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En otro lejano punto...
A lo largo de cuarenta y nueve generaciones, la familia Pompanetti cargó con la misma y absurda directiva: entregar una carta a Bariglaz. Nadie sabía qué decía la carta. Nadie sabía quién había pedido entregarla. Pero la tradición era clara: "Cuando nazca el primogénito, dale la carta, dile que no la pierda, y que la entregue cuando vea a Bariglaz. Si pregunta quién es Bariglaz, dale un bofetón para que aprenda"
Así comenzó la odisea familiar.
I — La primera generación
Cambiando dos hijos por un mapa que resulto ser un mantel en un trueque. Pompanetti el Viejo partió con ímpetu heroico, convencido de que Bariglaz aparecería en cuestión de semanas. Tres décadas después, fue encontrado muerto en una zanja. La carta sobrevivió intacta, él no.
II — Tercera generación
Pompanetti III, hastiado, intentó quemar la carta. El fuego se apagó. La carta brilló con un "JA" dibujado en la superficie de su sello. Él siguió la diaspora llorando.
V — Séptima generación
Pompanetti VII encontró un monasterio. Los monjes aseguraron saber cómo hallar a Bariglaz. Después de veinte años de entrenamiento en los caminos del Gran Dao, los monjes confesaron que solo querían mano de obra gratuita. Pompanetti VII mato a todos y nunca volvio a pisar un monasterio.
VIII — Décima generación
Pompanetti X decidió abrir la carta por pura curiosidad. Al abrirla, encontró otra carta adentro, más pequeña, con un post-it que rezaba:
"No seas metiche"
Se desplomó y lloro, la fe de los Pompanetti fue puesta en tela de juicio y fallaron. El patriarca encomendó nunca volver a dudar de la voluntad de dios.
IX — Décimoquinta generación
Pompanetti XV adoptó una estrategia radical: quedarse quieto. Si Bariglaz no aparecía, quizá era porque ellos lo estaban "perdiendo". Doscientos años pasaron ( Tilifrán XV fue a su pesar endemoniadamente longevo) y Bariglaz no apareció. La carta seguía intacta.
X — Vigésima generación
Pompanetti XX inventó toda una religión para atraer a Bariglaz. "Quizá si lo volvemos famoso, vendrá a firmarnos algo"
La religión tuvo éxito, hasta que los fieles también codiciaron la carta. Tres guerras civiles después, Pompanetti XXI bañado en sangre y huérfano de padre y madre, fue el unigénito que consiguió escapar de las garras de la guerra para retomar su sagrada tarea.
XI — Trigésima generación
Pompanetti XXX llegó a los dominios del Caos, cuna de demonios y patria de aberraciones. Un diablo le preguntó qué buscaba. Él respondió:
—A Bariglaz.
El ser lo miró con pena.
—Ah. Ese cabrón. Buena suerte, niño.
XII — Cuadragésima generación
Pompanetti XL se cruzó con un barquero del Más Acá para migrar Al Más Allá
—Puedo llevarte— aseguro.
—¿Cuánto cuesta?
—Tu alma.
Pompanetti XL abrió su billetera, apolillada y con telarañas.
—¿Aceptas cupones? Ya vendí de esa a cinco personas diferentes.
El barquero suspiró y lo dejó pasar solo por lástima.
Su hija Pluma Pompanetti hereda la carta.
XLI - Cuadragésimo primera generación.[Expand Post]
Pluma estudia, investiga, analiza manuscritos prohibidos y consulta oráculos.
Todos coinciden en lo mismo: Bariglaz existe en un espacio intersticial entre universos.
Pluma, frustrada, responde: ¿Y cómo llego allá?
El oráculo le dice: Con disciplina y sabiduría.
Pluma:¿Dis-que y sabidu-cuando?
En su lugar decide lanzarse dentro de cualquier portal sospechoso que encuentre.
Por estadística, en el intento número 872 pasadas ocho generaciones, su tatatatataranieta acierta.
Finalmente…
En la generación XLIX, Pompanetti 49, deshidratada y malherida, termina varada en el espacio entre espacios, el hub amarillento que hilvana todas y cada una de las historias. Envaino una hoja hecha de llamas y con los labios partidos y resecos, vio al profetizado Bariglaz. Mejor dicho, la caja, esperandola en el suelo. Se hincó de rodillas y la abrazo, hundió su nariz e inhalo, la disfruto con los cinco sentidos cuanto pudo antes de que la tentación la obligará a abrirla y convocarte en respuesta.
—Lord Bariglaz...
Pompanetti 49, con ojos acuosos, extendió la carta.
—Mis ancestros… la carta… generaciones… por favor… léala… y… cumpla mi deseo... por favor
¿Qué que deseaba?
—¡¡Deseo deseos infinitos!!
De romper el sello con tus dedos, inmediatamente detectarias que era uno mágico, la información se imprimió directamente en tu cabeza:
Queridísimo hermano,
Espero que esta misiva te halle en un estado de mínima entropía, aunque francamente, me resulta irrelevante. Ya que, en los precisos términos del destino, no te estoy extendiendo una invitación, sino una citación… y créeme, las diferencias entre ambas son tan vastas como el abismo entre el "por favor" y el "te vas a morir si no vienes". Me complace informarte que la segunda reunión de los siete se encuentra oficialmente en marcha.
Seré breve, porque sé que la noción de libre albedrío te resulta atractiva, aunque, lamentablemente, aquí no aplica. Eres, por decreto divino (y por mi capricho, que en estos asuntos pesa lo mismo), una pieza clave en el tablero de esta bacanal. No, no puedes declinar; no, no puedes bloquear este remitente, y no, no puedes hacerte el muerto... Bueno, puedes, pero sería contraproducente, porque te necesito vivo para jugar y tomar el té.
>Tuyo, siempre. Zalgirab, Sexto rostro del Azar.
Ulterior a que la carta ardiera en combustión espontánea, tiznando tus dactilares. Contemplaste los invitados de esta edición.
>Primer rostro del azar: Ley de Poe.
>Segundo rostro del azar: Por verificar.
>Tercer rostro del azar: Por verificar.
>Cuarto rostro del azar: Por verificar.
>Quinto rostro del azar: Por verificar.
>Sexto rostro del azar: Zalgirab, la certeza.
>Séptimo rostro del azar: Bariglaz, el deseo.
Si pudieras llamar a algo o alguien parecido a tí, seguramente se te vendría a la cabeza los otros seis que comparten tus inusuales circunstancias penotenciarias. Cada uno anfitrion de los grandes aspectos de la naturaleza y a su vez limitados por un ancla que los ate a la mortalidad. Algunos se consideran camaradas de juego, otros hermanos. Es un hecho que la gran mayoría están sedientos de una partida a la altura, donde pongan en juego sus facciones y campeones a costa de subyugar al otro.
Esta era la segunda edición a la que te invitaban.
pensé en que cada uno puede tener dos anfitriones y dos campeones manejados por el otro, pero no se si kumiko quiera participar kek