haciéndose ellos hacia atrás para dejar solamente a ese tipo, ese guardia de armadura latón que por alguna razón resuena dentro de su cabeza, como algo que había escuchado, como un susurro en la noche al que no le había prestado la suficiente atención. Este es el padre de la gata calientaporongas, marquen mis palabras. Ahí estaban ellos, un hombre derrotado pero no caído, y un caballero de oro falso, con una fina espada a un costado que no debería ser el arma de un ejecutor. Ante todos, EL HOMBRE reza a su dios, ganándose las burlas del enmascarado que no es Pupus. <El silencio también es una respuesta. Normal que se burle. Pero bueno, una conversación de fe que no le quitaba la idea de la cabeza de que los dioses son altos garcas. No quería darle la razón a esos degenerados y a la niña esquizoide con su hermano el gordo, pero el archirei no hizo nada malo, al menos no había fuerzas externas, dioses que se frotan las manos, no había en su mandato fascista. >No hay fe en dioses que caminan entre nosotros. No hay fe cuando los regalos son seguros. Eso es interés, vender tu llama Bueno, tenía su punto. Amor, odio, cosas intangibles que la gente siente, que están ahí sin forma física, fuerzas que mueven el mundo y que la gente cree en ellas. Tal vez él cree en algo como esto, intangible como el amor y poderoso como el odio. Se podría decir mucho de todo esto, se podría analizar de mil maneras la conversación entre un hombre y su verdugo peculiar, pero Gerardo se queda en que el compadre se fue pendejeado por un tipo que había alcanzado la Ataraxia. No había que ver el bosque, había que ver el árbol. No importaban sus creencias, importaba él como individuo. Era la estatua de Arno Breker con sonne de fondo. El final acaba agridulce, pero un final esperable, uno que se sabía desde un mismo principio; el verdugo ardiéndose porque no sabe debatir y terminando en con el gigante pálido y lampiño sin ninguna piedad por la vida. Antes de que su cabeza sea separada de sus hombros de piedra y misericordia, sus últimas palabras: “En tus manos encomiendo mi llama...”. >Gerard (No debí ser testigo de esto.) En el aire había dolor, había pena, pero luego una paz infinita que golpea el corazón, que mueve los huesos. Cree, sabe que hubo muchos hombres y mujeres como él, pero la historia los había olvidado tal como a este gigante. Silencio. Otra vez ese silencio, ni aves hambrientas ni los sonidos lejanos, solamente el silencio que dejó una cabeza y un cuerpo sobre los suelos por los que corre la sangre. El verdugo había dejado su arma y su cuerpo se mueve como gelatina, en cualquier momento pudiendo caer. Gerardo se había quedado mirando la expresión de la cabeza con una corona de espinas... Tan... pacífica. Había aceptado su muerte con valor, habiendo sufrido miedo y todo, puede que miedo antes siquiera de todo esto.
[Expand Post] <Verdaderamente.... este era más que un hombre. >Gerardo (... No has aprendido nada.) Piensa, dándose la vuelta para mirar un horizonte como cuando hizo en su conversación con el hombre futuro de las revistas porno. No había razones para darle algo extra o quitarle lo que fue, ni más ni menos, un hombre que se había conquistado a sí mismo... Esperemos que en un futuro a este gran hombre no le den tintes divinos tergiversando al carajo su historia y enseñanzas... Sus manos en guantes van hacia su espalda mientras las horas pasan rápido y a la vez se estiran demasiado, pero nadie allí se movió ni un centímetro. Gerardo pensaba, estaba perdido en su mente, pensamientos sobre la muerte y el "plantar" cosas. Puede que la vida eterna se gane dejando algo en el mundo y no literalmente vivir eternamente como un hombre de calcio. Bah, mejor vivir eternamente, seguro uno no se aburre de tener tiempo infinito, sino pregúntenle a la furra que ni siquiera pasa de los cien años. = = = Sus movidas mentales no le permitían ver que todo se había detenido en el espacio de esa noche, él solamente andaba perdido en el horizonte y su propia cabeza loca. Sería esta constante si no fuera por esa amplia mano que lo despierta del trance, lo sobresalta porque no esperaba a nadie por mucho que lo toque con la delicadeza con la que alguien toca un copo de nieve. >Gerard (Está detrás de mí, ¿verdad?) No sabe si quiere voltear y si quiere ver, sin embargo lentamente gira en el sitio con los ojos bien abiertos hasta por fin divisar. Ahí estaba él, EL HOMBRE, el hombre pelado, macizo y en pelotas, ni siquiera una hoja verde en sus partes, ni siquiera el velo de decencia. Este hombre lo observa con la mirada smug del wojak, es pelado y todo. >Gerard ¿Estás vivo? Su muerte fue exagerada a lo grande. El Gerardo pregunta sorprendido, esa expresión misma dibujado en su rostro pálido como el de un fantasma, el de un cadáver que se niega a descansar. Sin embargo ahí estaba esa extraña sensación de tranquilidad que traía el calvo amigo. <jum, Chico.... La última vez que escuchó esa última expresión casi es violado por un cantante liche, igual no menciona nada y le deja continuar. <Tú no deberías estar aquí. <Dime... <¿qué es lo que te atormenta tanto? https://youtu.be/ffET_NmfZjc?si=mtczU3BZo2-B89fk Sus palabras se habían quedado suspendidas en el aire cuando siente el poder del redentor "curar" su cuerpo, más bien dicho aliviar la carga que lleva en todo momento. Silencio, calidez. Estaba cansado, llevaba un agotamiento, una fatiga muy gorda desde que había llegado al abismo o puede que desde mucho tiempo antes, ahora estando allí, suspendido en esta sedación que proporciona la presencia de este sujeto olvidado por el tiempo. Al final decide centrarse y contestar, mueve la cabeza en negación como alineando sus ideas perdidas. >Gerard ¿Yo? Nada, solo pasando el rato. No sé cómo llegué aquí, es como la vida misma... o tener una novia. Estás ahí en la cama disfrutando el pecado y a los pocos meses ¡ah! Aparece un tercero. Como la vida. Así le pasó a mi padre. Acompañaba sus palabras con gestos, como abriendo bien los ojos o moviendo las manos para hacer como que algo aparece de la nada. >Gerard Y no creo que algo me atormente, no ahora. Tal vez lo inevitable de mi muerte cercana, pero ya no estoy tan seguro de eso. Estuve tanto tiempo viajando solo y aprendiendo que me olvidé de lo que era realmente importante. Se queda unos momentos pensando en las figuras en su vida, probablemente todos muertos por los acontecimientos extraños que deja a su paso. >Gerardo Los vínculos son importantes. Hasta ahí su observación, no quería hablar de más en estas mierdas cursi. Igual el tipo bastante de pana, no sabía que los entes fuera del tiempo y espacio son tan buena onda, este ya era el segundo. >Gerardo ¿Puedo hacerte una pregunta?... Todos llevamos una carrera constante contra el tiempo, el destructor de mundos. Los dioses se olvidan, los imperios caen, los hombres se marchitan... ... No, no, creo que hay cosas que es mejor no contestar. Podría preguntar un millón de cosas como por qué huevos estaba él aquí o si el boludo del Pupus tiene implantada su cabeza para darle sus poderes o algo así, pero decide simplemente no preguntar nada. No tenía mucho que discutir, igual agradecía su tiempo, porque el tiempo es importante. Inserte aquí la imagen del conejo blanco con el reloj de bolsillo.
>>124229 >>124228 Literalmente es Kyriakos lampiño >>124145 >>124143 >>124142 >>123850 >>123849 Acabo de perder la contestación a los sueños de los tres chiflados, igual no me quemo porque ya me acostumbre a ser violado tampoco es muy relevante contestar, solo aviso por si mando todo concentrado en un turno, tampoco se perdió mucho.
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>>123850 >>123849 Kekie bonito ~Agarras con fuerza el mando de cruz dorado, miras al cielo y lo lanzas hacia ese rostro de Maracaibo. La cruz gira con fuerza, quedando como un disco dorado que agarra una curva en el aire, generando la parábola y yendo directo al rostro con toda la fuerza cinética del lanzamiento y..... Choca, un diminuto golpe, y nada. Pero las voces, las risas, todo paran, y te miran, ese rostro te mira, aburrido, como niño cansado de jugar con hormigas. <Deja de chillar. https://youtu.be/e8N1Z0BurdU?si=RewIqOvCxVqVaOGH ~Al instante un Potente Rayo cae del cielo, reventando todo tu cuerpo en segundos, prendiéndolo fuego por completo, puedes sentir como rápidamente la piel, los tendones y el cartílago es digerido por las llamas, tus ojos se derrite y.... https://www.youtube.com/watch?v=xDyKWsMaNeY -Despiertas https://youtu.be/n1zK_Lph-fs?si=ZtMzKST57K4LapOr -Todo está oscuro, sientes como tus manos se aferran con fuerza involuntariamente en algo grueso, duelen tus tendones, están acalambradas, por tanto, esforzarse. Pero sobre todo, sientes como tu cintura y tu abdomen es apretado por una enorme presión, entonces abres tus ojos. -Manat está enfrente de ti, acostado, tú estás arriba, estabas ahorcando (intentado) su cuello, este está dormido. La fija está aparentando como el infierno, pero tus manos ya te obedecen. -La niña no está en la virgo cueva con ustedes. -las ranas croan. >>124145 >>124143 >>124142 ~En una mano, un cuenco. ~En la otra, el sable. ~Y tú.... elegiste más haya de la obviedad. https://youtu.be/bti2U9n2LJg ~Nada, tus notas que, no había nada, en ninguno de los dos lados. ~Una sonrisa de orgullo se dibujó en el rostro de quien tenías frente a ti. ~Tú le das la mano, su mano se aferra con fuerza con la tuya, esos callos, ese tacto, ese calor, tú la sientes... tan familiar. Eras.... ~Entonces Él no se encontraba frente a ti, es más, probablemente nunca lo estuvo. ~El sonido del desierto desaparece. Ya no te sentías en el abismo, ni en una ilusión, ni en un sueño. Ninguna de esas larpeadas. Tú solo te sentías. ~Momenti. https://youtu.be/PIan0gS62Xg?si=jQtug6y-ym4XgBIj&t=2858 No encontré la banda sonora, asi que anda al minuto 47:38
[Expand Post]~Bajo tus pies, la arena se ablanda y empieza a vibrar con suavidad viste cuando ponen sonido en arena y dibuja la frecuencia? Algo así, todo el tiempo cambiando. La arena empieza a subir por tus brazos y pantorrillas, acariciando tu cuerpo con suavidad. Tus cicatrices se llenan de ese arena, no se cierran del todo, pero dejan de sangrar. Sientes que el ardor se apaga, aunque las marcas siguen allí. Tus heridas ya no duelen, pero aún las puedes tocar, aún se pueden ver. ~El mandala inmenso que giraba sobre tu cabeza (en el cielo) empieza a mutar. Las espirales de escenas horribles se diluyen como tinta en agua. En su lugar aparecen recuerdos luminosos: gestos de ternura que creías ajenos, momentos que no sabías que te pertenecían, rostros sonrientes que habías olvidado o tal vez inventado Tú saras que aparece, al final la mente del uno es impugnable2... No, no son memorias autoimplantadas, ni ilusiones, ni tampoco proyecciones puestas a drede, no, son reales, tan reales como tú solo puedes saber, tan así, que no pueden ser narradas. Pero sí explicadas. Como el niño que a pesar de los infortunios, tras los años, solo recuerda con nostalgia, como si, a pesar del tiempo, los pocos, casi nulos, pero lindos recuerdos, terminan sobresaliendo, a pesar de que al principio fueron opacados por la tristeza. Las malas visiones no era un borrado para dar cabida a las nuevas, ni es un remplazo, era más como una transmutación. El veneno se vuelve néctar sin dejar de ser veneno. Sientes que cada hilo del mandala se suelta, desgranándose, y un cielo normal muestra presencia fuera de toda ilusión. https://youtu.be/WJEmtyF93Fo ~La débil mano infante vuelve a tomar tu agarre, sientes esa pequeña forma, frágil, delicada, delgada, tan efimera. Hasta alguien que te ama mucho puede temer lastimarse en tu presencia, pero ella que te sostiene con confianza, con inocencia, lo hacia igual que cuando te hundías en la arena, sin prejuicio. Los dos se marchan de ahí, caminan hacia adelante, el paisaje se dibujó frente a ustedes, un paisaje ordinario, un paisaje común, pero aun así, un paisaje hermoso. ~¿Que es lo que se ve en el Horizonte?, ¿Qué es ese paisaje? ¿Cómo se ve? ¿Qué es a donde van, o que es lo que ocurrirá?, no está escrito. Están fuera del dominio del engaño, fuera del dominio de las manos ajenas. Los únicos que pueden saberlo, los únicos que pueden verlo, son ustedes dos, y nadie más. ~El velo se cierra. ~No se ha escrito. -.... -Despiertas Despierta como 10 minutos después de Tabla <+Vida de Tabla y Manat a Aumentado. <Manat gano dos nuevas habilidades: >Calma. lv1. Si tu salud es menor a un 25%, tu daño aumenta un 60%. El daño se reduce a 35%. Pero tú esquivé baja -4 puntos. >Amor. lv1. Realizas un golpe devastador con toda tu fuerza sobre un solo objetivo. El daño es el resultado de tus dados de fuerza, más el máximo de tu arma. (reduciendo su daño -25% y velocidad -2 por 2 turnos del objetivo) Si fallas, Tu daño baja un 50%, tu precisión baja 2 puntos, tú esquive baja 2 puntos. <Tabla gano tres nuevas habilidades: >Contra ataque lv1. Si un enemigo falla un ataque contra ti, puedes atacar de vuelta con un +8 de daño extra. Es un turnito extra, en vez de 3 turnos, harías 4tro >Eco sombra Lv1. Creas una sombra que tiene el 50% de tu vida, y saca un 50% menos de daño. El enemigo tiene que tirar 1d2, para ver a quien ataca. >Whirlwind Lv1. Realizas una serie de ataques rápidos, desgarrando a todo lo que esté a su alcance. No puede fallar. Puede causar sangrado (si saca máximo de daño). Si matas a un enemigo durante esta habilidad, puedes continuar girando 1 turno adicional. >+3 Punto a repartir para cada uno. <¿Aumentar Vida? <¿Aumentar Evasión? <¿Mejorar Habilidad?
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>>124261 >>124229 >>124228 ~Tu cuerpo se sentía como una sombra del tiempo, Opaca, pero a su vez, presente en la conciencia de las personas. Las personas no te pueden ver, pero cuando caminas a su lado, los pechas o rozas, sus expresiones hacen pequeños movimientos, casi imperceptibles, como si por un segundo, vieran algo. Tú te sentías como el color sepia.... no me preguntes como se siente eso. ~Tú te acercas a los guardias, pasas a su lado, puedes ver esas armaduras extrañas, primitivas, pero no inservible, solo con una estética más rudimentaria, de una época ya olvidada. Ellos te ven, pero a la vez, no. Te sientes como si todo el mundo te estuviera ignorando, pero, no voluntariamente. Como sí, estuvieras en el medio del escenario de una obra de teatro, y los actores siguen su papel, a pesar de que un vagabundo se haya subido al medio de la escena. Te ven, te sientes, pero a la vez, no lo hacen. Agarras ese trapo, y te marchas. ~Lo mismo con la niña, puede sentir tu consuelo, pero a la vez, es como si no lo sintiera, y solo fuera una briza amigable que rosa su nuca. ~... ~Y ahora estabas aquí. Frente a él. ~"¿Estás vivo?", preguntas. ~El Gordo Pedro se te queda mirando, pensativo.... levanta una ceja, y da un corto pazo para girar un poco, sin prisa. Con eso dirige su mirada en donde tendría que estar su cuerpo con tranquilidad. Después te regresa la mirada, y con una respuesta seca, pero tranquila, te contesta. >"No" ~Entonces, este se sienta en el suelo junto a ti, pero dándote la espalda para ver el horizonte. No hace nada espectacular, solo mira con calma, como si disfrutara cada segundo, y apoya los codos en las rodillas. En esa posición era había quedado bajo (ya que está sentado), perdió toda esa postura amenazante (ya que tú eras un fideo de 1.50 y en la gorda Alberta, que si se tropieza te dejaba como Don Ramón). Este suspira, un sonido grueso y cansado, como el de un hombre que acaba de terminar una jornada de trabajo en la constru, y solo quiere una coquita fría mientras se siente en la silla playera frente a la ruta. Entonces lentamente gira un poco su cabeza para atrás, para verte, para escucharte. ~Sus manos, grandes y callosas, se entrelazan y tú hablas. Haces esos gestos que usan los que ya saben que la historia la cuentan mejor con las manos, mientras tanto Él te mira con calma, escucha lo que dices, observa las expresiones con tus manos, tus gestos, los pequeños detalles en tus ojos, y esas trivialidades expresivas. ~Él se inclina un poco hacia adelante, apoya la barbilla sobre las manos. Te observaba con esa calma, como quien mira a un hijo cuando le cuenta emocionado, cosas tan triviales que vivió, que para él eran las cosas más increíbles. Como cuenta un logro tonto que le alegraba más que cualquier triunfo. No era mirar por mirar, sino algo como "prestarte atención". No importaba si los mortales tenían poco tiempo, o si los muertos ya lo habían perdido, él estaba ahí, sentando, escuchando, brindándote todo su tiempo. ~Hablas de la muerte, de haber viajado, de haber olvidado lo importante. Mencionas los vínculos, el asiento con la cabeza, compartiendo sentimiento. Tú te quedas, al final, como quien quiere preguntar cien cosas y no pregunta ninguna. Cuando terminas de hablar, este queda un rato en silencio, no hay prisa. Le da tiempo a la habitación del mundo para asentarse. ~Entonces se levanta del suelo, hace algo de fuerza, sus rodillas truenan un poco, como cualquier persona, nada divino. Este voltea y se te acerca, con una sonrisa calmada. https://youtu.be/hdwfoeXudjk?si=6Dlu_pyCjRbC03G- <"Ya te e robado mucho tiempo" <"Aún hay mucho por ver...." <"Y ellos te esperan" <"Así que cuidate" <"...." "Y... Sonríe, chico" "Está amaneciendo." = = = = = =
[Expand Post] = = = -Despiertas. https://youtu.be/hk_lxfG5GPo?si=uu0syMVuCdKfUjJs -Habías dormido de puta madre. Panza llena, con comida calentita, en un suelo mas blando que una prisión o una mina, tras un relajar la cabeza con un porrito y un vinito suelto. Y lo más importante junto a un fuego, con gente que no te quiere matar. -Si, tu cuerpo estaba aún hecho poronga, pero tu descanso fue tan bueno, que no te sentías como todas las mañanas, con dolor y un ataque de tos violenta con sangre, hoy te había dejado tomar un respiro. -Al abrir los ojos, vez a la niña cornuda, cerca del fuego apagado, rascándose el cabello con una pata mientras tomaba el sol dorado del amanecer, (También notas que tenía algunas cosas en sus manos). -Todos aún están durmiendo. Solo tú y la cornuda están en el mundo de los vivos. La luz del inexistente sol toca tu piel, era una luz caliente, suave. Poco a poco escuchas los seres vivos del pantano despertar, los árboles respirar. Y esa campana constante a la distancia, con esa ciudad abandonada entre la vegetación. -Aún no habías muerto. <+Vida de Gerardo a Aumentado. <+Alk de Gerardo a Aumentado: Alk 25/25 <Gerardo una nueva habilidades. >Mano 'Amiga' lvl.1: Una mano de Alk se materializa, En tiradas de Fuerza, o "juegos de mano" (todo lo que implique agilidad o precisión con únicamente las manos) tiene un +5. Tiene un +5 de daño y un +5 de precisión con cualquier arma (de una mano). También puede bloquear ataques, pero puede ser destruida por esto (cuenta con poca vida). Consume 10 de Alk, Pero al tenerla activa, no podrás usar hechizos aunto-invocados **si de otras maneras*. >+3 Punto a repartir para cada uno. <¿Aumentar Vida? <¿Aumentar Evasión? <¿Mejorar Habilidad? -Tienes un trapo en tu mano. Tiene un rostro. Me olvidé de poner en el anterior turno. Los sueños, no los 'recuerdas' y a la vez sí. Es como cuando, sabes que soñaste algo, sabes qué paso, como te sentiste, etc, pero no puedes dibujarlo en tu cabeza, quedando como un recuerdo difuso. Sabes qué sucedió, pero no como
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>>121859 >>123772 >>123902 >Eirim La Iglesia...no, La Iglesia, una estructura titanica e interminable de arquitectura imposible y de fantasia, una verdadera obra de arte merecedora de ser la casa de Dios. "..." Eirim mira maravillada sus alrededores, tal construccion, casi queria llorar de lo bello que era todo esto por mas extraño que se viera. Da un paso, y dio otro, sus pisadas generan ondas, pero no era que le hubiera crecido una pierna, su extremidad faltante era un miembro fantasma, translucido, fantasmagorico y emenaba un ligero brillo blanco y divino algo asi como el brazo psiquico de Finn en el episodio de hora de aventura donde construye una torre, kek, en el reino de la mente todo era posible, pero Eirim no se habia percatado de esto, estaba demasiado concentrada mirando los alrededores y caminando, sin rumbo fijo, pero sabia que debia caminar. Las monjas, en legiones infinitas se mueven a su alrededor, concentradas en sus rezos mudos y cargando sus propias cruces, Eirim lo observa en silencio, cautivada por esa devocion para poder cargar tanto peso, metaforico y literal. Pero debia seguir, habia que seguir caminando, no importaba la fuerza del incienso o el frio de la roca que tocaban sus pies descalzos, ya habia vivido esto en carne propia, y se gano su lugar como monje de los observadores, estas prueban no iban a demorarla. Levanta la vista al campanario, imponente como montaña e igual de ilogico y surrealista como toda cosa en el abismo, como si tuviera vida propia, como el abismo. "..." Erim cerro los ojos, tomando una gran bocanada de aire, suspiro. Con la mano derecha hizo el simbolo de la cruz en frente de su pecho. Abrio los ojos "Voy a subir" Le habla a la nada, por si habia alguien escuchando o no, fuera esto un sueño o alguna alucinacion de eso que el abismo o los seguidores del ARGD le gustan hacer, no importaba, confiaba en su fé para poder superarlo, y luego de su llegada a la cienaga y la charla con sus compañeros, ahora tambien confiaba en si misma. "Nada va a detenerme" Por mera inercia subio, se sentia correcto y era la unica forma logica de progresar en este escenario. Paso a paso los escalones grabados se deshacen en polvo, volviendo cada vez mas imposible su regreso, mas no se arrepentia o se echaria para atras, cada paso es mas facil que el anterior, escalones mas sltos y empinados, era como volver a ser una niña y tener que subir los escalones del convento arrastrandose mientras era la burla de los demas, pero ningun resbalon o paso en falso, ningun tropiezo la detenia, seguia subiendo, y subiendo. Y mientras mas sube, mas cambian las cosas, la impresionante iglesa se empezo a distorsionar, hasta volverse un lienzo en blanco, ella seguia avanzando de todas maneras, como un grano de arena en un desierto interminable, arriba o abajo, ella seguia recta tal cual empezo por el primer escalon. El campanar y sus vibraciones retumban en su cuerpo, sacuden cada celula de su cuerpo y van poco a poco distorsionando y corrompiendo su apariencia, la tarea de subir se iba haciendo cada vez mas y mas complicada...al menos ahora se veia como la horrenda criatura que era-- "No...no voy a detenerme" Tal vez la vieja Eirim habria tenido un pensamiento fatalista de esa naturaleza, pero esta Eirim no, tuvo su character development y se tuvo que aguantar todo el dia a su partu de enfermos mentales, unas malditas escaleras no iban a poder con ella. A pesar del dolor y las lagrimas que manchan su cara, a pesar de cuan distorsionada se fuera volviendo su apariencia, siguio avanzando, un escalon a la vez, apretando los dientes y recitando sus rezos en voz baja para concentrarse. Eventualmente, llega al final de las escaleras, pudieron ser horas, dias, o semanas, pero al dar el ultimo pie cayo de cara al suelo. "..." Tomo aire, y siguio sus rezos, arrodillandose "Lo logre..." Al alzar la vista, es que puede ver con claridad la estatua que descansaba en la cima, una estatua de Severina. Y con la estatua viene una voz, no sabia como, pero tenia la certeza, esa era la voz de Severina. Quiere llorar, vomitar mearse y cagarse, no sabia como reaccionar a este repentino acontencimiento, de su boca solo salen gimoteos inconexos e inentendibles que cesan tan pronto la estatua cobra vida y le extiende la mano. "..." Eirim se le queda viendo, y timidamente, extiende su mano y siente la calidez de la piedra "Severina, yo...tengo tanto que hablarte, tanto que preguntar, yo...y-yo..." Apenas ve su reflejo en la roca su voz queda muda, ese reflejo no era suyo, no era su imagen usual, ni esta version corrompida que portaba ahora. Confundida, pasmada, se toco el rostro y luego extendio la mano, ella y su reflejo tocando sus manos a traves de la piedra. Ella, eso era todo lo que que quiso ser y jamas pudo, lo que nunca fue ni sera, la imagen limpia y pura de una seguidora de la luz de los observadores, ajena a la suciedad e impureza que caracterizaba el horrible nacimiento y la crianza de Eirim, su yo perfecto y deseado. "Tu..." Ella y el reflejo hablan, mas sus versos caen sordos al lado opuesto y viceversa. Con una mirada malenacolia, le dice.
[Expand Post] "Ojala poder conocerte" El reflejo se quiebra ante la voz de Severina, Eirim se sobresalta por esto y pega un brinco de tres pasos hacia atras, no hay evidencia fisica de esto, solo luz, la luz dorada y calida de los observadores que envuelve su cuerpo su alma, y fortalece su llama hasta devolverle su apariencia verdadera, la original, coja, tuerta, con marcas y cicatrices, pero era ELLA su verdadero yo, y ya no estaba avergonzada de ello. La esttua de Severina colapsa, haciendose polvo llevado por el viento. Y al viento, le sigue la luz, luz dorada y en enceguecedora que cubre cada parte de su ser, ya no estaba en discordia, su alma, su llame, su ser ahora sonaba en conjunto, junto las manos sosteniendo su rosario, rezo, y a la par de sus rezos, sus modulaciones se suman y se sincronizan con las campanas. Ahora era una mas, una luz mas para los observadores. En luz o oscuridad, ruido o silencio, pertenecia, y eso la hacia feliz. ... Entonces vino la oscuridad, y se vuelve nada mas una espectadora de una vieja plaza bañada en ceniza con nubes igual de grises para el escenario violento y desagradable que se llevaba a cabo. Una pobre chica arrastrada hasta el centro para ser victima de un castigo a manos de la iglesia, una pecadora. Eirim estaba alli cual fantasma, pero se abrio paso apurada, no importandole si chocaba con alguien, no podia quedar ignorante a esto, debia hacercarse debia saber. Una pobre muchada tratada de oveja negra para recibir un castigo injusto y que llegaba a comprender, la saoida facil para el despiadado y la entretencion para aquellos que eran dominados por la violencia. Mas una figura de inmenso porte se hace presente e interrumpe la purga con su mera presencia. Y con sus palabras hace callar a la multitud sedienta de sangre y expone la hipocresia de aquel que buscaba violentar sin buscar solucion a la raiz del problema. "Es verdad" Menciona, no importaba si alguien la escuchaba o si podia ser escuchada en primer lugar, concordaba con las palabras del yisus hombre enorme, y poco a poco, la multitud se va dispersando, incluso las monjas a las cuales mira con desden, aplaudir un linchamiento, detestable. El hombre se acerca para datle a esa pobre chica la oportunidad de levantarse, pero esta no puede, le faltaban fuerzas. >"No valgo nada." Eirim se acerco. "Eso es mentira" Queria darle una ayuda, incluso si no existia en este tiempo, queria dar una mano, un grano de arena por mas insignificante que fuera "Yo tambien pense asi una vez, pero tu, yo y todos nosotros somos iguales a los ojos de dios, todos valemos lo mismo, todos respiramos el mismo aire y seremos juzgados al final. Y esta en nuestro poder hacer el bien y la compasion con los regalos que nos dio. Tu lo vales, solo debes dar el primer paso para darte cuenta" La muchedumbre es dispersada, y el hombre tambien se va luego de dar sus palabras, pero Eirim se queda. "Vamos amiga, hay que levantarse, aun queda mucho por vivir" ... >>121859 De nuevo oscuridad, y de nuevo se hizo la luz, pero era una luz extraña, como una mera imitacion hecha por algo o alguien que jamas vio la luz verdadera. Da vueltas viendo su alrededor, atrapada entre los enormes muros de piedra y el bello jardin. Mas el bonito paisaje solo servia para hacer que los pelos de la nuca se le levanten...estaba demasiado vacio, habia demasiadas cosas, olores sensaciones, pero no habia nadie. Rodeada por los laberintos de grava, antes de ponerse a vagar sin rumbo, primero se acerca a las flores...no era flores. Toml un paso atras, en lugar de olor, tienen sonido, y en lugar de fibra tienen carne. No eran flores. Los canticos del jardin por mas bellos que pudieran oirse, el venir de esas extrañas flores la dejaba nerviosa, y apenas dio otro paso para retirarse el coro se apago. "ª" Dio otro paso, las flores se iban callando mientras las de antes reanudaban su canto, ella era el silencio que callaba que caminaba, era la innombrable, la indeseable, el adefecio, el ser horrendo que nadie queria reconocer. Suspiro y siguio su camino por el sendero, hasta llegar a un antiguo poso con grabados de rostros gritando. Su agua era un espejo a su alma, una sonrisa boba se le forma en el rostro al ver y recordar esos viejos momentos que añora, todos y cada uno.
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>>124651 >>121861 https://youtu.be/Uy-HZM24pow locura Pero esas dulces memorias fueron remplazadas por sus mas crudas remembranzas, todas las burlas, todo el rechazo, todas esas noches que lloro hasta dormirse mientras aguantaba los rugidos de su estomago, todas esas tardes que aguanto los castigos por parte de las monjas del convento, arrodillandose en el maiz o aguantando los azotes de las reglas en las manos. Todas esas tardes que miraba el patio desde la ventana de su habitacion, y se planteaba el saltar por esta para poder acabar con todo. Las voces de las flores rompiendo el silencio y quebrando su paz. "Callense...¡Callense!" Se lleva las manos a las orejas, queriendo extinguir el coro incensante, pero era incapaz, era consumida por la densidad del rechazo a su alrededor, hasta que su vista termina chocando con aquello que las flores señalaban "..." Una hebra de cesped marchita que destacaba entre la perfecta e impoluta, eso era ella, un error que destacaba entre la multitud. Y de ese cesped salen viboras, ligeros filamentos que vibran a su alrededor y la hacen colapsar de rodillas por la molesta sensacion. No, no era molesta, era enorme, gargantica, una sensacion de rechazo, rabia y rechazo, una amargura terrible y orgasmica, una sensacion de animosidad enorme como una montaña, la cual aumentaba en ferocidad con cada horrible escena que le recordaban, mas y mas. Su debilidad, su inutilidad, su impotencia, su cruz, esa planta era todo lo malo que hubo alguna vez con ella. Se arrastra hacia la planta, debia aplastaroa, debia matar a la mala hierba para que no se esparciera, debia cortarla de raiz, debia de matar a esa cosa para no contaminar el pozo, debia... "..." Se detuvo frente a la planta, sus manos tomandola con fuerza, podia matarla, era mas que capaz...no podia, no era lo correcto. El odio corrompia, envenenaba, ella pudo tener una segunda oportunidad en vida, tal vez, otros tambien. Sus manos soltaron la planta, y la cubrio con sus brazos. "Esta bien pequeña, esta bien, te lastimaron, a mi tambien. Deja ir ese veneno que te infecta, yo estoy aqui para ayudarte a sanar, podemos hacerlo juntas, y luego veremos la luz" Se quedo abrazando la planta, y tomo sin chistar toda esa carga negativa, porque eso es lo que el haria.
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>>124248 Grande Wolverine, seguro que con eso se consiguió una rubio o morocha. Suele pasar, yo ya quedé traumado y guardo el turno cada tres palabras. Quitando eso, temazo. Creo que puedo responder ahora lo de after sueño y de paso lo de Eirim y el negro del turno anterior sobre el Reptussy, aunque antes: >Amor. lv1. >El daño es el resultado de tus dados de fuerza No entiendo esto, ¿debo tirar un 1d20 para fuerza como tal o con fuerza te refieres al 1d12 de, por ejemplo, un hacha? Igual todavía no me decido lo que debería mejorar en el ario. <Tabla Mejora Detrás de ti, Imbécil al nivel 3 y Eco sombra a nivel 2 para ser el próximo hokage. https://youtu.be/M-mQ3JLt8SQ?si=ENAFSDYbJtqRFxVH <Gerardo Cadena relámpago nivel 3 y Armadura mágica al 3 también para más placer.
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https://youtu.be/Zt6nCSMAIZg >>121911 >>121912 >>121913 >>121914 >>121915 La lluvia cae en la ciudad...esta extraña ciudad brillante de luz y concreto, con la humedad en el negro suelo, el cual se reflejaba como un mar negro, referencia a Abracadabra 1993, o un espejo de obsidiana. Wes esta cuativado, tantas luces, tantas cosas extrañas que no deberia siquiera ser capaz de conjurar en su mente...pero ahi estaba, envuelto en este paraje extraño. Se mueve solo y por inercia, siguiendo la luces y sus reflejos. El ambiente, el clima, los olores, la gente desesñerada, miserable, abandonada por el resto de la sociedad y dios mismo...podia ser facilmente de los peores lugares donde habia estado, y habia estado en las alcantarillas con los leprosos, por eso nadie va a New Jersey. El trueno retumba y lo asusta, se le levantan las plumas a tiempo para que el carruaje metalico(taxi) llegue a darle un aventon, no sabe que es, pero siente que debe subirse, y ya estaba ahi dentro cuando se da cuenta, ni siquiera sabe como abrir la puerta o como es que entra con la embergadura de sus alas, pero lo hizo. El taxi avanza por la bruma y la noche oscura, yendo a su bola y violando normas de trafico como todo buen taxista. No puede ver al conductor desde atras por la mapara, solo tiene recortes mal pegados de vicios y deseos carnales, y recuerdos ya caducados por el tiempo. Solo su brazo se escurre a la vista, y el sonido de la radio. "Entonces...soy nuevo por aqui, ¿algun lugar que recomiendes visitar?" No tenia ni puta idea de que decir o si siquiera valia la pena, esta alucinacion estaba muy rara con tantas criticas y satira de la sociedad moderna o al concepto del 'yo' individualista, tal vez Krazinski tenia un punto y la revolución industrial si fue un error y habia que detener las innovaciones de los Gnomos antes de que fuera tarde. O talvez solo se estaba malviviendo por el puchero de mondongo cagado, podia ser. No sabia si era su cuerpo, no sabia si era el, ¿alguna vez...fue algo en primer lugar?. Tal vez nunca lo fue, el Taxi frena y la espera lo pone a reflexionar, a tiempo para que las palabras del taxista lo dejen pensando...no entendia una mierda, pero el tono bastaba, le habla con cariño, algo que habia experimentando una cantidad de veces que podia contar con las manos, y la mitad de ellas fueron el dia anterior al terminar con esta party de locos arabes y creyentes deformes. "Gracias..." El viaje se pone mas raro, van en circulos girando siempre a la derecha, y no era un laberinto como para que esa tactica ayudara a llegar al final, se repite, todo se repite una y otra vez, su cuerpo empieza a sentir el cansancio de esta monotonia y pesadez, todo se difumina. Era como su vida, nada nunca estaba claro, simplista, apatico, solamente viendo por si mismo, sobreviviendo, comiendo, matando, escapando, una, y otra, y otra, y otra, y otra, otra, y otra, y otra vez, cientos de veces, miles de veces, cientos de miles. Su existencia era un circulo vicioso al que fue forzado desde su nacimiento nunca tuvo decision sobre las cartas que le dieron, incluso la extraña sonrisa amistosa del taxista no podia cambiar que fue una presa de la casualidad y del destino, y lo seria hasta el final de sus dias. Pero el mundo a su alrededor seguiria igual, no cambiaria, no lo recordarian, jamas se darian cuenta, su presencia era indeseable, su vida un pecado, el una herida infectada y podrida en un cuerpo perfecto. "Cuando pienso mucho me deprimo...deberia dejar de hacerlo tan seguido" ... >"¿Viste la luna, chaval?" "Si, todas las noches, toda mi vida" Le responde al conductor luego de haber estado absorto en sus pensamientos un rato "Es bellisima, su luz actua como mejor guia que cualquier estrella, transmite una calma y arrullo mejor que cualquier madre" No es que el supiera de eso ultimo, su madre lo quiso matar a los minutos de parirlo, su unico amor, su unico confidente siempre fue la bella, bella luna Pero la luna ya no era tan brillante, no por su culpa, si no por este mundo podrido, que habia cambiado, habia cambiado para mal, y ese cambio nos enfermaba a todos. "Si, hay que tener cuidado con los semi-orcos, quieren ser Rouges y no dan ni para Grunts" Racismo casual, no era muy hablador "No si no tengo nada que decir...y ahora estoy muy sobrecargado de estimulos para procesar palabras, es como estar en medio de una feria arabe" Que si, la revolucion industrial fue un error y las cosas eran mejores cuando morias porque no habia penicilina, se iban hacia un lugar oscuro y desprovisto de simbolos de civilizacion. Pero el taxista era optimista, habia que tener esperanza, uno podria decir que era una cuestion de...fe, que al final todos acaban muertos. Hay mal olor, uno pensaria que era un chiste, pero estamos hablando del polilla, este se cago encima y mancho los asientos, y tambien se cago en el mundo real mientras duerme, por suerte no compartia nido con nadie.
[Expand Post]"Me pasa cuando estoy nervioso" Van mas lejos, mas lejos, asi era la vida, un camino sin destino y sin sentido, todos acababan perdidos, porque al final solo importaba el viaje, disfrutarlo. "..." Wes cerro los ojos, quedando asi como una mancha negra en el asiento "No se si estoy disfrutando mi viaje" El viaje acaba, se baja, solo en la carretera, sin nadie mas, asi era su vida, literal y metafóricamente, siempre solo, yendo sin rumbo u objetivo, y asi seria hasta el final, moriria como vivio, en soledad. ... Oscuridad. Profunda oscuridad. ... Veia, pero no era el...o tal vez si lo era, tal vez estaba en un recuerdo tan lejano que no podia ni reconocerse a si mismo, peor el sentimiento lo entendia. Rechazo, odio...temor, la multitud espantando y violentando a la criatura por su apariencia, su miedo hacia esta llevando a la rabia que motivaba sus acciones, un cumulo de animosidad que buscaba sangre y no respuestas. Ese dolor, esas dudas lo habian asaltado una y mil veces, hasta que eventualmente logro aceptarlo, interiorizarlo como una normalidad, jamas seria bienvenido, jamas seria aceptado...pero esta pobre criatura no debia de porque pasar por ello. Porque habia un heroe entre la multitud, un hombre, EL HOMBRE, grande como una casa y con mas compasion que cualquier ser vivo, avergonzado de esta escena, furioso, protegio a la pobre criatura de ese castigo sinsentido, detenia esta ridicula violencia. EL HOMBRE resiste el castigo que ahora es redirigido hacia el, sus palabras tranquilizan a la criatura, tranquilizan a Wes, o lo hubieran tranquilizado de haber estado en esa situacion hace 30 años. Ahora solo es un testigo, alguien que fue demasiado dañado por el mundo y este lo moldeo para poder sobrevivir a esa crueldad. ¿Y si no hubiera sido asi?, ¿y si hubiera tenido a alguien que le tendiera la mano?. Ahora veia un escenario asi, EL HOMBRE defendiendo a la criatura y repeliendo la violencia, desafiando a este mundo podrido por el odio...y funcionaba, su eterna compasion y deseo de justicia estaba luchando y haciendo retroceder ese odio, su calma pasando a furia. Sus palabras referenciales hijo de puta, estaba metido en la escena y me sacas el dialogo del hombre pay, kek callando a la multitud...pero no fue suficiente, el odio no subsidia, la criatura es elevada en brazos y llevada a otro lugar, a uno seguro. Wes quiere seguirlos...pero vuelve la oscuridad. ... Siente un nuevo suelo, solido, espacioso, y sus ojos rojos como faroles se abren para ver en sus irises reflejadas a una sola cosa, la vista mas bella en este mundo. La Luna
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>>124751 >Wes La luna. Siempre hermosa. Siempre presente, un faro en toda la oscuridad. Su brillo, su energia que lo llenaba como el sol a un girasol, mas dulce que cualquier Ambrosia, amable mas que cualquier madre, mas comprensiva que cualquier juez, siempre cariñosa, nunca traicionaba, siempre estaba para el. Extiende su mano, cubriendo su vision, como si pudiera tocarla...pero era imposible, estaba fuera de este mundo, fuera de esta redondeta con un sol que giraba a nuestro alrededor segun los estudios de los Gnomos. El campo a su alrededor es infinito, como las posibilidades de este mundo, respirando con cada ventolera como las olas de un mar, y el hermoso brillo lunar haciendo aquel escenario aun mas bello. Camina por instinto, el campo, la naturaleza, su refugio predilecto mientras sobrevivia a la interperie, era su casa, se sentia comodo al ser picado por el trigo, abre sus alas. Duele, luego de tanto castigo en el abismo, tortura sin igual, se abren con un crujido y un quejido, las plumas y el bello salen volando mientras los huesos huevos se acomodan en posicion. Hace la prueba, aletea con una, aletea con la otra, aletea con las dos, las extiende a su maxima envergadura, marcando una sombra mucho mas grande de lo que jamas podria cubrir con sus brazos. El brillo se refleja en la negrura de su ser, dandole una apariencia cristalina, el bello brillo lunar siempre es bienvenido a el. Tenia sus alas abiertas, podia moverlas, solo tenia una cosa por hacer, dio un paso, dio otro. Su andar se hizo trote, y su trote se hizo una carrera a traves del trigo, a la par que el viento, su carrera se hace mas notoria como multiples saltos a la par de aleteos. Sus alas baten con mas fuerza, y se eleva en los cielos, cada vez mas rapido, cada vez mas lejos del suelo, siente el frio en su cuerpo, el viento en su piel, estos momentos donde surcaba los cielos nocturnos...esto era felicidad genuina. Cae. Se apoya en sus rodillas, toma aire, podia detenerse, podia parar...pero el nunca se detenia, era un sobreviviente, siempre se movia hacia adelante, nunca se detenia. Corrio de nuevo, salto, y se alzo de nuevo, no importaba cuanto cayera, siempre volveria a alzarse en lo alto, no importaba el dolor, no importaba la situacion, incluso cuando sus huesos crujieran o sus musculos se desgarraran, el seguiria adelante. Sube alto, mas alto, y esta vez no cae, con cada batir de sus alas, sigue su vuelo en el cielo nocturno, uno con el firmamento y sus estrellas, ligero como sus plumas, pero el dolor vuelve a tirarlo. Cae con todo, su cuerpo duele, siempre seguia hacia adelante, pero el camino siempre estaba lleno de baches. Se da la vuelta y queda en su espalda, observando la luna, siendo bañado en su brillo mientras la aprecia y extiende de nuevo las manos para tocarla, no era un stop, era un descanso, un descanso de apreciacion. "..." Siempre tan cerca, pero tan lejos...un objetivo imposible para cualquiera, incluso para el. Se pudo quedar asi durante horas, observando la Luna como una pieza brillante de plata en el cielo nocturno, su fulgor acariciando su cuerpo dañado. Era hermosa, lo mas hermoso de este mundo. Y el era un blasfemia. Un monstruo. Una asquerosidad. Una bestia.
[Expand Post]Un error. No era merecedor de la Luna, de su brillo, de su compañia, ni de nada, pero como la bestia que era, lo tomaba, lo buscaba igualmente aunque no fuera digno. Asi era el, siempre volando contra la corriente. Es despertado de su trance por el ascenso de sus hermanos, las polillas, elevandose como una nube de extension infinita que cubria el brillo lunar. Buscaban su brillo y su aprecio, justo como el. Y no podia abandonar a sus hermanos. "Una ultima vez, una ultima...vez" Se puso de pie, luchando contra el dolor mientras extendia sus alas una ultima vez, y se elevaba al cielo estrellado. Vuela a pesar del dolor, no importaba cuanto hueso se rompiera o musculo se rasgara, las lagrimas salen de sus ojos y son llevadas por las caricias del viento mientras sube y sube en compañía de las demas polillas. Las sigue, sube y sube, hasta que las sobrepasa, y de nuevo, solo eran el y la Luna. La bella, bella Luna. Cada vez mas cerca, oia su llamado y lo queria responder, queria mostrarle su valentia luego de batallar cada dia en este mundo cruel. "Por favor, un poco mas...por favor" Pero sus hermanos empiezan a caer, y cual Icaro, Wes empieza a caer tambien, la Luna sigue lejana y el sol empieza a remplazarla, no era lo suficientemente rapido, tampoco tenia la fuerza, su amada se habia ido y su cuerpo se rompio. Cae solo, hacia el vacio, como siempre, en soledad. Cuando ve de nuevo, ya no hay Luna, si no una extraña piramide blanca, brillando mas que el propio sol calcinante, este extiende la mano, incluso cuando habia una distancia infinita entre ambos, la quiere tocar... Oscuridad. ... La luz electrica lo ciega, aun no sabe como funcionan estos inventos judeo-gnomicos que meten rayos de Alk en recipientes pequeños. Lo arrastran como prisionero, algo ya usual para el, cien veces fue atrapado, y cien veces escapo, y otras cien se repetira esto mientras siga con vida...pero hoy no corria con tanta suerte, era su ultimo corredor. Y al final del corredor hay una silla, su ultimo lugar de descanso, uno a uno sus miembros son asegurados, la esponja colocada, la guillotina, la horca, la inyeccion, podian ser muchos otros, pero le toco la silla, ser calcinado de dentro hacia afuera, sus organos reventando y su consciencia perdiendose junto a su corazon que pararia de latir. Es el centro de atención, pero nadie lo quería mirar, solo le quedaba una cosa, su fiel acompañante desde sus primeros dias, hasta los ultimos. La Luna. Aquella que siempre estuvo con el, en su interminable viaje, en su viaje ciclico repitiendo una y otra vez lo mismo, aquella que le decia que no temiera...y ahora que era el fin, deberia de detener miedo, pero no lo tenia. Tenia tristeza, tristeza por su vida, por todo lo que fue, por todo lo que pudo ser pero no pudo, por su miedo, su miedo que lo limito. Aquello que hizo aquel hombre al defender a la criatura, el viaje en el taxi, su vuelo, pensaba demasiado. Era un criminal de la peor calaña, y se merecia estar en esta silla, pero esto era diferente, tal vez en otro tiempo habria sido indiferente o luchado pero ahora estaba triste. Triste porque queria hacer mas, no sobrevivir...queria vivir. Queria seguir viendo a la Luna todas las noches y mostrarle que ya no tenia miedo, queria cambiar. Queria cambiar, y empezar a vivir su vida. "No, no me tapes los ojos, quiero ver la Luna cuando me vaya" Responde, toma aire, y ahora vienen sus ultimas palabras "La mayor duda que aquejara a uno, siempre sera la duda de lo que hubiera pasado todas esas veces que uno dudo" "Nunca duden, y vivan sin arrepentirse"
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>The Cocatriz >La coneja >El bison >El Tejon >The Mayfly >La polilla kek >La comadreja ¿What did he meant by this?. also, me acuerdo que ignore al Gerardo y Eirim no hizo que el skeletor viniera con la Party, kek, ¿que fue de este alla arriba en el sex-dungeon >>124655 Gracias, kek >>124750 Tu adelante, que no respondo otra cosa hasta Enero o hasta que el negro de Hurr mande turno, lo que pase primero, que ando ocupado.
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>>124750 >No entiendo esto, ¿debo tirar un 1d20 para fuerza como tal o con fuerza te refieres al 1d12 de, por ejemplo, un hacha? Viste que tienes la habilidad "Espíritu Bárbaro: Tiras 3 dados en turnos de Esfuerzo físico (eliges el más alto)". Bueno, tira 3 dados de fuerza (1d20), el más alto es el daño, y le sumas lo más alto de tu arma. Ejemplo: >Fuerza: <roll{1d20} = 15 <roll{1d20} = 18 <roll{1d20} =07 <Hacha: 1d12 >Daño Final: 18+12 = 30 >>124756 <+Vida de Eirim a Aumentado mucho. <+Fé de Eirim a Aumentado: Fé 25/25 <Eirim aprendió dos nuevas habilidades. >Fuerzas del Cielo lv1 https://youtu.be/M0ZEfDW2Ws0: Invoca la ayuda de seres celestiales para que desciendan sobre el campo de batalla y asistan a los aliados con su fuerza divina. Tira 1d5, si sale 1-3 Solo aparece 1 Querubín. Si sale 4-5 son 2) >Judgment Lv1 "Los ojos de los observadores se abren, y con ello, cae la penitencia". Ataques de fotones que caen al instante, juzgando al condenado. El Sacerdote lanza un {1d10}, según que salga es el número de ataques que recibirá su victima. Cada una saca un 5% de la vitalidad del enemigo Ósea si sale 10 de 10 pierde la mitad de la vida en un ataque. Nunca fallan, porque uno no puede escapar de sus herejías. Al ser por porcentajes, la segunda vez que se usa, será mucho más débil. Solo se puede usar 2 veces. <+Vida del Polilla a Aumentado. <+Evacion de Polilla a Aumentado. <Polilla a aprendió dos nuevas habilidades. >Culo ve Culo quiere Lv1: Para sobrevivir en la miseria, uno tiene que aprender por su cuenta diferentes técnicas. Pero uno no vive lo suficiente para descifrar todos los misterios del mundo, así que a veces hay que copiar a las personas que descubrieron esas cosas antes. Puedes imitar una técnica o ataque que hayan hecho contigo, pero tendrá el 50% de su eficacia (con la diferencia de qué... No falla). Se puede usar 1 vez de momento. >Never Surrender Cuando todo parece perdido..... Vez su fulgor. Un shock de adrenalina golpea tu corazón, La luna te da la determinación para luchar una vez más, no te revive, no te cura, pero te da la fuerza y valor suficiente para dar todo. Tienes 1hp, pero te tienen que dar, (solo daño físico). Tu evasión aumenta 4, tu precision en 6, tu daño en 4, haces dos ataques por turno. Solo se puede usar si ya reviviste una vez, no pueden curarte, no tienes habilidades, tu vida es 1hp >+3 Punto a repartir para cada uno. <¿Aumentar Vida? <¿Aumentar Evasión? <¿Mejorar Habilidad?
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>>124782 >Eirim Depende, luego puedo elegir la otra cuando suba de nuevo de nivel?, si la respuesta es si, entonces Judgement, si no, Fuerzas del cielo, que con Misella deshuaciada alguien debe ser el maestro Pokemon. >1 a Vida >1 a Curandero de convento >1 a Luz curativa >Wes >NEVER SURRENDER >2 a Evasion >1 a Adaptado a sobrevivir
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>>124815 Negro tenes las dos, no hay que elegir. Es black friday!! <Eirim aprendió dos nuevas habilidades. <Polilla a aprendió dos nuevas habilidades.


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