>Gotas gordas de sudor comienzan a rodar por la mejilla de Salvaje, éste las nota confundido pues tiene la resistencia suficiente para luchar durante horas sin apenas sentirse fatigado. No es hasta que una de esas saladas gotas cae al suelo que el villano presta atención a su alrededor, topandose con un escenario de infierno; el fuego consumiendo gran parte del bosque mientras los animales nativos escapan de la escena. Los más rápido consiguen irse, pero los que no son consumidos por las llamas ante los ojos aterrorizados de su depredador natural.
<Salvaje
¡NOOOOOOOOOO! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?
>Se impulsa hacia Cole corriendo en cuatro patas como haría cualquier bestia salvaje. Sin embargo, el hombre es embestido por el cabello de Amelia, sacando a Cole de su trayectoria en el acto. Salvaje rueda por el piso pero rápidamente se levanta, su fuerza animal es capaz de sostener las fauses de Max evitando que se cierren sobre él. Amelia lo escucha gruñir furioso como un animal en toda regla. Los constantes ataques provenientes de los animalitos del bosque se tratarían de una buena noticia para Amelia, pues el cuerpo de Salvaje está sometido ya de por sí a una tensión significativa, como para todavía aguantar disparos de los animalitos.
<Salvaje
¿Quieres comer algo...?
>Salvaje, haciendo gala de su furia y brutalidad toma al zorrito por el cuello y lo arroja hacia las fuases imperdonables de Max, dejando que se cierren en el acto para triturar al animal que ante los ojos del villano, no es más que una aberración antinatural.
>La venadita es la siguiente en pagar el precio brutal por su mera existencia. La toma del cuello también y la usa para disparar rayos láser a Cole, solo para acto seguido arrojarla hacia él, haciendo que esta vez el animal muera consumido lentamente por las llamas de Cole mientras se retuerce en el piso.
<Salvaje
¿Quién es el...? ¡AAAAIIIIIIEEEEEEEEEEEEEEE!
>Su cuerpo es consumido por el fuego infernal, o al menos eso cree él. Pero incluso con todo el ardor de las llamas sobre sí, consumiendo su carne y sus huesos, Salvaje no se rinde, no se deja caer al piso como lo haría cualquier animal sabiendo que está en sus últimos momentos. Salvaje enfrenta al osito con poco más que sus garras, sus dientes y su puro instinto animal. Consigue una abertura significante en el abdomen del oso, sus tripas ahora están expuestas solo para que después el hombre bestia comience a comérselas. Poco más que una distracción para Salvaje, cuando se gira hacia el enfrentamiento ya es tarde, el torpedo lo alcanza y crea una explosión qué hace que la tierra se sacuda y los árboles se estremezcan igual que todos los presentes.
>Barracuda y Niccolò quedan tendidos en el piso, probablemente inconscientes, seguramente desorientados después de lo que acaba de suceder. Parece que la pelea ha terminado a juzgar por la relativa tranquilidad después de la tormenta.
<Barracuda
Joder... mi negro... no vuelvas a hacer esa mierda...
>Y de repente, el cuerpo de Salvaje cae al suelo nuevamente desde las alturas como Vegeta en la saga Sayayin cuando todos creían que habían triunfado. Un gruñido débil emana del cuerpo del hombre, quién comienza a levantarse lenta y torpemente con sus ojos inyectados en sangre y su cuerpo con heridas significativas a la vista y huesos expuestos gracias a la carne desgarrada.
<Salvaje
Esto... no... ha... ACABADO.
<Dr Richards
¡DEJEN DE PELEAR!
>Una segunda sorpresa: el profesor peludo bajando de los árboles con la gracia y destreza de un simio, hasta aterrizar en el centro de la escena para tranquilizar a todo el mundo.
<Dr Richards
Alumnos, conozcan a Warren Ennison, su profesor de historia, educación física y supervivencia. Esta de aquí ha sido nada más que una prueba de campo con resultados... interesantes.
>Cansado y tambaleando, Warren, Salvaje ha levantado su mano para hablar.
<Warren Ennison
¿Puedo irme a descansar ya?
<Dr Richards
Puedes.
>El nuevo profesor de la isla se ha dejado caer frente a todos. Expone su espalda, con los huesos de su médula espinal expuestos.
<Dr Richards [Expand Post]
Vale la pena analizar los resultados de este entrenamiento y considerar la idea de que hayan causado demasiado destrozo solo por un hombre... ¿no huelen a algo así como... pipí?
>De hecho sí. Se giran hacia donde proviene el hedor, observan a Anna Marie sobre un charco de color dorado, mientras llora en silencio paralizada por todo el miedo que siente dentro de ella.
<Dr Richards
Oh, Jesús...