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Aunque te agitó y te gritó te mantuviste firme, similar al anciano que continuó tapándose los oídos. Mariana se encontraba impotente esta vez, ganaste. A pesar de sus quejas cayó derrotada, probablemente lograste plantar la idea de que te culió. Increíble... ¿Victoria?
>Mariana
"Me las vas a pagar... los dos... idiotas..." -todo murmurando, entre dientes, por lo bajo, como quieras decirle. Suelta su ira en bajos decibeles, y el viejo también pagaría el pato de extra-
...
https://youtu.be/rbuajOUWCAc?si=yMJiV8718mx74Jxo
Te prometió darte infierno, pero te arrastró a un pequeño paraíso natural. Su lugar, donde te declaró como un ser patético.
Ya no presentaste lucha. Sumida en lo más profundo del pozo que el descabellado mundo podía cavar para alguien como tú, concediste y la dejaste expresar lo que ve y siente. Te ve... como una contradicción constante a la que no sabe cómo tratar. Cuando te daba la mano, la tomabas del brazo, cuando te enseñaba el puño, lo tomabas entre tus manos. Cada paso a tu lado resultaba más confuso, y cuando creía que te iba a descifrar y a quedarse con ciertas actitudes... ¿lloraste?
Tienes tus razones.
<¿Quería... no sé, llamar tu atención?
Casi voltea por esa respuesta, digna de uno de sus iracundos arrebatos. Frunció el ceño, pero estuvo firme ante el agua.
<No lo s-se ¿okey?
Pero esa era la verdad. Tú tampoco, y eso la calmó una vez más. Esa respuesta le molestaba menos...
<No tienes c-cara de las que se derriten con flores y corazoncitos
"Ja..."
Bajó un poco la mirada, con una risita. Risita que en su faz quedó como evidencia por una sonrisa, esa sonrisa de aquellos que ven un poco más de con quien hablan. Pero no lo dicen.
<Es m-mi primera cita, en realidad… la primera vez que alguien me presta atención, y… no sé, solo quería caerte bien..
Miró al cielo. No iba a responderte, no aún. No a eso. Se propuso a darte un discurso casi unilateral desde que llegó. Pero tus palabras le llegaban, sus ojos en las nubes... o su pose no dicen nada. La narración solo te contaría, que en su mente se atraviesa un 'lo sabía' que se ahorró en esta situación.
Algún pensamiento vino, otro se fue. Entonces, volvió a encaminar esta conversación, que de por sí, ella nunca acompañó en los desvíos. Estaba lista para lo que seguía. Sacó el cuchillo y probó tu resolución. No se inmutó ante tus gritos o tu lenguaje corporal, como no lo haría ningún monstruo de los que podrías encontrarte mañana.
Pero cuando menos lo esperabas, las súplicas ganaron. Mostrándote ese aspecto oculto tras mil malas caras. El de una niña que también siente. Con esos tintes de ligera aflicción a través de su bella carita, hallaste lo que en algún punto se volvió inesperado para tu nueva vida: compasión.
Aunque esta no cegaba su juicio. Ni hacia que intentase tapar el sol con un dedo. A pesar de todo, tenías que responder, y es ahí, que finalmente quiso escucharte.
Con esos ojos de decisión, lo esperó. Quiso tu voz, quiso un sí. Quiso lo que sea que fuese a confirmar que saltarías como esa piedra plana en lugar de hundirte.
Tu boca se abrió. Y aire insonoro fue lo que le diste.
<....
"¿Qué?"
Te preguntó, con la misma decisión, tratando de incentivar una respuesta. Decisión, un grito, algo.
[Expand Post]
<......
"¡¿QUÉ?!"
Exclamó, con más fuerza, sus ojos hechos unos torcidos semicírculos de seriedad, empujoncitos en la espalda que estimulan. Pero que una vez más, solo respondiste con puntos suspensivos.
<.........
"DIJE: ¡¿QUÉEE?!"
Exclamó al punto de cerrar los ojos. Tus dedos se cerraron hasta que la piedra crujió con la fuerza para que esta los volviera a abrir. Tu decisión estaba tomada.
<¿Las d-dos...?
"¿Uh?"
Y era extraña. Pero un vendaval que despeinó a tu representante, por tu lanzamiento, dispersó las piedras en la orilla e hizo a la tuya golpear el lago lo dejó claro. Mariana se volteó. 1, 2, 3, 4. Los saltos que da son tantos y tan veloces que más pareciera rodar en el agua, tocando cada centímetro de esta en lo que avanza. La rubia se sorprende un poquito, pero al darse cuenta de que está con la boca abierta la cierra velozmente, poniéndose seria y encarándote otra vez en lo que terminas tu ultimátum.
<Luchar y seguir escalando hasta que no quede ningún hijo de puta que pueda tocarme con las manos
"¡Eso está mejor! Si decías alguna otra tontería iba a pedir que te den otro representante." -aparta la mirada con un 'jum' y pone las manos en las caderas. Vuelve a ser ella-
<Y-Yo, voy a luchar...
Suspiró.
"Sí..."
Volvió a voltearse, miró al lago, donde la piedra seguía dando saltitos sin parar.
"Te escuché. Y ahora nada de ren-"
Pasó de repente, le saltaste más veloz que un chita para sorprenderla. Sus ojos se abrieron de par en par en lo que tus labios asaltaron con desbordante cariño sus mejillitas, babeándolas en un dulce chupón al que no alcanza a responder. Se sonroja, esta vez no de enojo, antes de que la sueltes con un sonido de descorche por el tremendo besote. Cuando caes al suelo, ella te ve toda roja, e indignada. ¿Tú? Estabas plena, eso realmente te ayudó... de algún modo.
"¡PERO-!"
Se fue hacia ti, agachada, te agarró de la camisa y te agitó ante ella.
"¡¿Quién te dio permiso de hacer eso?!, ¡Una don nadie número 7 no puede besarme!"
Sí, era ella otra vez. ¿Es cierto eso de que no es tan mala? Es claro que no la conoces casi nada aún. Además, ella no quiere que la conozcas del todo tampoco.
"¡Te voy a-!"
*boom*
https://youtu.be/c7sODRoT3-w?si=7Cqp4xyMYTMZBgmt
"¿Uh?"
Deja de agitarte al oír ese golpazo, tu piedra, que había continuado lenta pero segura, golpeó al barco pesquero que estaba en medio del lago. Este se hundió instantáneamente de forma cómica, hasta estar al fondo del lago.
"¡HUNDISTE EL BARCO DEL VIEJO JENKINS!"
Dicho anciano sale flotando, con el puño levantado en el aire, agitándolo con furia.
>Viejo Jenkins
"¡RUFIANES, ME LAS PAGARÁN!"
Este comienza a nadar a velocidad sorprendente hacia ustedes. Mariana te toma de la mano y te levanta.
>Mariana
"¡Corree!"
Exclama, arrastrándote para escapar sin jamás soltar tu manita. De cerca les seguía el anciano, agitando su bastón en el aire.
>Viejo jenkins
"¡VUELVAN, RUFIANES!"
Mariana era rápida. Pero tú sabes que eres más veloz. De igual modo, tomes cartas en el asunto con esa información o no, deben hacer varias maniobras evasivas. Se adentran en el bosque, y toman caminos variados para confundir.
>☆☆☆cargando...☆☆☆
https://www.youtube.com/watch?v=6eanxSWdY_E[Embed]
Pro tip: las tiendas se actualizan luego de cada batalla de ranking. Échales un ojo cada tanto.
>☆☆☆carga completa☆☆☆
Sacudirse de encima a ese viejo resultó más trabajoso que escapar de la policía... llegaron a un pequeño patio de juegos en la plaza de Charia. Los juegos estaban lindos no guiarse por pica kek pero había una innecesaria cantidad excesiva de calabazas talladas por todos lados.
Aún sin soltar tu mano, Mariana anda con las rodillas flexionadas y su mano libre sobre una de estas, recuperando el aliento. Tiene poca estamina, o tú demasiada porque no te has cansado.
>Mariana
"Ahh... Carajo..."
Suspira, tras jadear, se yergue. Te mira seria.
"Tenías que hundir su barco, ¿No...?"
Te dice, con esa cara entre la ironía y la incredulidad, la clásica cara de '¿En serio?' reservada para cuando ve un desvarío reprochable. Espera alguna respuesta tuya, entonces de su naricita suelta una veloz y sonora corriente de aire que, junto a la sonrisita que forma, anticipa lo inevitable.
"Wujajaa" -ríe un poco raro- "Fue divertido, ¿No?" -entrecierra un ojo- "¡Err rufianees!" -repite, haciendo voz más de pirata que de viejo, mientras arruga la cara de forma ridícula en una pobre imitación humorística- "Wujaja.."
Ríe un poco más, una de las viejas risillas de un momento de júbilo cortado repentinamente. Nota que aún te toma la mano.
"..."
No comenta, no hace caras especiales. Vuelve a la neutralidad, te suelta la manita y te da la espalda.
"Ajem..."
Acerca el puño a la barbilla para simular tos en lo que encamina a las hamacas, le pega una patada a una calabaza que la ocupaba. Y levanta el dedo.
"Tomaremos los columpios."
Se gira y deja caer su culote en el que acaba de reclamar. Una vez te acerques, ella te miraría.
"Oye..."
Te llama.
"..."
Aparta la vista.
"Nada. Me olvidé lo que iba a decir."
Normal.
"Bueno... Eh... Tengo que decir unas cosas más para terminar esto y creo que sería todo."
Usa sus piernas para moverse poquito en la hamaca. De atrás a adelante.
"No creerás que todos los 7 están de casualidad en Charia, ¿Verdad?" -eso significa...- "Para luchar con el número 6 tendrás que viajar por tooodo" -mueve su mano a través del aire para que sepas que es todo- "el país."
Como te tomases tal dato caía en ti.
"No es gratis." -para peor- "la asociación ya cubre mucha mierda. En serio, solo hoy rompiste media escuela o algo así..." -¡eso también fue culpa de MAN!- "...pero bueno. Eh... Que el viaje y las exigencias del número 6 salen de tu bolsillo."
Breh.
"Para luchar con el número 6 tendrás que pagar 500 dólares a la asociación. Hay un cajero, pones la cuenta y depositas el dinero." -¿Qué cuenta? Lo sabrás en ese momento-
"Tendrás que conseguir un trabajo de medio tiempo. El centro de empleo sirve... te pagarán más por ser la número 7..."
Ya. Eso sí era todo. Mariana se queda viendo el cielo azulado, en el que vuelan los cuervos y los cometas temáticos. Hace labios de patito. La cita está terminando.
Está bien negrín keksito. Primero que no le ví nada malo a tu turnito, segundo que no creo que voy a estar todo pesado diciendo "hmm nop este turno no me gusta" kek