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Te despiertas, de la nada, en la nada. Estás sentada bajo una débil pero insistente lluvia, que más allá parece disonante y violenta, como un velo de goterones. Caes, el barro es casi líquido por tanta agua que le dio. Desagradable, y aún así, el menor de los problemas.
No sabes con certeza lo que pasó. Alicia te abandona entre risas, y tú te regresas a la banca, donde la lluvia apenas te roza, para un momento necesario. Te aseguras. Estás bien, por suerte. No te han hecho cosas malas, no tienes heridas. Pero sigues estando perdida.
Abres esa bolsa, la capa rechazada sigue ahí. La tomas, no la echarían en falta, y te la pones. Te queda perfecta, como si hubiera sido hecha para ti. El agua ahora golpea y resbala sobre el rojo tras que te decides a acercarte a los objetos dejados atrás.
Una simple linterna, la cual queda muy bien en el bolsillo en tu pecho, una radio roja muy portátil, poco más grande que tu mano, y una esfera extraña del tamaño de una canica grande, parece ser de cristal, pues es transparente, pero es completamente plateada, al punto que pareciera que debería ser opaca. Sin embargo, guarda dentro un líquido dorado, el cual se mueve actuando como tal, siempre quedando en la parte baja si decides inspeccionarlo.
Pero los nuevos objetos obtenidos poco tenían de bueno para ti en comparación a lo perdido. Corres a buscarlo, bajo la banca, entre los setos y entre la lluvia. Por supuesto, su ausencia se extiende en toda la búsqueda, que no hace más que desesperarte. Lo más difícil resulta aceptar que en verdad no está ahí.
Te rindes, y vas adonde los setos terminan y el arco inicia. El camino de barro en la oscuridad, que solo gracias a tu linterna puedes ver. El castillo de Drácula parece la única opción. Te adentras hacia lo desconocido.
https://youtu.be/gYgNB2CL71A
Tus pasos se oyen como pisadas en un charco. Te adentras como la única luz en un bosque, un camino de barro recto como espada, oscuro como la muerte. El foco de la linterna lucha con el negro, pero parece débil. La oscuridad le rodea, y se ve a su alrededor casi como partículas intentando penetrar constantemente en la poca seguridad que te da.
El frío parece venir de la mano con la noche. Incluso con la caperuza, la brisa puede tocar tu rostro, filtrarse y alcanzar tu cuello. Como si fuera a propósito. A veces logrando que algunas gotas de lluvia, que ya parecía haber empeorado, golpeen tu mejilla con fuerza.
Apartar la vista para evitarlo es encarar oscuridad. Solo puedes ver aquello que la linterna toca, usualmente un camino extenso de barro, que se siente oscuro incluso bajo el haz de luz, cuyo final no ves, y se halla acosado constantemente, como tú, por árboles pegados unos a los otros probablemente hasta el final. Ver esos árboles no parece tener mucho sentido, si mirases a la izquierda, hallarías la nada misma. Siluetas oscuras de más árboles escondidos en las penumbras y poco más.
https://youtu.be/WWoML_PWNG0
Un ruido estridente suena desde demasiado cerca. Es como el de raspar piedra con piedra, o quizá es más como un teléfono muy dañado sonando. Sea lo que fuera, ahí estaba. Buscar con la mirada a tu alrededor, no sirve. No. Viene de más cerca... de ti.
Se trata de la radio. Al parecer estaba encendida y estropeada. En lo que procesas esto, oyes otro sonido. Este sí, más lejano, como de un chapoteo, demasiado similar al que hacías tú mientras caminabas. Es claro, ninguna ilusión, lo oyes entre la lluvia y viene desde tu derecha. Si viras la cabeza, tras pasar por unos árboles, tu linterna haría brillar entre dos troncos dos círculos de un intenso verde. Pegados a la cabeza de un enorme lobo.
https://youtu.be/AnjB9-452WQ
La bestia no tarda en salir de su escondrijo, caminando con normalidad. Es tan grande que parece un oso, tal vez más. No deja de moverse, ni de mirarte guardando la distancia, acechándote. Marcando el diámetro, a tu alrededor con pasos que parecen milimétricamente dados. Avanza con cierta gracia, como queriendo aparentar elegancia con cada movimiento.
Es solo un lobo. Podría decir uno. Pero algo en su cara no cuadraba, tal vez la posición de sus ojos por completo vacíos, las raras líneas en su nariz, tal vez las orejas que parecen moverse con vida propia de vez en cuando. Vibrando al ser besadas por la lluvia.
Se podría decir que algo en su cara estaba... desordenado.
Y haciendo ese recorrido circular, lentamente se acercó. Hasta que lo tenías a un costado.
>Lobo
"Ohh... Caperucita ¿Qué haces aquí...?"
Otra vez, no fue tu imaginación. Claramente te habló, a pesar de no mover sus fauces. Sentiste el sonido llegar desde su dirección, su voz profunda, de una boca henchida de aire, como una caverna en la que podrías entrar y desaparecer.
"¿Estás pérdida...?"
Preguntó, caminando, tratando de posicionarse a tus espaldas. Su altura hacia que su cabeza, que abarcaba lo que la tuya y tu pecho en conjunto, estuviera orbitando sobre ti... al menos hasta que la agachó, quedando a tu altura. Su respiración es densa. Sientes el aire entrando y saliendo de su nariz, raptado violentamente y repelido con natural fuerza. Sus ojos están en ti, penetrantes, una mirada de cazador.
"¿O hacia dónde te diriges en esta noche tan solitaria...?"
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Pregunta, olisqueando. Babea, y se relame. Pero espera. Te habla, trata de que te relajes. Estando de cerca ver su pelaje amenazando con caerse, como si su piel se derritiera, pero pronto regresa a su lugar, como rearmándose.
Kek me terminaron dando lastima Cece y Alicia. Al final sale what if de si no se hubiera ido todo a la mierda.
<gif related Dementia tras encontrar un arma legendaria
>Dementia: ¡Saluda a mi pequeño amigo, Starlo!
Keksito. No irónicamente sí podría manejar un arma de fuego con maestría a pesar de nunca haber visto una. Pero pues la cosa es que no existen.
>Imagina encontrarte con un hada cabezona. Seguramente se acostumbre, pero de primeras sería complicado de digerir.
Supongo que sí, obvio. Pero con como es Ribbon lo veo más como una aparición "low tier". O sea, claro que es loco, pero no sé si TAN impactante. Lo compararía con encontrar un Jackallope kek claro que es impresionante, pero la más asustada sería Ribbon.